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08.02.2010 | Economía | Por: Guillermo Cherashny

PELIGRO DE TORMENTA PERFECTA

Dólar: en 60 días la caminata bancaria y cambiaria puede pasar a corrida

La salud de Kirchner se suma a los factores de riesgo de crisis.

Por Guillermo Cherashny

La incertidumbre y la desconfianza que se apoderaron de los grandes decisores de inversiones directas se han trasladado a los que operan con bonos de la deuda externa y el dólar. Después de un último trimestre del 2009 sin fuga de capitales, la tendencia cambió en el mes de enero a una incipiente fuga de capitales que se aceleró la semana pasada pese al control de cambios dispuesto por el gobierno hace tiempo atrás.

La forma más simple de fugar dólares al exterior es comprar bonos nominados en dólares y negociarlos en Nueva York. Esta operación tiene mayor costo y así es que el dólar se operó el jueves y viernes entre 3,92 y 3,95 y la brecha se puede ampliar de persistir la desconfianza en Marcó del Pont. Aunque ésta ha mandado al mercado señales de que por ahora no habrá reformas a la Carta Orgánica del Banco Central ni tampoco avanzará la reforma financiera propiciada por Carlos Heller.
Otra arista de la cotización del dólar es la inminente puja distributiva de salarios y precios. Más teniendo en cuenta que la inflación de enero superó por unas décimas el 2% y continúa así para febrero, un mes en el que la inflación suele bajar de golpe. Pero parece que esta vez no ocurrirá así, lo que condiciona las paritarias, donde los gremios reclamarán entre el 22 y el 25%, en caso de que se cumpla el presupuesto o las aseveraciones de Amado Boudou, que sigue repitiendo que a fin del 2010 el dólar quedará en 3,95 pesos.

La rentabilidad, abajo

Los empresarios, por su parte, dicen por lo bajo que si los sueldos suben como piden los gremialistas y el dólar queda como dice Boudou significa que las empresas perderán por lo menos una rentabilidad del 20% en dólares, algo que puede ser terminal para Néstor Kirchner. Al mismo tiempo, la tendencia a la baja de la soja en Chicago por las superproducciones, la dejó el viernes en U$S 330 la tonelada. Si sigue bajando y toca los U$S 300, más la baja del maíz, le haría perder al gobierno una recaudación por retenciones de U$S 1.000 millones. Con este panorama, lo más probable es que Kirchner mande a devaluar la moneda y de este modo entre en contradicción con Boudou, que desde la crisis con Redrado viene en moto, pero a punto de chocar contra la pared.

De nada serviría la prudencia que mostro hasta ahora Marcó del Pont, Los dólares de la cosecha ingresaran en la segunda quincena de marzo, con lo cual no queda mucho tiempo para atrasar la divisa porque se necesita caja. Al mismo tiempo la UIA volverá a presionar para que el dólar acompañe a la inflación que por ahora ya se proyecta a un 25% anual con tendencia a alcanzar el 30% o más si se produce la tormenta perfecta, Si los gremios consiguen aumentos del 25, la soja sigue bajando o queda igual y la UIA pide que el dólar acompañe la devaluación, estaremos ante la tormenta perfecta.

Este escenario difícil se puede agravar si Marco del Pont acelera la reforma de la Carta Orgánica del Central.

En conclusión, la posibilidad de una corrida cambiara está regulada por la conducta del gobierno. Esto es, si sigue errando el vizcachazo como ocurre desde principios de enero se puede acelerar la corrida En cambio, si actúa bien no se impedirá la fuga de capitales siguiéndose con la “flotación administrada”, pero tambien dependiendo si el Fondo del Bicentenario se aprueba por sanción ficta o por fallo de la Corte Suprema. Obviamente, el agravamiento repentino de la salud de Kirchner tambien juega en la percepción social de la crisis. Y, como trasfondo, esta firme el peligro del embargo por parte del juez Thomas Griesa. Entonces sí, la situación podría ser terminal.

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