Por Carlos Tórtora.-

La hipótesis de su candidatura presidencial pasó a ser la principal arma política de Mauricio Macri. Como ocurre con casi todos los movimientos del expresidente, esto da para una interpretación dual. ¿La candidatura responde a una intención real o se trata sólo de un intento para disuadir a los Milei de que presenten su propio candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad y acepten entonces que continúe Jorge Macri?

Ambas posibilidades son reales y este juego puede continuar hasta el año que viene. Pero en política los números mandan y durante mayo la mayor parte de las encuestas fueron marcando una tendencia: la imagen positiva de Macri está bastante por debajo de la de Patricia Bullrich. De afianzarse esta tendencia, muchos macristas esperanzados con desplazarlo a Milei el año que viene podrían empezar a pensar en votar a la senadora.

De ahí que Macri esté sondeando si aumentaría sus votos en caso de llevar como vicepresidenta a Victoria Villarruel.

Sin salida

Pero hay otras razones -cualitativamente más importantes- que van tornando inviable la candidatura de Macri.

La principal de ellas es que, en caso de competir Macri con Milei por la presidencia, se dividiría obviamente el voto de la derecha. Entonces el expresidente seguramente obtendría bastante menos votos que Milei, pero los suficientes como para hacer que LLA pierda la primera vuelta.

Macri pasaría entonces a ser el responsable directo del retorno del PJ al poder, rol que le resultaría totalmente insoportable.

Habría una forma de evitar quedar así totalmente descolocado y sería acordar el apoyo del PRO a LLA para la segunda vuelta, a cambio de una importante participación en el gobierno. En este caso, Macri luciría como el salvador de Milei.

Pero los riesgos de semejante operación serían muy altos. No habría que descartar que la crisis económica y la división de la derecha terminen generando una ola de votos peronistas y entonces Axel Kicillof, o quien sea, llegue al 45% y gane la presidencia.

Todo esto avala la idea de que la candidatura de Macri es en realidad una pantalla que iría perdiendo credibilidad a medida que se afiance la actual tendencia en las encuestas.

Según informaron varios medios la semana pasada, Paolo Rocca habría sincerado con Macri esta situación y le habría pedido que apoye la candidatura de Patricia Bullrich.

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