LA INTERNA DEL PERONISMO FEDERAL AL ROJO VIVO
De Narváez lo convenció a Macri de que no acuerde con Duhalde

Por Carlos Tórtora para el Informador Público
Dos ex socios políticos volvieron a entenderse la semana pasada. Mauricio Macri y Francisco de Narváez, luego de casi un año de entredichos y reproches cruzados, analizaron juntos el panorama político. El empresario jugó un papel decisivo en la determinación del jefe de gobierno de no acordar una alianza con Eduardo Duhalde y mantener al PRO en una postura independiente. Los argumentos que Macri escuchó habrían sido los siguientes: Duhalde sigue teniendo un alto porcentaje de rechazo a su candidatura y esto complica sensiblemente sus posibilidades de llegar a la segunda vuelta o de ganarla. Por otra parte, además de esperar la definición de Carlos Reutemann, sería conveniente negociar con el ex presidente lo más tarde posible, para imponerle condiciones más fácilmente. Todo indica que Macri salió de la reunión convencido de que debía mantenerse distante del Peronismo Federal.
Papel Prensa, casi
un salvavidas
Pero también hubo otras novedades que reanimaron a Macri. La primera es que las encuestas que encargó indican que su imagen está amesetada, un resultado que podría interpretarse como altamente positivo después de la confirmación de su procesamiento en la causa de las escuchas ilegales por la Cámara Federal de Apelaciones. Otra señal favorable para el Jefe de Gobierno sería que la comisión investigadora que acaba de crear la Legislatura tiene serias dificultades hasta para elegir presidente y que sería para él menos peligrosa de lo esperado. Por último, la gaffe de Kirchner en su descalabrada ofensiva contra Papel Prensa descalifica indirectamente las acusaciones del gobierno -y de Oyarbide- contra Macri.
Rumbo incierto
El empuje con que De Narváez conduce la postura antiduhaldista dentro del Peronismo Federal pasa a ser ahora un tema central.
Es una incógnita cuánto gravita en sus decisiones políticas la reciente resolución de la justicia federal de ejecución fiscal, que dispuso la inhibición general de sus bienes por $87.296.822,31 a instancias de la AFIP, que le reclama ese monto por una diferencia del impuesto a las ganancias correspondiente a los años 2004, 2005 y 2006.
Quien tomó la decisión fue el juez federal de ejecución fiscal Carlos Faggi, al hacer lugar a una medida cautelar de la AFIP.
El caso es que De Narváez sigue oscilando entre participar en la interna que hará el peronismo opositor o ir por dentro del PJ a la búsqueda de su candidatura a gobernador. Esta última posibilidad se volvería más interesante si se confirma que Néstor Kirchner está dispuesto a forzarlo a Scioli a que sea candidato a vicepresidente. De un modo u otro, el creciente distanciamiento entre De Narváez y Duhalde es hoy por hoy la verdadera interna del peronismo federal.