Por Oscar Edgardo García.-

El gobierno de Javier Milei celebra efusivamente la aprobación de la reforma laboral porque “significa el fin de la industria del juicio”.

La pregunta que aflora es: ¿cuándo el Gobierno Nacional dispondrá la finalización de las acciones de su propio industrial de juicios? Léase la ANSES.

Este organismo estatal viene produciendo, desde hace décadas, miles de juicios en desmedro de la clase pasiva y en beneficio de los cientos de abogados previsionalistas que cobran importantes honorarios por la existencia de esa industria creada y fomentada por el mismo Estado Nacional.

Pero el fondo de la cuestión va más allá de ello, porque posteriormente entorpece y dilata sistemáticamente todas las instancias judiciales con las sentencias favorables a los jubilados, así como también decide, unilateral e ilegalmente, no cumplir con las obligaciones de pago de las mismas en pos de su propio beneficio financiero, llegando al extremo absurdo del embargo de sus cuentas bancarias para lograr tal fin.

En este contexto de la realidad cabe reflexionar sobre la escritura del Nuevo Testamento (Mateo 7:3): “¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.”

Share