Por Guillermo Cherashny.-
Todos los que siguen la guerra se sorprendieron por la aparición de Pakistán como mediador del conflicto. Pero además de ser un aliado de China y estar en conflicto histórico con la India, tiene un tratado de defensa mutuo con Arabia Saudita, el reino petrolero más importante del Medio Oriente.
El hombre fuerte del reino es el príncipe Mohamed Bin Salman, más conocido como MBS, que no se quiere sumar a los acuerdos de Abraham con Israel si no reconocen un Estado Palestino al mismo tiempo MBS quería un cambio de régimen en Irán como lo pide Israel.
Si Trump atacaba a la República Islámica, la respuesta inmediata era lanzar misiles contra el reino. Entonces MBS le exigió al primer ministro de Pakistán y al jefe del ejército a que intermediaran en el conflicto cumpliendo con su tratado.
Y además hay que tener en cuenta que Pakistán tiene un amplia frontera con Irán. Es decir que Pakistán está obligada a defender a Arabia Saudita.
También China, como principal comprador del petróleo iraní, presionó a Pakistán para lograr algo parecido a un alto el fuego.
El viernes próximo en Islamabad, capital de Pakistán, se reúnen el país anfitrión, Estados Unidos con Irán con exigencias contrapuestas, lo que demuestra que es un acuerdo muy frágil.
Deja una respuesta