Déficit fiscal, subsidios e inflación

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Como explica Fernando Navajas, lo que se llama “tarifa social” no es más que un sistema de subsidios dirigidos a los sectores de menores recursos que de otro modo no tendrían acceso a ciertos “bienes públicos” o servicios de infraestructura, por su imposibilidad de pago.

Es obvio que esta cuestión es también una cuestión fiscal, ya que los subsidios, contra lo que algunos podrían creer, no se financian por generación espontánea, sino con los impuestos que pagamos los contribuyentes, entre los cuales se incluyen también, aunque parezca paradójico, los beneficiarios de subsidios, cuando, por ejemplo, pagan IVA y otros de los llamados impuestos internos.

Es obvio que cuando más subsidios son necesarios es porque aumenta la pobreza y la marginalidad ya que sin ese aporte una parte de la población estimada en un 25 a 30 por ciento no tendría acceso a servicios de agua, cloacas, gas o luz, aunque en materia de electricidad es donde el acceso al servicio en el ámbito del AMBA es de casi el 100 por 100.

El subsidio puede estar dirigido al “acceso” de servicios de infraestructura o al de su “consumo”, pero cuando los precios de consumo son bajos no sólo se dificulta la posibilidad del “acceso” sino su mantenimiento y desarrollo.

Esto ocurre con los servicios de suministro de electricidad a los que si bien en el ámbito referido más arriba, el acceso es casi total, también las interrupciones en los servicios de distribución han crecido a niveles de escándalo por la imposibilidad no ya de incrementar las fuente de generación sino por el deterioro de las infraestructuras de distribución debido a los bajos precios de consumo y subsidios muy mal dirigidos.

Nosotros como sociedad, nos quejamos de los pésimo servicios, nos quejamos de la quita de subsidios, nos quejamos de la presión fiscal, al punto que se ha convertido el impuesto a las ganancias en un impuesto al trabajo, lo que no es correcto o más bien una alevosa falsedad. En cierto modo ese impuesto afecta a todos los que trabajamos, pero no nos quejamos del impuesto inflacionario que es la enfermedad que distorsiona no solo la política fiscal sino las bases imponibles. Y hoy debemos admitir que los subsidios son una de las causas de la inflación.

Por lo tanto para bajar la inflación es necesario dirigir los subsidios al sector social que realmente lo necesita con un criterio de “umbral incluyente” que significa que cuando el subsidio se lo vincula al consumo, solo se pierde el subsidio en cuanto excede el umbral de consumo. Es un medio de alentar lo que se llama consumo racional. Incluso podría en esos casos imponerse “recargos” por el consumo excedente al umbral.

Un ejemplo de subsidio pésimo es el caso de Aerolíneas Argentinas y Austral que necesitaría un aporte de los contribuyentes de u$s 1.000 millones para cubrir sus pasivos de la gestión precedente.

En ese caso estimo que la conducción de las empresas deberá involucrar al personal en los esfuerzos que deberán ser hechos por todos para viabilizar a esas empresas ya que por sus resultados parecerían absolutamente inviables. Además es una empresa que paga muy buenos salarios, lo que solo es posible porque recibe parte de nuestros impuestos y frente a los niveles de pobreza e indigencia existentes, esos niveles salariales parecen inmorales, cuando menos y políticamente arbitrarios si los juzgamos con un criterio que tenga en vista el bien común.

El personal de Aerolíneas Argentinas en ese caso deberá esforzarse por mantener la fuente de trabajo, pero no nos pueden pedir mas esfuerzo a los contribuyentes.

Como vemos con los ejemplos dados, el gobierno deberá implementar una política de subsidios racional, focalizada exclusivamente en quienes lo necesiten, es obvio que habrá márgenes de error. Pero para que ello sea posible también será imprescindible contar con la funcionalidad gremial ya que la recomposición del sistema de precios relativos, tarea que llevará su tiempo, exigirá también racionalidad en los reclamos.

Hay algo cierto, con déficit fiscal e inflación no hay moneda y sin moneda no hay precios ni niveles salariales, la gente hace lo que puede y hasta donde le alcanza. Unos más, otros menos.

También habrá que recurrir a la virtud de la “paciencia” y en ese sentido negociar convenios por un lapso de seis meses puede ser un paso.

Habrá que saber fijar prioridades porque los quintiles inferiores son los que más sufrirán la transición y por tanto hacia ellos se deberá dirigir nuestra preocupación, teniendo en cuenta que un 30% de la fuerza laboral es no registrada y carece de representación.

Ése es el desafío esencial de la dirigencia gremial, empresaria y laboral y política, aunque en verdad también los dirigentes gremiales son dirigentes políticos y les cabe la misma responsabilidad.

Veremos…

Luis Alejandro Rizzi

7 comments for “Déficit fiscal, subsidios e inflación

  1. Javierferrero
    03/02/2016 at 9:27 AM

    No es cierto que “los subsidios son una de las causas de la inflación”. No se sabe como el autor a llegado a esa extraña conclusion. Y lo peor es que se está refiriendo a los subsidios al consumo y no a los 6.000 millones de dolares que reciben las petroleras por la baja del precio internacional del crudo.

    Si lo que quiso decir es que los subsidios son la causa del deficit fiscal, tampoco es cierto. Si se elimina la corrupcion en las compras y contrataciones y se elimina el exceso de personal estatal incorporado por los KKs, el deficit del Estado desaparece.

    Por supuesto que si se elimina el ENORME NEGOCIADO del deficit cuasi fiscal producto de la corrupcion financiera, comienza a sobrar dinero y se pueden bajar los impuestos con lo cual se incrementaria la actividad economica y, con ello, la recaudacion tributaria (aumentando el superavit).

    Si queremos justificar la eliminacion de los absurdos subsidios al consumo que crearon los KK en el AMBA para disimular la inflacion, no hace falta mentir sino decir la verdad

    • Luis Alejandro Rizzi
      03/02/2016 at 11:32 AM

      Estimado: Los subsidios no serían causa de inflación si se pudieran pagar con recursos genuinos. Pero cuando hay déficit fiscal del 7 u 8% del PBI, el déficit se cubre con emisión espuria y es una de las causas de inflación. No la única.

      • Javierferrero
        03/02/2016 at 4:58 PM

        Estimado Sr. Rizzi
        Creo que lo hecho por Aranguren es producto de un pesimo asesoramiento y de un desconocimiento profundo del mercado electrico (lo cual no es extraño ya que él proviene de la actividad petrolera)
        Nadie menciona el valor de la tarifa electrica. ¿Por que es elevada? Porque al trabajar en el límite de su capacidad, se utilizan todos los equipos generadores incluso los mas ineficientes y de mayor costo. Resultado la electricidad es cara pero podría ser mucho mas barata.
        Los Kks lo hicieron ex profeso ya que descubrieron el negociado de los equipos moviles de baja potencia por los cuales se pagaban sumas fabulosas. Ademas querían estar “prendidos” en todos las nuevas centrales que se construyeran.

        Si esa distorsion no existiera es evidente que los numeros serían completamente distintos. De todo esto el Sr. Aranguren no dijo nada. Las empresas generadoras, transportistas y distribuidoras son participes necesarios de todos los negociados durante la era KK. Querer que unicamente los usuarios paguen los platos rotos es, cuando menos, una injusticia.

  2. CATON
    03/02/2016 at 10:01 PM

    POLITICAS DE SUBSIDIOS O POLITICAS DE SUICIDIO
    Por CATON 03/02/2016
    En realidad la discusión de subsidio sí, o subsidio no, es mucho más abarcativa que del mero campo de la economía, o mejor dicho de las políticas económicas; en realidad esconde toda una discusión ideológica, e incluso religiosa, se trata de definir si se aplica un método colectivista o uno de corte individualista, terciando entre ambos el concepto religioso de la piedad y la misericordia. En todo caso a esta altura de los acontecimientos, en nuestra sociedad solo se discute si tiramos a todos los pobres por la borda o mantenemos a una sarta de sátrapas que pretenden vivir sin esfuerzo alguno a costilla de los demás. Pero como es de nuestra histórica costumbre nos que damos en la mitad del camino en cada una de las opciones.-
    Antes soportábamos a una megalómana que festejaba cada vez que anunciaba el aumento de los subsidios a los que menos tienen y sacaba patente de generosa y de patriarca de la economía, tanto que osaba dar cátedras de economía urbit et orbe, más coloquialmente: para todos y todas; sin darse cuenta que estaba pregonando su fracaso en generar crecimiento y desarrollo que es la única razón de ser de un Estado organizado. Claro que hay que pensar también, por qué no, que era en realidad para ella un triunfo, porque aumentaba el perverso circulo de de clientelismo que le aseguraba retener el poder para sí misma, sin importarle ninguna otra cosa.-
    Evidentemente se eligió el camino del suicidio comportándose como el groncho que ganó la lotería y se gasto todo en cosas superfluas sin hacer ninguna inversión productiva ni guardar reserva alguna para los tiempos de vacas flacas.
    Se llegó al extremo de tener un Estado que se ocupaba de “darnos” electricidad, barata, combustibles baratos, carnes para todos, cunitas para todas, milanesas para todos, pescados para todos,… Y así ad infinitum, y eso se llama comunismo, o cuanto menos colectivismo; que en realidad solo servía para encubrir un sistema de expoliación, mientras tanto acudía al Papa para que siga predicando: “bienaventurados los pobres porque de ellos será el reino de cielos”… o sea, traducido: pórtense bien no hagan líos, que cuando se mueran irán directo al paraíso.
    Del esfuerzo personal; de la meritocracia; de la productividad; de la justicia social; ni hablar.
    Se olvidaba de sus mentores y maestros, Marx y Perón, quienes decían que hay que darles a todos todo, en la medida sus necesidades y sus capacidades, y el segundo sostenía que hay que producir como mínimo lo que se consume.-

    • Javierferrero
      03/02/2016 at 10:19 PM

      Estimado CATON

      Los subsidios son mucho mas abarcativos que darle a los pobres o a los vagos.
      Se le puede dar a sectores economicos para impulsarlos o por simple corrupcion.
      Por ejemplo, en estos momentos ESTE gobierno le está dando 6.000 millones de dolares de subsidio a las petroleras por la baja en el precio internacional.
      Y acaba de darle 250 millones de dolares por seis meses a las petroleras de Chubut para que puedan exportar porque el precio está muy bajo.

      Es dificil que podamos llamar a eso comunismo

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