LA POLÉMICA POR LOS DÓLARES K
Si Kirchner dijo la verdad, evadió impuestos

En estos días observo perplejo otra inmoralidad llevada a
cabo por el matrimonio presidencial en Octubre de 2008 y que recién ahora sale
a la luz. No voy a hablar demasiado de lo que significa este nuevo atropello
desde lo ético o moral y menos voy a opinar acerca de la forma en que lo
justifica un señor extranjero relator de fútbol devenido en analista político y
económico en nuestro país como es Víctor Hugo Morales, de quien solamente digo
que en su justificación en su programa radial habla de lo arrepentido que está
de haber criticado al ¿ex? Presidente Néstor Kirchner luego de escuchar la
forma clara y concisa en que este último justificó la operación de la compra de
dólares. Me voy a permitir comentarle a este señor que si tuvo el tupé de pedir
disculpas públicamente a Kirchner debe tener el honor de pedirles disculpas a
todos sus oyentes por volver a opinar sin saber de qué está hablando.
Como habitualmente trato de hacer, solo hablo de lo que
entiendo y por lo tanto me voy a centrar en algunas “desprolijidades” que
voluntaria o involuntariamente se están ocultando en todos los comentarios que
rondan este hecho:
El señor Néstor Kirchner justificó la compra de la moneda
extranjera para realizar un pago por la compra de un hotel en El Calafate
¿verdadero o falso? VERDADERO. Le creo señor Kirchner.
Por lo expresado en el punto anterior deduzco que el pago
lo realizó en efectivo, porque de lo contrario no hubiera necesitado comprar
los dólares sino simplemente transferir desde una cuenta en pesos a una en
dólares del vendedor.
Si pagó en efectivo, y según lo que disponen las normas
impositivas vigentes y reguladas por A.F.I.P. – D.G.I., el señor Kirchner o en
nombre de quien él haya actuado no podría computar como gasto ni tampoco tomar
el crédito fiscal de cualquiera de los tributos administrados por A.F.I.P. ya
que es obligación realizar los pagos superiores a Pesos Diez mil ($10.000,00)
con cheque cruzado y “NO A
Aparece entonces otro tema: no pasó por su cuenta
bancaria algo que debería haber pasado y de tal forma se evitó tributar el
“Impuesto al cheque” (para denominarlo en la forma en que lo conoce la gente) y
que es el seis por mil (0,6 %) de las acreditaciones en cuenta y el seis por
mil (0,6 %) de los cheques emitidos, que suman el uno con veinte por ciento
(1,20 %) de la operación.
Si consideramos que en la fecha mencionada (Octubre de
2008) el dólar estaba alrededor de $3,30 estaríamos hablando de una suma de
Pesos Seis millones seiscientos mil ($6.600.000,00) cuyo 1,2 % ascendería a la
suma de Pesos Setenta y nueve mil doscientos ($79.200,00) QUE EL SEÑOR
KIRCHNER EVADIÓ.
Si a esto le sumamos los importes que seguramente
descontó como gastos en su correspondiente declaración jurada de Impuesto a las
Ganancias (por ejemplo la amortización del edificio, los honorarios de
escrituración relacionados con la compra, etc. etc.) y no correspondía computar
(Punto 3) estamos ante una suma realmente importante evadida por el ¿ex?
Presidente y sin dudas le cabe
No es mi deseo extenderme en el tema, simplemente tratar
de aportar algo a quienes corresponda: oposición, fiscales, jueces, ciudadanos
responsables, etc. Para que todos y cada uno tomemos conciencia de las cosas.
Estos señores han creado una maraña tan impresionante de normas tributarias
que, considero humildemente, han terminado por darle las herramientas
necesarias a todos aquéllos que quieran accionar judicialmente contra ellos
para poner en su lugar las cosas. Ya hace muchos años en Estados Unidos no
podían encarcelar a Al Capone con todos los cargos que se le hacían por los
diferentes delitos que se le imputaban, hasta que se lo condenó por evasión
fiscal. En mi humilde opinión ese debería ser el camino a seguir para condenar
a estos “acérrimos defensores de la justicia social y de la distribución de la
riqueza” (riqueza ajena claro, la de ellos ni se les ocurre distribuirla,
simplemente aumentarla).
Ricardo
Francisco García