Por Carlos Tórtora.-

Javier Milei acaba de enviarle un mensaje importante a la interna libertaria: habilitó que Diego Santilli y Sebastián Pareja empiecen a perfilarse como los dos posibles candidatos de LLA para la gobernación de Buenos Aires. Hay quienes dicen que esta competencia puede terminar en la fórmula Santilli-Pareja. El caso es que la habilitación de Milei apuntaría en varias direcciones. Para empezar, es un mensaje que impacta en Mauricio Macri.

Santilli hizo su carrera política al lado del expresidente y ahora puede convertirse en una cinta transportadora de votos del PRO a LLA. Menos popular y con un perfil salpicado de corrupción, al presidente del PRO bonaerense e íntimo amigo del Colorado, Cristian Ritondo, le costaría impedir que éste termine quedándose con los votos amarillos. En definitiva, un paso más y bastante firme hacia la liquidación del PRO.

Esto sería coherente con la firme determinación de Karina Milei de que Manuel Adorni suceda a Jorge Macri y le ponga punto final a un cuarto de siglo del reinado del PRO en Capital.

Sin salida

Pero la jugada de Milei y Santilli también tendría otros efectos, en este caso en la interna del gobierno. La postulación del ministro del interior, en caso de afirmarse, le cortaría a Patricia Bullrich su alternativa de disputar la gobernación bonaerense. La senadora tendría así bloqueado para el 2027 su camino hacia La Plata y también hacia la jefatura de gobierno de la Ciudad, porque Karina sostiene a Adorni.

Aparentemente, a Bullrich le quedaría muy poco para proyectarse. Esto es la vicepresidencia, un destino poco prometedor, porque Milei, en caso de ser reelecto, la condenaría al ostracismo tal vez con mayor entusiasmo que a Victoria Villaruel, teniendo en cuenta que Bullrich es más peligrosa.

Por último, si el proyecto Santilli gobernador avanza, no cabe duda de que implicará un giro al centro de un gobierno que no gusta de la moderación.

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