NUEVA DERROTA DEL PRO: SE IMPONE LA COMISIÓN INVESTIGADORA
Sospechas en la Legislatura: ¿Existe una Banelco macrista?

Por Alexis Di Capo para el Informador Público
La carrera del macrismo para impulsar la formación del juicio político y evitar la creación de una comisión investigadora de las escuchas ilegales entró en una fase crítica. La jugada política del jefe de gobierno que comenzó antes del receso parlamentario se complicó ayer en la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura: el oficialismo no consiguió los votos necesarios para emitir dictamen de mayoría para el juicio político al líder del PRO por la causa de las escuchas ilegales. Todo terminó ayer en un escándalo cuando la minoría oficialista decidió pasar a cuarto intermedio hasta el viernes, aprovechando que se habían retirado algunos opositores, pero ya es casi irreversible la formación de la comisión investigadora. La mesa chica del PRO está convencida de que, una vez formada la comisión, el kirchnerismo va a introducir allí una batería de temas que, por ahora, no figuran en el expediente que tramita Norberto Oyarbide. Por ejemplo, las vinculaciones comerciales entre las esposas de Horacio Rodríguez Larreta, la wedding planner Bárbara Diez, y la del espía Ciro James, Silvia Zanta. La segunda cuestión que inquieta al PRO sería la existencia de un informe reservado que revelaría la utilización de escuchas ilegales por parte de varios fiscales de la Ciudad y en causas donde el Jefe de Gobierno tendría interés directo. El Fiscal General Germán Garavano, un probado macrista, sería el principal blanco de las sospechas. A lo anterior se agregaría el agravamiento del caso del Mobiliario Urbano, que se está convirtiendo en una nueva amenaa penal para el jefe del PRO. La angustia del círculo macrista quedaría así explicada: en la agenda del juicio político éstos y otros temas quedarían excluidos y habría menos posibilidades de sorpresas. El avance opositor para darle al macrismo 4 de los 17 lugares de la Comisión Investigadora completa el drama del oficialismo.
Sobre llovido
El PRO, con 19 miembros, estaba lejos de alcanzar los 30 votos -dos tercios- sobre los 45 miembros de la Sala Acusadora, tal como exige la Constitución de la Ciudad para que se trate la formación del juicio político. Obviamente, la jugada de Macri era contar con esos dos tercios para que se trate el pedido de juicio político y luego la misma sala rechazaría aprobar la acusación, exculpándolo. Lo cierto es que le costaba al oficialismo conseguir esos 11 votos faltantes para los dos tercios. En este contexto comenzó a circular en la Legislatura una nueva acusación: que operadores del Jefe de Gobierno habrían tentando con importantes ofertas a varios diputados opositores para que se sumaran sus votos al bloque del PRO. Esta réplica porteña de la Banelco kirchnerista del Senado habría apuntado a convencer, por ejemplo, a los legisladores radicales Rubén Campos y Claudio Pressman. Otro invitado a conversar habría sido el kirchnerista Diego Kravetz. La posible tentativa de compra de votos en la Legislatura -de confirmarse- podría pasar a ser entonces el escándalo dentro del escándalo.
A estas sospechas se les suman otras versiones sobre un proceso inverso. Es decir, los discretos preparativos de algunos diputados del PRO para abandonar esa bancada si el desgaste de Macri continúa con la velocidad actual. “No es cuestión de esperar que las encuestas nos confirmen lo que ya sabemos que va a pasar”, reflexionó un macrista crítico de los pasos dados por su jefe. La inminente formación de la Comisión Investigadora confirma este panorama.