Las noches de Milani: sushi, descontrol y borracheras

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El ex-jefe del Ejército de la gestión de Cristina Kirchner, César Milani, es investigado por la justicia porque no puede justificar su abultado patrimonio tras distintos estudios y peritajes contables. En una nota publicada en Periodismo y Punto en Septiembre pasado, se describió su accionar descontrolado con gastos en tarjetas de crédito. Nuevas revelaciones: vida de lujos, exceso de alcohol en restaurantes top y vehículos de alta gama. Las denuncias de su cuñada Clara Waite que sufre la persecución del militar retirado. La mentira sobre el ex fiscal Nisman.

Su situación judicial no sólo en relación al enriquecimiento ilícito sino también sobre su participación en la desaparición del soldado Alberto Ledo durante la última dictadura comienza a nublar el futuro del ex militar, aunque él aún lleva una vida en dónde estos temas no parecen preocuparle demasiado. Su negocio de comida rápida se expande -Tio Tola- junto a su socio el ex Secretario de Comercio Guillermo Moreno. Tiene una consultora y oficinas en Puerto Madero y continúa haciendo lo que más sabe hacer: inteligencia. La hizo dentro del Estado y ahora sigue accionando fuera de él. Sigue manteniendo hombres de confianza dentro del ejército.

Parece estar blindado para lo que viene: la investigación y los peritajes contables han demostrado que no pudo comprar una costosa propiedad en San Isidro en 2010 con los ingresos que tenía y no puede sostener el nivel de vida que lleva con los sueldos de un general retirado.

Milani llega casi todas las noches a Puerto Madero en un Audi, junto a su mujer, sus dos hijas y 10 custodios. “Tiene varios vehículos Audi”, señalan las fuentes. Llama la atención la cantidad de seguridad que rodea al ex general de CFK. Lo que sigue es el derroche: consume vinos caros, champagne, y pide la especialidad del restaurant que acude, sushi. Su familia es fanática del sushi. Casi una metáfora, como la época de la “pizza y champagne”, el emblema de los años ´90, en dónde la banalidad y la ostentación quedaron como signo de la cultura menemista. Nada que envidiar al “grupo sushi”, también icónico de los años en que “Antonito” De La Rúa formaba parte del grupo de influencia en la presidencia de Fernando De la Rúa.

Según un testigo que tiene miedo de dar más detalles, Milani “es alcohólico, se agarra terribles borracheras cada vez que va a cenar”. Los gastos en las tarjetas de crédito parecen haber colapsado: su mujer paga todo en efectivo para evitar usar las tarjetas.

La cuñada de César Milani, Clara Waite, viene denunciando persecuciones y amedrentamientos que ha sufrido en su edificio de la calle Sarmiento, en Córdoba Capital. Denunció además que en su edificio Milani utiliza un departamento arriba del suyo dónde permanentemente es acosada, la propietaria es una mujer llamada Marina Ayduh, llegada al edificio en los años 90, que albergó personas en carácter de inquilinos que han amenazado a Clara, su hija y su nieta.

En recientes declaraciones periodísticas, el ex militar aseguró no conocer al ex fiscal Alberto Nisman, cuya muerte aún no fue aclarada por la justicia argentina. “Me asombra el caradurismo de negar cosas tan evidentes como que no conocía a Nisman, cuándo él es un hombre de inteligencia militar y montó un espionaje paralelo al Estado”, aseguró Clara Waite al ser consultada por este portal. “No puede negar su pertenencia al kirchnerismo ya que se lo puede ver en videos en pleno ejercicio haciendo el saludo de la clásica V de la victoria”, afirma Clara ante los insólitos intentos de Milani de despegarse del gobierno que formó parte.

Lo increíble de la impunidad es que nunca sabemos a ciencia cierta quién robó o quién es inocente, en definitiva la falta de justicia nos quita toda credibilidad y confianza en gran parte del sistema en que vivimos e intentamos sostenernos.

Mientras tanto, el general de Cristina sigue cenando en lugares VIP aguardando, y pueden pasar años, el veredicto final.

Sebastián Turtora

@sebiturtora

Periodismo y Punto

9 comments for “Las noches de Milani: sushi, descontrol y borracheras

  1. noca
    25/10/2016 at 12:13 PM

    HASTA CUANDO HABRA IMPUNIDAD EN ARGENTINA???VERGÜENZA AJENA SE SIENTE CON ESTA JUSTICIA CORRUPTA!!!

    • Thomas Waibel
      25/10/2016 at 1:03 PM

      Uno no puede pretender que la “justicia” sea mejor que los políticos y éstos mejores que el “clero” modernista-bergogliano.

  2. Tiberio Claudio Druso
    25/10/2016 at 12:54 PM

    Realmente no me preocupa lo que haga este Gral. de desfile, porque estoy convencido que a cada “CERDO” le llega su San Martin !!!!!!!!!!!!!!

  3. patricio
    25/10/2016 at 1:04 PM

    No lo vamos a ver nosotros. Son astillas del mismo palo.

  4. Facundo
    25/10/2016 at 8:06 PM

    Ya le va a tocar.

  5. Cabosavino
    25/10/2016 at 10:57 PM

    Este es una fruta podrida, que pronto se va a caer del árbol donde esta trepado como simio borracho

  6. Osvaldo V. Buscaya
    26/10/2016 at 1:10 AM

    De 1983 a 2015, la política representativa invistió al delirio, lo delimitó, tomó conciencia de ello y pudo situarlo como sistema “gubernativo”.
    La situación de la “dirigencia” política Argentina evoca las figuras esenciales del delirio.
    La Argentina es un símbolo de la dirigencia delirante, pero también una realidad.
    Es igualmente cierto que el delirio es entonces el “corifeo de todas las debilidades dirigenciales políticas en Argentina”, sin embargo el “delirio” se convirtió en una de las formas mismas de la política representativa, subrepticiamente, por la acogida que la política representativa misma le daba.

  7. Thomas Waibel
    26/10/2016 at 5:07 AM

    Llama la atención que Milani pese a estar involucrado en la desaparición o “desaparición” de un “joven idealista” nunca fue procesado por este hecho.

    Por lo visto la “justicia” argentina es sumamente “selectiva” cuando se trata, por encargo del poder ejecutivo, cazar brujas.

  8. Decreto 261/75
    28/10/2016 at 8:17 PM

    Tal cual Thomas !!!

    Si sos del “palo” no sos genocida…

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