EVIDENCIAS, DE LUIS PICO ESTRADA
Crecen las fisuras en la disciplina kirchnerista

* El gobierno Kirchner tuvo desde su arranque la vocación de generar un capitalismo de amigos. O mejor dicho alianzas para afianzar su poder. Su anzuelo es tan viejo como el mundo: el anzuelo del botín.
* Roberto Lavagna calificó este ciclo de “capitalismo de amigos” antes de irse a su casa. Fue un modo elegante y contundente de decirlo. Otros lo llaman disciplinar a las dirigencias a través de favores del Estado y recursos oscuros, incluyendo el espionaje. Son formas brutales de distribuir el botín de la Argentina, a presente y futuro. Y lo que es peor: en manos poco diestras.
* El Gobierno ya no tiene espacio para manejar con mano dura este país profundo y complejo. Mucho menos controlar la suerte de sus aliados siempre circunstanciales. La opinión pública se alborota y las dirigencias políticas, empresariales y religiosas tocan diana. Ni que hablar de las fuerzas de seguridad. Los ascensos y retiros se acercan, también en unas fuerzas armadas deprimidísimas.
* La disciplina del Gobierno se debilita. La relación aliado-botín es condicional. ¿Se los podrá llamar botineros? Son personajes de teleteatro negro donde los extras son personajes como Osvaldo Papaleo, tan cerca del escandalete de a “la cabeza del 28” (cuando fue titular de la Lotería bonaerense) como de López Rega. O en un rol protagónico Hugo Moyano, activo perseguidor de Montoneros en tiempos durísimos, socio sin amor del matrimonio K y en fuga de la sombra de la justicia y el arco iris de la ambición. Mayor poder implica un contrato de impunidad y una esperanza política. No es poco.
* Luis Tonelli escribe en “Debate”. Es un fino analista político con excelente formación académica y muchos kilómetros de caminar la vereda política. El hace un esfuerzo para entender el proceso K, en las páginas de inspiración oficial de ese semanario. Observa:
* “Primero, lo evidente: el kirchnerismo ha elegido desarrollar la campaña, y el acto electoral de las presidenciales del año próximo, en un contexto de polarización política. Ya no hay marcha atrás posible en esto; y los demás actores políticos, opositores o “compañeros de ruta” más o menos cercanos al oficialismo, ya han tomado nota”.
* “Esta constatación nada dice acerca de si la polarización es sobre causas nobles, superfluas o espurias. Nada dice acerca de si la polarización conflictiva es un modo más “democrático” de entender y hacer política en democracia que el modo consensual, como argumenta Chantal Mouffe…”
* La señora Mouffe y su marido Ernesto Laclau, son dos cientistas con sede en Gran Bretaña. Admiran el populismo ecuatoriano, venezolano y argentino. En estas orillas del Río de la Plata gozan del botín de un breve alborozo: la atención de la señora Presidente y su corte. Falta poco más de un año para las elecciones. Y para el fin de algunos delirios de la progresía condotiera.