Por Carlos Tórtora.-

La firma en las últimas horas del 2025 del DNU 945, que reforma la estructura de la SIDE y le da mayores facultades, empezó a despertar a la oposición de su letargo. El nuevo DNU nace en un contexto más que sospechoso, ya que nadie explica por qué no se lo incluyó como proyecto de ley en el temario de las sesiones extraordinarias. Y además, la misma firma del DNU sería irregular: debió ser firmado por todos los ministros y sólo lo hicieron cuatro.

Como es comprensible, de todas las modificaciones de la nueva norma, la que más reacciones en contra despierta es la facultad de aprehender personas, ya que sólo las fuerzas de seguridad pueden hacerlo y la SIDE no lo es.

No es menos importante la reforma que establece que las fuerzas de seguridad podrán hacer inteligencia interior si la SIDE lo requiere.

En realidad, de acuerdo a la Ley de Inteligencia, ni la SIDE ni las fuerzas de seguridad deben hacer inteligencia interior.

Otra novedad del DNU es que prácticamente cualquier actividad de la SIDE podrá ser declarada encubierta.

Otra singularidad es que la norma dispone que la ciber inteligencia quedará a cargo de Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete.

En el Congreso, la convocatoria opositora a unir filas para el rechazo al DNU ya comenzó, pero también se prevé que habrá impugnaciones judiciales importantes, porque el DNU sería groseramente inconstitucional.

Objetivos más que claros

El devenir del nuevo DNU se prevé entonces turbulento y por demás incierto. Suena tragicómico que el presidente, que ahora sueña con una inteligencia de estado superpoderosa, sea el mismo que pregona hasta el cansancio por un estado casi inexistente y una libertad individual casi ilimitada.

El nuevo DNU expresaría así con bastante claridad cuál es el pronóstico de la Casa Rosada sobre la evolución de la situación político-social. Parecería obvio que el gobierno prevé altas posibilidades de que la profundización del ajuste y la recesión terminará por generar un escenario de alta conflictividad social, sin excluir posibilidades de violencia.

Coincide en este sentido el DNU de la súper SIDE con la designación de un general en actividad, Carlos Alberto Presti, como Ministro de Defensa, lo que facilitaría la participación militar en tareas de seguridad interior.

En otras palabras, el régimen libertario acelera su blindaje, previendo que el camino hacia el 2027 será mucho más empinado que lo hecho hasta ahora si se termina la paz social.

Significativamente, la complacencia judicial con la doctrina Bullrich empieza a deteriorarse y Martín Cormick, a cargo del Juzgado Federal en lo Contencioso Administrativo Número 11, decidió suspender la aplicación del protocolo antipiquetes. Con la misma lógica utilizada en los fundamentos de ese fallo, podría ahora suspenderse la aplicación del nuevo DNU de la SIDE.

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