Por Jorge Ingaramo.-

POR LO MENOS… PROPONEN

El candidato Macri disparó, en medio de la inundación, que eliminaría el cepo en los primeros días de gobierno. Los dos economistas, aparentemente de cabecera, del candidato oficialista, ofrecieron sus opiniones, por supuesto, en disidencia.

Es difícil saber, porque los economistas de Mauricio no son demasiado explícitos, la forma en que se llevaría adelante la eliminación abrupta. Si no se dice nada, crecería la sensación de la flotación del Tipo de Cambio “de una vez y para siempre” y la creación de un mercado único y libre, para todas las transacciones.

Respuesta de Miguel Bein: “Cualquier intento de eliminar los controles implicaría un over-shooting cambiario o de tasa de interés con consecuencias redistributivas regresivas no menores, en un país que no cuenta con un ancla nominal; la señal contradictoria que brinda, además, contribuye a la volatilidad del mercado con los riesgos inherentes y, al no ser explícita, genera el beneplácito de una parte desprevenida de la población”.

Como se sabe, Bein no cree demasiado en el shock de confianza o en el “cambio amarillo”, (o sea la modificación abrupta del humor de los ahorristas en dólares), dada la incertidumbre que produciría una política de shock. Está claro que habría una devaluación del Peso, pero con respecto al Dólar comercial oficial, ya que todos los otros especímenes del verde ya cuestan mucho más que los $ 9 y chirolas del oficial actual y de los $/U$S 9,98 que sería el máximo admitido por la Presidenta para el 9 de diciembre, día anterior al de la entrega del bastón. Dicen que no se quiere ir con un Dólar de $ 10.

Bein propone prioridades en el uso estratégico de las Reservas del BCRA, dando primero fluidez al pago de importaciones y de servicios de la deuda pública. En segundo lugar, quiere dar señales (sólo señales) vinculadas a giro de utilidades y pagos por deudas acumuladas de empresas. Recién -en tercer término- habría flexibilizaciones cuantitativas para el Dólar ahorro.

No se diferencia demasiado de lo que ya tenemos, debido a que conceptualmente hoy el BCRA administra y prioriza, aunque lo hace en un orden distinto al que propone el economista quien, en otra declaración anterior, había dicho “no voy a dejar que 10 millones de tipos se lleven el Central a su casa”. De alguna manera tiene razón, ya que es ridículo que se venda Dólar ahorro a $/U$S 11,2, a monotributistas, y se restrinjan las importaciones o se las mande directamente al contado con liqui, que últimamente está por encima de los $/U$S 13, en una economía con un parate recesivo, tan doloroso como la caída de las importaciones.

El candidato Scioli propone negociar rápidamente con los hold-out. Su equipo, bajar en forma gradual el déficit fiscal, que supone del 7% del PBI, para impedir que la expansión monetaria contamine la política cambiaria y dé lugar a la formidable “brecha”. Estaría trabajando sobre abrir el financiamiento internacional por la Cuenta Capital. Espera contar con la colaboración del equipo económico, dado que Axel admitió que hay que negociar con los buitres. (Nos basamos en una nota sin firma, del diario La Nación del sábado 15 de agosto, en lo que hace a los dichos del equipo).

Hasta aquí, se podría valorar que la discusión se haya iniciado, a la luz del ahogo de las economías regionales, el agro, la industria automotriz y la metalmecánica. En las calles y en todas las reuniones, la pregunta más frecuente es si esto aguanta “así” hasta el 10 de diciembre. Uno podría agregar otro cuestionamiento: suponiendo que aguante, ¿lo beneficia a Scioli, para que gane en primera vuelta?.

UN DÍA APARECIÓ MARIO

Por TV, reconociéndose asesor de Scioli, Mario Blejer propuso una tercera (¿cuarta?) vía: diferenciar el tratamiento de los flujos, del que recibirían los stocks. La liberación del flujo “se puede hacer en forma inmediata”, mientras que “el tema del stock hay que resolverlo gradualmente”. Nadie sabe cuánto es el stock, aunque circulan cifras superiores a los MU$S 12.000/13.000, impagos, por importaciones atrasadas, giros de dividendos, pagos de capital de deuda privada y algún etcétera, que podrían computarse en la “manipulada” Cuenta Capital de nuestro Balance de Pagos (que no tiene restricciones de ingreso, para que dé positiva y compense el desbalance de la Cuenta corriente). Propone gradualismo y renegociación, pagando con un Bono (¿de quién?), el stock de deuda previa (del Central).

En primer lugar, hay gran diferencia entre los dichos de Blejer y Bein. La discrepancia más importante está en el “cómo” y en el lugar en el que se apela a la “discrecionalidad”. Bein la incluye en el concepto de uso estratégico. El Central seguiría haciendo lo de ahora, con otras prioridades que serían determinadas por el Ministerio de Economía. Mario, por su parte, usa la discrecionalidad para “negociar los stocks” y, se supone, para la asignación del Bono, cuyos detalles obviamente no ha proporcionado.

Al tratarse de dos asesores del candidato oficial, que tiene su propio equipo bonaerense, y que ya ha dado -al menos extraoficialmente- señales, uno puede decir que, discusión mediante, se pueden acordar los criterios (¿cuál de las dos visiones primará?) y en segundo término, solicitarle al actual equipo los pasos conducentes a aliviar la tarea (antes del 10 de diciembre).

Está claro que Axel tiene que pagar los BODEN 2015 y cumplir las instrucciones de Cristina que, se supone, no quiere una devaluación importante del Peso, (tiene pendiente de habilitar más de MU$S 8.000 del Swap chino). Entre paréntesis, las Reservas nominales, en lo que va del año, crecieron MU$S 2.430, lo que ayudaría a cumplir con el BODEN.

Se necesitaría una acción concreta de parte de la ANSES, usando su Fondo de Garantía Solidaria, para ayudar a canjear una parte, si es que un nuevo Título -parecido al BODEN 2015- es deseado (que lo será) por los tenedores. De este modo, se evitaría la mengua de los dólares billete, actualmente en manos de la Autoridad Monetaria. Si todos los pagos salen de las arcas del Central, caerían las Reservas (actuales) en casi un 18%. Por su parte, si la acción de Economía, el Central y la ANSES se coordinan bien, aquellas podrían mermar un 11% y no romper la barrera psicológica de los MU$S 30.000, apelando a un uso marginal del Swap chino.

Los economistas del candidato oficial tendrían casi dos meses (dopo del Boden) para presionar al equipo actual, para que le facilite las cosas (ventaja que no tiene Macri).

Por otra parte, habría que valuar muy bien el stock de deuda, ya que cuando hay atraso cambiario, brecha y cepo, a la vez, se tiende a subestimar las exportaciones y a sobreestimar las importaciones, las remesas de utilidades, los pagos de capital, etc., con tal de conseguir dólares baratos, en un sistema de restricción. No nos imaginamos una emisión de, por ejemplo, BONAR 2024 (con la tasa actual), por MU$S 13.000, aunque se haga gradualmente (digamos, entre diciembre y marzo, en que empieza a entrar la soja). Con un Dólar de $ 12, que podría estar implícito en un Título de gran liquidez y largo período de maduración, la emisión de dicha cifra abarcaría casi el 30% de la Base Monetaria actual en pesos. Faltan precisiones.

ALGUNAS CONCLUSIONES

Surgen varias conclusiones de este análisis:

a) Sería bueno que el candidato oficial definiera qué estrategia se va a emplear, no sólo para salir del cepo, sino también para negociar con el equipo saliente, parte del trabajo sucio (acomodar precios relativos).

b) Es imprescindible asegurarse el flujo de divisas por exportaciones genuinas, atendiendo a que va a subir la tasa de referencia de la FED, la soja costará menos en dólares y Brasil es una película con final impredecible. Esto significa anunciar ahora, explícitamente, que la nueva cosecha pampeana, las exportaciones de commodities y las economías regionales, tendrán un trato mejorado, vía eliminación de restricciones cuantitativas (ROEs) y una disminución y/o eliminación razonable de Retenciones.

c) Es cierto que, a estar por los números de la ASAP, el déficit fiscal bien computado de enero-junio ronda el 6,8% del PBI. Pero también es cierto que su principal causa, los “subsidios económicos” a tarifas, desequilibrios e inversiones de empresas públicas, tienen una menor tasa de crecimiento (en los últimos meses) y en el caso de las transferencias de capital, un bajo porcentaje de ejecución. Así, las transferencias corrientes (80% de ejecución en seis meses) crecieron apenas el 11,4% en el semestre, mientras que las de capital (43% de ejecución) lo hicieron al 21%, lo que da un consolidado de apenas 12% de suba y de 43% de ejecución presupuestaria. No estamos diciendo con esto que Hacienda se esté cuidando. Sí, que la baja de los precios de los combustibles está ayudando a que la emisión de base monetaria para financiar déficit no sea tan abrumadora. De hecho, creció 15% en siete meses, lo que no se diferencia demasiado de la inflación acumulada en ese período (algo menor a la observada en el segundo semestre de 2014).

d) Hay que trabajar duro para dejarle al nuevo gobierno la mayor cantidad de Reservas nominales y usar el menor porcentaje posible de los préstamos Swap, para que una eventual liberación de los flujos, como propone Blejer, no provoque sorpresas desagradables. Se supone que algo podrán hacer desde el equipo actual, si Daniel gana en primera vuelta, para no dejarle una deuda flotante que le demande nuevas emisiones de Bonos, que competirían abiertamente con las requeridas para la flexibilidad cambiaria de stocks.

OPINIÓN

Ahora que Bein y Blejer le contestan a Macri, sería bueno que este debate se amplíe, con las propuestas de Mauricio y Sergio. No hay que hacer un tabú con el cepo. Tampoco hay que temerle tanto al impacto inflacionario de una flotación del Dólar comercial ya que, si la devaluación del Oficial es del 11%, y los precios locales crecen al 28% anual, quiere decir que adentro de los valores nominales -en el supermercado- ya hay, por lo menos, un Dólar de $ 11 (el maíz FOB bajó -en un año- 14%, pero la polenta -en la góndola- aumentó en torno al 20%). Desdramatizar la devaluación es posible y asegurar que no va a haber ni over-shooting, ni sorpresa cambiaria “a lo Remes” (dijo $/U$S 1,4 y le salió casi 4), implica dar tranquilidad, sobre todo al electorado que quiere la continuidad con algunos cambios y que, por ello, es el lugar político de mayor disputa entre los candidatos.

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