Por Fabián Medina.-

De acuerdo a los datos que venimos teniendo desde la gestión nacional anterior, poseemos un nivel muy alto de desocupación, tal cual lo podemos palpar en la calle, en forma creciente desde el último tiempo. Para saber como establecemos este diferencial con las administraciones nacionales desde el 2005 al 2015 y diciembre de 2015 a la fecha debemos establecer un hecho fáctico muy directo en 2005 se modificó la forma de calcular la desocupación por la cual se eliminó del cálculo los planes sociales considerándolos como plenamente ocupados y se llevó a la categoría de subocupados aquellos que poseían una changa y/o trabajos desde 4 horas semanales y hasta una jornada de 2 horas diarias. Por ello, si establecemos que la Población Económicamente Activa determinada por el INdEC en el Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda del 2010 en cerca de los 15.000.000 de personas y verificamos que los denominados planes sociales se encuentran en un número cercano a 1.200.000 beneficiarios (datos brindados por el Ministerio de Trabajo de la Nación) los que equivalen al 8% de la PEA que deben incorporarse al indicador de desocupación; si analizamos la sub-ocupación nos brinda como último dato el INdEC un valor de 8.6% sobre los cuales la sub-ocupación real sería alrededor del 3.4%, por lo tanto 5.2% serían desocupación encubierta y sobre el dato final de la desocupación del 5.9%; entonces nos brinda un total del ÍNDICE DE DESOCUPACION del 19.1% al mes de septiembre de 2014.

Por ende, el tema se puede concluir que si al 2014 el INDICADOR NACIONAL debería ser alrededor del 19%, hoy luego del deterioro de la economía como resultado de la década ganada y los primeros meses de gestión de la nueva administración no es ilusorio encontrarnos con un valor cercano al 22% de desocupación tras los golpes recibidos por las Pymes y niveles más reducidos de empresas en estos últimos meses como consecuencia de los ajustes tarifarios y niveles de suspensiones de trabajadores en todas las ramas de la economía formal e incluso la informal también. Todo esto es congruente con una realidad en la cual cayeron realmente los niveles del PBI de los últimos trimestres del 2015, a pesar que el organismo rector de estadísticas de nuestro país diga que durante el año pasado el PBI a precios de mercado creció un 2.2%, ello es muy fácil de analizar observando las incongruencias del último informe en el cual hay niveles de actividad que traspasan en los distintos tipos de industrias los 8 puntos de crecimiento cuando todas las industrias estaban en disminución de la demanda durante todo el año pasado. Si debemos observar el indicador final el mismo debería ser cercano al -1.5% al finalizar deflacionando sus números contra el período 2014.

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