Prat Gay en el país de las maravillas

Alfonso Prat Gay

A esta altura uno tiene derecho a preguntarse si nos están tomando el pelo o creen realmente en lo que dicen. Hace unas horas el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, aseguró que la economía había comenzado a despegar y que a fin de año volverá a crecer como consecuencia de la decisión del gobierno de liberar los mercados. En una conversación mantenida con corresponsales del exterior el funcionario macrista aseveró que “lo más duro en términos de actividad económica ya pasó”, en alusión a los tarifazos y la megadevaluación que destruyeron el poder adquisitivo de los trabajadores. Prat Gay hizo una férrea defensa de la apertura comercial decidida por el presidente de la nación: “la integración en el mundo tiene un primer efecto beneficioso, que es que nos evitó el ajuste y nos evitó fundamentalmente ir al camino al que íbamos derechito, que es en el que está ahora Venezuela”. “Estamos mucho mejor de lo que muchos creían”. Según el ministro la integración con el mundo evitó que el gobierno ajustara. Vale decir que para Prat Gay los tarifazos no han sido ajustes sino “ajustitos”. Realmente es una vergüenza que se burle del pueblo de manera tan descarada. Porque los tarifazos en luz, agua y gas están provocando estragos en la sociedad y en el aparato productivo del país. Desde el 10 de diciembre pasado que el país está ajustado por obra y gracia de un gobierno que ejerce el poder en beneficio de la oligarquía. Reiteró, además, “que hay indicios claros de que en julio la inflación fue significativamente más baja que en junio”.

Al principio, tanto el presidente como sus más relevantes funcionarios de economía anunciaron que este año terminaría con una inflación de entre el 20 y el 25% y que en el segundo semestre comenzaría el despegue de la economía. La cruda realidad los obligó a reacomodar sus pronósticos. Durante la campaña electoral Prat Gay había asegurado que la devaluación no impactaría negativamente en los precios internos, no provocaría inflación. Cuando la inflación comenzó a dispararse el ministro dijo que “el costo de la salida del cepo fue una pequeña joroba en la inflación”. En junio el gobierno se vio obligado a revisar sus estimaciones y aseguró que la reactivación comenzaría no en julio sino en septiembre. En Madrid el ministro de Finanzas y Hacienda aseguró que en 2016 la inflación rondará el 40 0 42% y que recién en marzo del año entrante la inflación se situará en el 25%. En junio, de visita por Nueva York, dijo que la inflación rondará el 46% y que el trabajo sucio había concluido. ¿Habrá concluido? El ministro reiteró en las últimas horas la misma estrategia: ofreció esperanzas a un pueblo ansioso por vivir bien. En la conversación con corresponsales extranjeros aseguró que la política económica y la política exterior del presidente Macri están ayudando a la Argentina a conseguir los ansiados capitales que tanto necesita para salir del atolladero en que se encuentra. “Nosotros estamos combatiendo el reflejo populista de años en Argentina. Bastante hemos avanzado nosotros en los primeros seis meses. Ya hubo recuperación en mayo, y se confirmó en junio”, afirmó sin ruborizarse. Aseguró que la inflación se desaceleró en julio y vaticinó que en diciembre se verá una “señal concreta de crecimiento”. Evidentemente, el ministro cree que está en el país de las maravillas. Luego aseguró que no es objetivo del gobierno permitir el ingreso indiscriminado de productos extranjeros. “Vamos de una economía cerrada y prebendaria a una economía competitiva. No vamos a una apertura comercial salvaje, sino con una idea de integrarnos inteligentemente al mundo”, expresó. Está convencido del gradualismo de la política económica de Macri, que ayudará a aquellos sectores productivos que no son competitivos a mejorar su competitividad. “Les damos a los empresarios argentinos cuatro años para ir al gimnasio, entrenar, prepararse; y en cuatro años salen a la cancha”. “Vamos restaurando confianza. Argentina era paria en el concierto internacional de naciones. Ahora, cuando uno mira el flujo de inversión extranjera directa, ve que en la primera mitad del año se duplicó con respecto a la primera mitad del año pasado”, concluyó (fuente: Página 12, 4/8/016).

La jueza Martina Isabel Forns decidió frenar el incremento de la tarifa de electricidad en todo el país. Su falló fue un misil dirigido a Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) exigiéndole “que se abstenga de aplicar el nuevo cuadro tarifario respecto de todas las distribuidoras del país hasta tanto se realice la correspondiente audiencia pública”. Por si ello no hubiera resultado suficiente, ordenó al ENRE (Ente Regulador de la Electricidad) que haga saber a todas las distribuidoras eléctricas la obligación de suspender el cobro de las facturas que ya fueron emitidas con los nuevos valores de las tarifas y de tomar los pagos que se hubieran realizado hasta hora a cuenta de las próximas boletas. Como era de prever el gobierno nacional apelará la decisión de la jueza Forns, aunque se especula con que dicho fallo quedará firme al menos hasta que la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín lo tome en sus manos. Hasta ahora el presidente de la nación viene recibiendo varios mandobles por su política de tarifazos salvajes. La ferocidad de los mismos y la decisión del gobierno de desconocer la audiencia pública previa han servido para justificar los cuestionamientos de la Justicia. La demanda de la suspensión del aumento en la tarifa de electricidad fue fogoneada por el CEPIS (Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad) y la entidad Consumidores Argentinos, que solicitaron una medida cautelar que alcance a todo el territorio nacional. En los considerandos de su fallo, la jueza Forns dice que “la modificación de la tarifa requiere de una audiencia pública para la defensa de los usuarios, junto con la intervención del Defensor del Pueblo”. Citó al actual Procurador del Tesoro, Carlos Balbín, quien hace ocho años advertía que cualquier aumento tarifario “debe ser debidamente fundado y particularmente gradual”, para manifestar su oposición a la suba tarifaria en la electricidad que en aquel entonces llegaba al 30%, cuando ahora el tarifazo oscila entre el 22 y el 148% para el cargo fijo y entre el 143 y el 900% para el cargo variable. La jueza considera que los incrementos aplicados por el oficialismo son “exorbitantes, desproporcionados y fuera de la realidad”. “Se trata de que todos los usuarios queden comprometidos y que puedan tener acceso a la Justicia sin tener que demandar individualmente, ese es el objetivo de un amparo colectivo como este. Hasta que no sea revocada la medida cautelar, el aumento de las tarifas eléctricas queda congelado”, expresó la jueza delante de las cámaras de televisión. Por su parte, Claudio Boada, de Unión de Usuarios y Consumidores, expresó: “el fallo es una buena noticia de cara a la decisión que tarde o temprano tiene que tomar la Corte Suprema sobre la cuestión tarifaria. Necesitamos que el máximo tribunal escuche lo que están planteando muchos jueces a través de las medidas cautelares y lo que dice la propia ciudadanía” (fuente: Javier Lewkowicz: “Boleta que se acerca mucho a la luz se derrite”, Página 12, 4/8/016).

El Centro de Opinión Pública y Estudios Sociales (CEPA) de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA acaba de dar a conocer una encuesta telefónica realizada en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense a fines del mes pasado con 1097 casos. Los resultados son harto elocuentes. El 81% de los trabajadores cuyos sueldos son inferiores a los 8000 pesos se vio obligado a recortar gastos para hacer frente a los tarifazos. Por su parte, el 75% de los trabajadores que ganan más de 8000 pesos se vio obligado a gastar menos en otros rubros. Según el estudio, dos de cada diez argentinos ya no consume carne mientras que el 45% decidió consumir cortes de menor costo. Dos tercios de los encuestados reconocieron que su capacidad adquisitiva se redujo. El rechazo a los tarifazos de Macri es compartido por gran parte de los sectores sociales, sin distinción de ingresos o de residencia. Por ejemplo, entre los trabajadores que ganan más de 20 mil pesos el rechazo asciende al 63 por ciento, mientras que entre los ciudadanos de la CABA el rechazo asciende al 70 por ciento. Carlos De Angelis, director de CEOA, manifestó: “cuando se mira el tema de la tarifa, parece que todo el mundo descontaba que iban a aumentar, porque también Cristina Fernández de Kirchner en 2011 había arrancado con esto de la sintonía fina. Ahora, la gente esperaba un 30 o un 40 por ciento. Ni en las peores pesadillas se imaginó un 2000 por ciento”.

Los ciudadanos del conurbano tienen mayores dificultades para afrontar los tarifazos que los ciudadanos porteños. Según el estudio el 73,1% de los consultados en el conurbano reconocieron tener dificultades para pagar el aumento, mientras que en la CABA el porcentaje es del 65,8%. El 80% de quienes ganan menos de 8000 pesos reconoció tener problemas para hacer frente a los tarifazos. Dice De Angelis: “el estudio indica que había una necesidad de cambio, pero no en estas magnitudes. La población se encuentra con que son inaceptables, porque se empiezan a complicar los presupuestos familiares y va a ser muy difícil pagar. Casi el 75 por ciento tiene dificultades con estos montos. Y, además, con la perspectiva de que sigan aumentando. Sólo el 13 por ciento piensa que no van a seguir aumentando”. Para empeorar el panorama, el 56 por ciento señaló que cree que los servicios no mejorarán a pesar de los tarifazos. “Cuando preguntabas hace tres meses, había esperanza. Había gente que decía “lo nuevo, Macri, se levanta el cepo”. Ahora las respuestas se van hacia la preocupación y mirar el bolsillo propio. Incluso, muchos de sus votantes están en esta situación y con la incertidumbre que cómo sigue”, destacó. Según los datos arrojados por la encuesta, el 32,6% evaluó al gobierno de Macri “bien” o “muy bien” mientras que el 44% lo evaluó “mal” o “muy mal”. También refleja una disminución en el núcleo duro de Cambiemos: sólo el 17,3% reconoció que está en un todo de acuerdo con el gobierno nacional, mientras que el 42,3% expresó que estaba de acuerdo “en algunas cosas” y el 40,4% en ninguna (fuente: Werner Pertot: “El cambio llegó al bolsillo”, Página 12, 4/8/016).

Según el Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala, ni el shock de confianza anunciado por Macri con bombos y platillos ni la transferencia de recursos hacia los sectores más concentrados de la economía, lograron garantizar la recomposición de la formación bruta de capital. El IMI (Indicador Mensual de Inversión) registró en junio una contracción interanual de 10,7% y durante el primer semestre del año una caída acumulada de 7,4%. La construcción (tanto pública como privada) registró la peor caída desde la crisis internacional de 2009. Frente a este panorama el gobierno de Macri apuesta su suerte al ingreso de capitales financieros (el famoso blanqueo), el endeudamiento externo y la apertura comercial. Según los datos de ITE, en junio la construcción sufrió una caída de 19,6%. Esa performance apenas fue amortiguada por el aumento de 0,1% en equipos durables de producción. Leandro Ottone, economista del ITE, así lo explica: “el gobierno busca apoyarse en un fuerte proceso de inversión por parte de los privados pero el propio sector público contrae sus planes. La obra pública, tanto nacional como provincial, es uno de los principales rubros de ajuste”. “Lejos de ser el motor del crecimiento para 2016 como se pronosticó al lanzar el Plan Belgrano, la baja ejecución está generando severas complicaciones en las cadenas de pagos del sector de la construcción, donde también se advierten niveles récord de destrucción de puestos de trabajo” (fuente: Tomás Lukin: “La inversión rueda barranca abajo”, Página 12, 4/8/016).

La situación económica empeora día a día. Mientras tanto el gobierno nacional ha puesto todas sus fichas al blanqueo de capitales, a la entrada al país de miles de millones de dólares que, en caso de que efectivamente ingresen, tendrán como destino alimentar la especulación financiera.

Hernán Andrés Kruse

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4 comments for “Prat Gay en el país de las maravillas

  1. Vengador
    05/08/2016 at 3:25 PM

    El liberalismo, la doctrina de “dejar hacer, dejar pasar” que el mercado se regula “solo” y que nadie decide como se dan las cosas.
    Destructor del progreso real y tangible, solo para alimentar las arcas de una raza de víboras(nótese la cita) fariseas, ellos viven del trabajo de toda una nación.

    Son como sanguijuelas succionando la vida economica de un pueblo.

    Personalmente, no me banco a los neoliberales, ni a los zurdos.
    Ni aquel partido que dice ser peronista pero que ajusta sus velas según la conveniencia.

    • ERU
      05/08/2016 at 3:36 PM

      si no sos peronista, zurdo o neoliberal que sos?

      • Vengador
        05/08/2016 at 6:33 PM

        Soy Argentino, y hoy en día, estoy harto de que me caguen, sea el partido político que sea.

        Ninguno realmente, se preocupa por lo esencial, ni siquiera lo mas basico.

  2. 05/08/2016 at 4:28 PM

    Continuando con nuestro ciclo de propuestas culturales destinadas a neutralizar la bazofia panfletera con la cual nos inunda diariamente el autor de la nota y que casi contradice la conocida cita del gran Aristóteles “El hombres es un animal de costumbres” toda vez que el artiCULISTA es por costumbre un animal…

    Que la voz del buen Pavarotti arrase con tanta mala fe, veneno, ira, chicana barata y promiscuidad politiquera.

    Por supuesto invito al lector lúcido o en vías de lograrlo evitar la falsa dialéctica con la cual intenta penetrarlo el mandril.

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