Los movimientos de mujeres no son marxismo: La experiencia brasileña

Kitty SandersHoy en día, las izquierdas crean la impresión de que el concepto de derechos de la mujer y el feminismo son fenómenos asociados exclusivamente con el socialismo. Por desgracia, las derechas cayeron en esta trampa. Muchos de ellos con entusiasmo repiten la tesis del “feminismo es el marxismo cultural”, aunque en realidad el feminismo es parte de la sociedad civil. Si la sociedad está dominada por los valores del humanismo, el capitalismo, el conservatismo liberal y el constitucionalismo, el feminismo en él seria constructivo y de derecha. Pero si la sociedad civil fue dividida por los izquierdistas, el feminismo será bastante destructivo y de izquierda, por ejemplo, como lo fue en el momento de la revolución sandinista de Nicaragua.

Pero las derechas no entienden esto, ¡y es un gran error! Es absurdo olvidar que en América Latina los primeros presidentes que nombraron a mujeres en el gobierno y los tribunales que dieron el derecho de propiedad a las mujeres fueron las derechas y los conservadores. Por ejemplo, el brillante líder chileno Gabriel González Videla, que en 1948 instaló definitivamente su política como anticomunista y conservadora. Él igualó totalmente los derechos de las mujeres con los hombres, también dio a las mujeres el derecho a participar en las elecciones. Además, se convirtió en el primer presidente de Chile, que introduce en el gobierno a una mujer, Adriana Olguín, con el cargo de Ministro de Justicia. En Argentina, el 37° presidente militar, Roberto M. Levingston, nombró por primera vez en la historia latinoamericana una mujer, Margarita Argúas, para el cargo de juez del Tribunal Supremo. En Bolivia, bajo el régimen de Hugo Banzer la cantidad de mujeres dueñas de la tierra ha crecido más del doble.

Es igualmente absurdo pensar que todas las mujeres políticamente activas que, abogando por sus derechos o contra la violencia, son comunistas. Hoy voy a hablar sobre los acontecimientos interesantes en Brasil, que tuvieron lugar en los años 60. En esa época era presidente Goulart (conocido como “Jango”). La situación era muy similar a la actual. Goulart se inició con el hecho de que Brasil se ha convertido de nuevo en la república con más poderes presidenciales y cortando las posibilidades del primer ministro. Después comenzó a llevar a cabo la nacionalizaciones, restaurando las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, y limitando el mercado. Comenzó a tomar corporaciones de refinerías privadas en favor del estado como “Petrobras”. La prensa comenzó a informar sobre la intimidación y el terror en las calles por parte de los combatientes paramilitares de izquierdas, financiado por el Gobierno de Goulart a través de “Petrobras” que se convirtió en un gigante fuera de jurisdicción y control. Goulart también trató de conquistar a los suboficiales del ejército y marineros de la marina para fragmentar el ejército. En pocas palabras, que hizo las cosas que hacen todas las izquierdas en todo el mundo: aplastando y destruyendo la nación, provocado el odio, decayendo el ejército. Los bolcheviques en Rusia hicieron lo mismo a su tiempo.

Sin embargo, las derechas brasileñas no se durmieron. Ellos desarrollaron nuevos conceptos sociológicos que han comenzado a aplicar con éxito. Por ejemplo, Brasil se ha convertido en uno de los primeros países en América Latina, que comenzaron a combinar la política de derecha con la emancipación política de las mujeres. En 1962, un grupo de empresarios brasileños fundó el Instituto de Investigación y Estudios Sociales. Era uno de los dos centros de análisis de derecha-liberal más poderosos del país. El segundo fue el Instituto Brasileño de Acción Democrática. Ambos centros trabajan en la educación de las mujeres y la formación de nuevos cuadros políticos. Ya en 1962 IPES anunció cursos para las mujeres sobre democracia. Las mujeres respondieron de forma muy activa: en sus propias palabras “no están satisfechos con el hecho de que sus hijos están influenciados por agitadores comunistas, y vivir en el país es cada vez más difícil”.

Durante el período de 1962 a 1964 en el Instituto se abrieron seis organizaciones feministas de la derecha contra el izquierdista gobierno de Goulart: Union Civil de Mujeres, Campaña de Mujer por Democracia y otros. Las mujeres destruyeron las actuaciones de los políticos de izquierdas, llevaron a cabo protestas masivas, emitieron y publicaron material de carácter de derecha contra el gobierno, hicieron mucha propaganda etc. En 1964, en la ciudad de Belo Horizonte, patearon a Leonel Brisolu (era cuñado de Goulart), se vio obligado a huir de ellas, incluso antes de que pudiera hablar. En paralelo con la sociedad civil, trabajan los militares. Y como resultado de esta actividad conjunta Goulart fue derrocado en 1964.

Planeo hacer excursiones en la historia del feminismo de derecha regularmente. Esto es muy importante: demostrar que las mujeres no son la propiedad de las izquierdas, que se arrogaron el derecho de hablar en nuestro nombre.

Kitty Sanders

1 comment for “Los movimientos de mujeres no son marxismo: La experiencia brasileña

  1. 23/05/2016 at 7:52 PM

    ¿Debo comentar lo obvio?

    ¿O pretenden que olvide que antes que en Chile, en la Argentina fue el peronismo impuso los Derechos de la Mujer?

    Me tienen harto las medias memoria, provengan de izquierda o de derecha. Todo hecho del pasado, cuando es acontecimiento real y no relato difamatorio, exige consideración y respeto.

    ¿Se entiende ahora por qué los Kirchner se hicieron pasar por peronistas?

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