Aberrante: Maduro habla con las vacas

El título de este comentario demuestra una vez más que quien está al frente en Miraflores no sólo es un monigote de quienes gobiernan Cuba y de los generales que están al frente de este narcogobierno, SINO QUE ADEMÁS, ESTÁ LOCO DE ATAR.

Por algo le llaman “maburro” un hombre sin educación ni inteligencia, ahora resulta que el burro que está al frente de los destinos de Venezuela le habló a las vacas ante los medios de información oficiales sin importarle lo que él como presidente representa ante el resto del mundo.

El periódico El País de España publicó la noticia y explica entre otras cosa que “El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha convertido otro acto de Estado en un chiste. Ocurrió durante una exposición llamada Venezuela Producción Soberana, un evento que pretende demostrar que en el país sudamericano se está trabajando para dejar de depender de las importaciones de alimentos”.

El video se hizo viral, la misma fuente explica en detalle que “En el vídeo del acto, el viernes en el Complejo Militar Fuerte Tiuna, en Caracas, se observa a Maduro cuando señala a un grupo de vacas con el dedo índice. “Yo quiero que voceros, líderes y productores del campo sean próximos diputados de la Constituyente. ¿Me van a acompañar?”, pregunta dirigiéndose hacia los animales. “¿Me van a apoyar en la Constituyente o ustedes quieren guarimba [calificativo que usa el Gobierno para definir las protestas opositoras]? ¿Ustedes quieren violencia? ¿Ustedes quieren muerte? Los que queremos paz y vida vamos a la Constituyente”, dice agachado ante el redil, donde se hallan las vacas y cuatro trabajadores. Uno de ellos asiente ante las palabras del presidente”.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/05/06/actualidad/1494093099_775217.html

No sabemos si las vacas le contestaron a maduro o no, pero ante este hecho tan bochornoso, uno no sabe si reírse o sentarse a llorar, el tipo está mal sin duda alguna, sin embargo en este acto público lo que vemos es al presidente Maduro poner en ridículo a todo Venezuela una vez más.

Este señor no está bien de la cabeza, desde hace rato ya lo debían haber sacado del Palacio de Miraflores por demente, en un escrito anterior comentamos que “Los primeros indicios de que este señor estaba loco surgieron cuando en plena campaña, siendo candidato apareció afirmando que Chávez se le apareció en forma de pajarito, así lo reseñó el periódico ABC de España el 2 de abril de este año “El candidato oficialista venezolano Nicolás Maduro dijo en la casa natal del recientemente fallecido presidente Hugo Chávez que sintió que éste se le apareció en forma de «pajarito chiquitico» y lo bendijo al arrancar hoy la campaña electoral. «Lo sentí ahí como dándonos una bendición, diciéndonos: ‘hoy arranca la batalla. Vayan a la victoria. Tienen nuestra bendiciones’. Así lo sentí yo desde mi alma», relató Maduro sentado junto a los hermanos de Chávez en el patio de la casa natal en la ciudad Barinas, en el occidente de Venezuela”. En otra ocasión “Nicolás Maduro, aseguró este viernes que el fallecido líder Hugo Chávez suele “aparecerse” en las montañas que dominan el paisaje de Caracas. Y añadió “Cada vez que veo la montaña, veo a Chávez aparecerse en la montaña”.

http://www.carlosvilcheznavamuel.com/estara-el-presidente-maduro-fuera-de-sus-cabales/

En el futuro, cuando se estudie la historia negra de Venezuela gobernada por el chavismo y terminada por Maduro, los estudiantes se quedarán perplejos de ver cómo estas cosas ocurrieron en su país.

Carlos Vilchez Navamuel

http://www.carlosvilcheznavamuel.com

http://porunaprensamashumanayobjetiva.blogspot.com

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16 comments for “Aberrante: Maduro habla con las vacas

  1. Vasen Naca Kris
    08/05/2017 at 2:35 PM

    Después de 12 años de los k, no nos asusta un loco mesianico más…

  2. Tiberio Claudio Druso
    08/05/2017 at 2:49 PM

    Maduro es un chaplinesco dictador bananero………pero acusenlo de las que son (que son muchisimas) y no por lo que creen es cierto. La realidad es que detras de las vacas habia 1 o 2 peones de campo y a ellos se dirigia. Si tienen oportunidad de ver bien el video, sabran la verdad. Tiene motivos terribles y cuantiosos para derrocarlo o pedirle la renuncia o destituirlo , no tienen necesidad de mentir .

    • Tiberio Claudio Druso
      08/05/2017 at 4:40 PM

      Y digo que no hay necesidad de falsear los echos , porque la mentira invalida , empaña o deslegitima , el justo reclamo del Pueblo Venezolano a vivir en Libertad, Comer , tener Servicio de Salud etc.etc.

    • Luis Biotti
      08/05/2017 at 10:46 PM

      Ni el querido negro Olmedo con su dictadorzuelo de Costa Pobre, pudo superar a la realidad de este impresentable que habla con los pajaritos y las vacas y se pone el sombrero de paja deshilachada con el bicho feo embalsamado en la copa. ¡TREMENDO!

  3. Godofredo
    08/05/2017 at 3:40 PM

    Venezuela, una verdad incómoda para la izquierda. – LA NACION DIGITAL

    Ni la cantidad de muertos y heridos logra perforar un discurso que descree de los hechos y pone bajo sospecha los datos de la realidad

    Gloria al bravo pueblo / que el yugo lanzó.” Así empieza el himno de Venezuela. Lo cantábamos todas las mañanas en el patio del colegio antes de entrar a clase. El “yugo” al que se refiere el himno es el del dominio español. Más de 200 años después, en las manifestaciones diarias que han ocurrido en todo el país durante las últimas cuatro semanas, esas líneas cobran un nuevo significado: el tirano ya no es una potencia extranjera, sino que está bien afincado fronteras adentro: el yugo del que el pueblo intenta librarse -pese a la atroz desigualdad de fuerzas- es el de una dictadura militar que en los últimos meses ha tirado por la borda las últimas apariencias de democracia que aún conservaba.

    En Buenos Aires, adondequiera que vaya lo primero que la gente me pregunta en cuanto me escucha hablar es de dónde soy. “Venezolana”, digo. Mis interlocutores me creen; no hay motivo para que no lo hagan. La siguiente pregunta suele ser: “¿Y de verdad allá las cosas están tan mal?”. Digo que sí, pero en este caso con cierta frecuencia mi respuesta es recibida con incredulidad. No sólo eso: en esas oportunidades me doy cuenta de que mi interlocutor ha pasado a clasificarme dentro de una categoría humana inferior, casi deleznable. Ha bastado que yo diga que la situación venezolana es gravísima para que la persona con la que hablo concluya que carezco de sensibilidad social, que apoyo tanto la invasión de Irak como las torturas en Guantánamo y el bombardeo de Siria. Quienes no me miran de esa forma suelen hacer más preguntas: sienten curiosidad, quieren información sobre lo que pasa en Venezuela. En cambio, quienes me catalogan como alguien que no merece ser escuchado suelen hacer un mohín y no preguntan nada más. No quieren escuchar lo que no quieren escuchar.

    Esa mirada acusadora del otro hacia mí hace que a veces yo intente justificar mi posición. “Si aquí nos indignamos porque reprimieron a los maestros, ¿cómo podemos no criticar la brutal represión que han sufrido miles de venezolanos durante las últimas semanas?”, digo. E insisto: “La represión de las libertades civiles debería ser condenada venga de quien venga. No debería depender de si quien reprime nos simpatiza”. A esta altura de mi discurso, el otro ya no me mira. Es probable que ni siquiera me escuche. Y si me escucha, no me cree.

    “No me interesa la propaganda antisoviética”, dice el camarada Johnny en una novela de Doris Lessing cuando alguien le muestra evidencias de los campos de trabajo forzado en la Unión Soviética. “Los campos de trabajo no existen”, responde él. “Y si alguna vez existieron han sido tremendamente exagerados y ahora ya han desaparecido.” Johnny Lennox es uno de los personajes principales de la novela El sueño más dulce. Se trata de un comunista inglés que en su edad adulta va de conferencia en conferencia, parando en hoteles de cinco estrellas en todo el mundo. Johnny ama tanto a la humanidad en sentido abstracto que se siente con autoridad para comportarse despectivamente hacia quienes no están de acuerdo con él. Abandona a sus hijos y a una esposa tras otra para dedicarse por entero al partido. “La revolución viene antes que los asuntos personales”, suele decir. Cuando un grupo de médicos afirma que en las plantas nucleares de la URSS ha habido accidentes fatales, Johnny contesta: “En primer lugar, los camaradas en la Unión Soviética son responsables y nunca permitirían que las instalaciones nucleares fueran defectuosas. En segundo lugar, no estoy preparado para escuchar información que obviamente viene de fuentes fascistas”.

    Doris Lessing, premio Nobel de Literatura 2007, sabía muy bien de qué hablaba cuando escribió esa novela: ella misma fue militante del Partido Comunista; ella misma abandonó a sus dos hijos mayores en Rodesia en 1949 para continuar su carrera literaria y su militancia en Inglaterra. “Durante muchos años pensé que había hecho algo muy valiente. No hay nada más aburrido para una mujer inteligente que pasar una enorme cantidad de tiempo con niños pequeños.” En su autobiografía, Lessing cuenta que la tarde en que se fue se justificó ante sus hijos al decirles que iba a cambiar el mundo para que ellos pudieran vivir en un mundo hermoso sin injusticias ni odios raciales. Años después, cuando los soviéticos invadieron Hungría, Lessing abandonó el Partido Comunista.

    “En Venezuela sucede lo mismo que en toda América latina: los grandes grupos económicos buscan desestabilizar un gobierno popular”, me dijo alguien hace unos días. Y continuó: “A los grupos golpistas hay que reprimirlos, porque si consiguen el golpe instalarán un horror económico. En Venezuela hay un gobierno popular que intenta defenderse de quienes pretenden su petróleo”. Yo traté de argumentar con datos, más que con ideas abstractas. Dije que el gobierno de Nicolás Maduro suspendió indefinidamente las elecciones regionales que según la Constitución bolivariana estaban previstas para el año pasado; dije que el gobierno ha suspendido el ejercicio de la Asamblea Nacional elegida por el pueblo; dije que los manifestantes de estas últimas semanas no pretenden tumbar un presidente, sino llegar a la Defensoría del Pueblo y entregar allí un documento que pide que se ponga fecha a las elecciones y que se recuperen la separación de poderes y el hilo constitucional.

    Nada convenció a mi interlocutor: las formas republicanas, me explicó, no son lo que más importa. Al contrario: él, como intelectual, sabe que el republicanismo es un pretexto de la derecha. Le expliqué que, a diferencia de gran parte de la intelectualidad de izquierda argentina -que simpatizó abiertamente con Chávez y que hoy guarda silencio ante la represión ordenada por Maduro-, la enorme mayoría de los intelectuales, artistas y pensadores venezolanos están en contra del régimen. Dije que también lo están los centros de estudiantes de las universidades públicas, así como profesores y académicos. Para entonces, mi interlocutor ya no me miraba.

    El 1° de este mes, Nicolás Maduro convocó a una Asamblea Nacional Constituyente para derrotar el “golpe de Estado” que, según él, intentan dar las protestas de este último mes. Sin embargo, según la Constitución bolivariana, de 1999 -la misma que Chávez solía mostrar, orgulloso, en versión miniatura durante sus discursos-, el presidente de la república no puede convocar una constituyente, sino que para ello se requiere un referéndum popular. También según la Constitución, los miembros de la constituyente deben escogerse por voto universal, directo y secreto, dato que hasta ahora Maduro parece desconocer.

    El saldo de las protestas hasta el pasado viernes era de alrededor de 40 muertos, cientos de heridos y miles de detenciones. ¿Hasta dónde debe llegar la evidencia para convencer a quien no quiere ser convencido? Quizás haya personas proclives a cambiar de opinión ante la fuerza de la evidencia y otras cuya estructura psicológica se lo impida. “Hay cierto tipo de gente cuyo comportamiento político obedece a un motivo en cierto modo religioso”, dijo Lessing en una entrevista publicada en The New York Times. Pase lo que pase en Venezuela en el futuro próximo, seguramente habrá quien afirme que todo es culpa de la derecha imperialista que busca tumbar a un presidente que ama a su pueblo. Y es que los fundamentalistas, ya sean religiosos o políticos, nunca se han llevado bien con la democracia. Mientras tanto, el bravo pueblo venezolano lucha y clama por ella.

    • elga
      08/05/2017 at 9:05 PM

      Los mismos que hoy defienden a Fidel llamandolo El gran estadista latinoamericano” desmintiendo los presos que mueren en sus carceles y rinden honores al Che Guevara desalmado criminal seran los que defiendan a Maduro,
      Desgraciadamente la ideologia en una mente estupida produce estragos

      • Luis Biotti
        08/05/2017 at 10:43 PM

        ¡Así es!

  4. Lic. Carla Fridman
    08/05/2017 at 4:56 PM

    ES UN PSICODRAMA ESTUPIDOS FACHISTASSSSSSSSSS

    • Tiberio Claudio Druso
      08/05/2017 at 5:56 PM

      Vos sabes piba que mi hija menor tambien es Psicologa y la mayor Psiquiatra , pero si hubieran salido imbeciles como vos ……las mataba………………

    • Luis Biotti
      08/05/2017 at 10:41 PM

      ¡CUANTA CULTURA ZURDITAS IMBÉCILES!

  5. Vicente Pardutti
    08/05/2017 at 4:57 PM

    Si es aberrante ver a maduro hablar con las vacas, mas aberrante aun es la respuesta de las vacas…

  6. M.T....desde Venezuela
    08/05/2017 at 5:06 PM

    Desde Venezuela…Recibido… empieza la guerra!!!
    https://www.youtube.com/watch?v=Vrj62deJFmA

  7. VULCANO
    08/05/2017 at 6:57 PM

    Y bueno….El “pajarico” lo abandonó hace rato…..

    • Lic. Carla Fridman
      08/05/2017 at 10:32 PM

  8. Luis Biotti
    08/05/2017 at 10:38 PM

    ¡Habla con los pajaritos y con las vacas!¡ Claro no lo contradicen! Este ñato no esta bien del bocho. Va a terminar mal, muy mal.

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