Por Luis Américo Illuminati.-

Como primera premisa debemos dejar sentado que Cuba colonizó a Venezuela, lo cual es un hecho incontrovertible. Eran todos cubanos los 32 guardias que murieron y custodiaban a Maduro, presidente-rehén de Cuba. Es archisabido que después de la muerte de Chávez, Cuba se apoderó del estado venezolano.

Ya detenido y sin escapatoria alguna, es más que probable que Maduro hable y revele -con tal de salvarse y que le reduzcan la pena y además tomar conocimiento por la DEA que fue traicionado por los suyos- los vínculos del tráfico de drogas con personajes que hasta ahora se creían intocables. Será un imputado arrepentido y colaborador de la Justicia. Y así pueden caer y en su caso serán extraditados a EEUU muchos socios: Cristina Kirchner, Aníbal Fernández, Sergio Massa, Alberto Fernández, Axel Kicillof, Fernando Espinosa, Mayra Mendoza y otros conspicuos bandidos del perokirchnerismo.

En tiempos apocalípticos de desconcierto e incertidumbre total en el mundo actual, este procedimiento expeditivo de «capturas relámpago» de narcoterroristas y colaboradores es parte de la doctrina Monroe actualizada por Donald Trump, Nuevo Paradigma de Seguridad Nacional (ver el trabajo de José Bertacchini Ugarteche en Razón Estratégica: «La Fortaleza Americana y el Corolario Trump»). No le queda otra salida a Occidente.

Resulta auspicioso y muy alentador que el fiscal federal Carlos Stornelli haya solicitado formalmente la extradición de Nicolás Maduro, actualmente detenido en Nueva York. Y adhirió este lunes al pedido de las asociaciones querellantes para que la Justicia argentina avance con el procedimiento de extradición del expresidente venezolano Nicolás Maduro, actualmente detenido en EEUU. La presentación se realizó en la causa que tramita ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 2 cuyo titular es el juez Sebastián Ramos. El fiscal Stornelli hace especial hincapié en su escrito que, habiendo tomado estado público la detención de Maduro en territorio estadounidense, recordó que Maduro tiene pendiente una citación a declaración indagatoria, con orden de detención vigente.

Por otro lado, como segunda premisa, todo indica que es más que probable que una vez concluida la causa de los cuadernos contra Cristina y dictada la sentencia, la justicia norteamericana solicite su extradición por vinculación con el narcotráfico internacional, según lo anticipó en su momento el secretario de estado Marco Rubio. Trump no se anda con chiquitas. Justicia retributiva: «Si tú gobernante de un narcoestado introduces miles de toneladas de droga en mi país, entonces libro tu captura internacional y te voy a buscar a tu país o donde te escondas para juzgarte y no hay soberanía que te salve». Así de simple. Principio de Autodefensa.

Soplan nuevos vientos en Venezuela después de 26 años de una dictadura atroz. Este acontecimiento genera un cambio histórico en el mundo de 180 grados. Por más que el resto de sus cómplices del gobierno chavista quieran tergiversar la realidad, es un hecho irreversible e inexorable, que el chavismo se desmorona a pedazos. Las Fuerzas Armadas venezolanas estupefactas, no impedirán ni defenderán una caída anunciada, por más declaraciones altisonantes del Ministro de Defensa General Vladimir Padrino López, toda vez que las mismas son «pour la galerie», ya que la CIA y el Departamento de Estado lograron secretamente que tanto Padrino como la vicepresidente -provisoria- Delcy Rodríguez (la Madrina) aceptaran un acuerdo secreto a cambio de impunidad o una reducción de los cargos en su contra. Las repercusiones y derivaciones por la captura de Maduro en las grandes potencias rivales de EEUU son mínimas. Putin no es tonto, que bastantes problemas ya tiene con la absurda guerra que mantiene con Ucrania. Y menos China que si bien es una superpotencia, su objetivo principal es superar comercialmente a EE. UU. y no desatar una guerra de consecuencias imprevisibles. Además, se percibe en todos los ambientes del mundo entero que Edmundo González Urrutia tiene que asumir en breve como legítimo presidente de Venezuela por haber ganado las elecciones, la mayoría de los países democráticos de Europa lo apoyan, o de última, que se concrete lo en ciertos círculos reservados se habla de la posibilidad que si Delcy Rodríguez se queda a cargo de la presidencia, convoque en un corto plazo a nuevas elecciones presidenciales.

En segundo lugar, justo es decirlo, que los que protestan tanto de afuera como de adentro de la Argentina contra la operación militar de EEUU -un operativo relámpago parecido a la captura y ejecución de Osama Bin Laden- pertenecen a la atrabiliaria ideología de la izquierda, que justifican los hechos aberrantes de organizaciones terroristas como Hizbollá, Hamás, el Estado Islámico y otros que quieren aniquilar la libertad y la democracia que se goza en Occidente. El zurdaje autóctono -por llamarlo de alguna manera- tildan de «dictadura» a todo límite o coto que se le ponga a su torcida y atrabiliaria ideología, y llaman «democracias» a las feroces dictaduras de su propia matriz y cosecha. En el fondo anhelan el régimen soviético de Lenin y Stalin y de sus epígonos latinoamericanos como Fidel Castro y otros pichones de Calígulas que lo imitaron. Más que la libertad de un infame delincuente como Nicolás Maduro, deberían pedir la inmediata liberación del gendarme Nahuel Gallo. Eso es lo que todos los argentinos tendrían que exigir. A ver si ahora se dan cuenta de que lado están los supuestos «derechos humanos». Nunca con la gente de bien, siempre con los delincuentes asesinos, como aquellos supuestos «jóvenes idealistas» que sembraron el terror en los 70 y que se volvieron en contra de su líder, el fundador del movimiento.

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