Por Hugo Modesto Izurdiaga.-

El gremio La Fraternidad (maquinistas ferroviarios) argumenta que el aumento que les ofrece el gobierno, de 1% en enero en sus salarios, no acompaña el ritmo de la inflación real. Desde mi punto de vista, debo reconocer que es un reclamo justificado.

También es cierto que la mayoría de los argentinos, en cuestión de incrementos salariales, estamos en la misma situación que ellos.

Si bien el paro gremial es un derecho que les asiste por ley, la prestación de los trenes a los viajeros no debería ser totalmente nula. Sería conveniente establecer una frecuencia de los ferrocarriles óptima para viajar sin inconvenientes.

Sr. Maturano: Sus derechos terminan cuando empiezan los nuestros. La gente necesita trasladarse libremente para realizar sus quehaceres diarios. Las huelgas deberían estar sujetas a ciertas restricciones y el transporte tendría que ser considerado un servicio esencial.

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