PREVIENDO EL NAUFRAGIO DEL MACRISMO
De Narváez se prepara para absorber el PRO bonaerense

Por Carlos Tórtora para el Informador Público
La semana pasada Jorge Macri convocó a una reunión reservada a la plana mayor del PRO bonaerense, integrada por los diputados provinciales Carlos Garro (La Plata), Aníbal Assef (Moreno), Mónica López (Avellaneda) y Jorge Srodek (25 de mayo). Hubo un tema excluyente: el creciente agravamiento de la situación política y judicial de Mauricio Macri. Casi no hubo en la reunión señales de optimismo. El consenso apuntó a que aquél va a sufrir rápidamente un serio deterioro que pondría punto final a su carrera presidencial, dañando seriamente también sus posibilidades de reelección en la Ciudad. La preocupación de los jefes del PRO bonaerense se centraría entonces en dos temas: cómo sobrevivir políticamente a la inminente crisis del proyecto macrista y qué rumbo tomar en un escenario nacional en el que Macri ya no sería un protagonista central.
Dos opciones
La salida que estaría explorando con éxito Jorge Macri sería la incorporación masiva de su sector a las filas de Francisco de Narváez, solución facilitada por la existencia de Unión PRO en las cámaras legislativas de la provincia. El problema -no menor- es que Macri estaría dispuesto a resistir. Si el PRO del principal distrito del país adhiere a De Narváez, podría ser la señal de largada de una diáspora nacional. Hay quienes recuerdan el paralelismo con la absorción de RECREAR por parte del PRO, después de que Ricardo López Murphy hiciera un mal papel en las elecciones del 2007. La operación que ahora esbozan Jorge Macri y De Narváez no sería la única misión de salvataje de un naufragio que todavía no ocurrió. Eduardo Duhalde ya invitó públicamente a Macri para que el PRO acepte aliarse con él formalmente, pero aclarando que en el Peronismo Federal ya nadie piensa en que él sea candidato a presidente. En el bunker de Duhalde estiman que el 8 ó 9% de votos que hoy conservaría Macri serían decisivos para derrotar al kirchnerismo en la primera vuelta. Pero la pregunta inmediata es inevitable: A este ritmo: ¿cuántos votos le quedarán a Macri en marzo?
El caso es que De Narváez se sentiría hoy confiado en poder absorber rápidamente al PRO de Buenos Aires, ya que muchos de sus dirigentes visitan asiduamente Las Cañitas. Y en su optimismo hasta hay lugar para pensar en que el PRO porteño también puede tender a una fractura que lo beneficie.