Por Carlos Tórtora.-
Varias notas de análisis instalaron ayer con fuerza que Javier Milei y su hermana Karina están viviendo una instancia de fuerte tensión. Las cosas habrían llegado al extremo de que se verían muy poco y el problema central sería que ella le exigiría a él que la deje asumir el «control total» del gobierno. Entrelíneas, esto significaría la decapitación de Santiago Caputo, al cual Milei le sigue inyectando cuotas de poder, tal vez justamente para evitar quedar prisionero de su hermana. En este juego se mezclan las distintas batallas, como la que se está librando por la sucesión de Mariano Cuneo Libarona en el Ministerio de Justicia.
Este panorama sin duda responde a la realidad pero sólo la cubre parcialmente. En la creciente tensión entre los dos hermanos también está en juego la construcción del 2027. Karina actúa como dueña de LLA y diseña el futuro asalto al poder a través de sus incondicionales. Para la jefatura de gobierno porteña lo ubicó a su incondicional Manuel Adorni. Y para gobernar Buenos Aires tiene preparados a un neokarinista, Diego Santilli, y a la mano derecha de ella, Sebastián Pareja.
En otras palabras, de ganar Milei su reelección e imponerse además en la Capital y Buenos Aires, quedaría rodeado por los hombres de Karina. Por más que proclame su identidad con ella, esto podría ser demasiado.
La otra dama
En este punto es donde entraría a jugar otra protagonista: Patricia Bullrich. Esta es hoy la única figura con volumen político propio que puede complicarle la vida a Karina. Bullrich tanteó el camino para ser gobernadora de Buenos Aires o jefa de gobierno porteña, y Karina le bloqueó ambos intentos. Resignada, terminó confesando en la mesa de Mirtha Legrand que considera la idea de ser vicepresidenta. Como están las cosas hoy, la relación entre Karina y Bullrich no tendría retorno.
Y hay quienes dicen que la senadora está tejiendo un acercamiento a Santiago Caputo, con el que comparte la dedicación a temas de seguridad e inteligencia.
Las preguntas surgen solas. ¿Se respaldará Milei en Bullrich para frenar a la aplanadora de su hermana? Lo que ocurra en el Congreso con la reforma laboral también tendría que ver con esto. Karina y los Menem le temerían a una Bullrich poderosa y figura central del oficialismo en el Congreso.
Milei es un caso casi único y sólo comparable con Fernando de la Rúa, un presidente que gobernó sin tener ninguna influencia sobre su partido. Pero lo grave en el caso de Milei es que su partido es en realidad el partido de su hermana y él ejerce sólo un liderazgo mediático.
11/02/2026 a las 4:19 AM
pareceria leyendo al columnista.
Nos hace recordar el final de NK y la asuncion a su primera presidencia como viuda doliente de CFK.
Momento en que pudo mas la ambicion personal que el proyecto hegemonico de la dinastia eterna , basada en el relevo que neutralizara el limite de la segunda reeleccion.