Por Carlos Tórtora.-
Tres factores están determinando que el gobierno se encuentre semiparalizado. El primero es el caso $LIBRA, con la novedad de que los Milei habrían cobrado US$ 5 millones por promocionar el token. El segundo es el tembladeral que golpea a la mano derecha de Karina Milei, Manuel Adorni. Y el tercero es una secuencia de encuestas que en algunos casos muestran un rechazo al gobierno del orden del 70%.
Así es que el presidente deambula sin responder a ninguno de estos temas. Su refugio es la guerra retórica que está librando con el régimen iraní y hasta podría suponerse que su absurdo ofrecimiento de enviar naves de guerra para colaborar con la marina de los EEUU no sería más que un entretenimiento para distraer a la opinión pública. Lo concreto es que fuentes de la Armada Argentina dejaron trascender que no habría hoy naves de guerra argentinas en condiciones operativas de llegar hasta el Golfo Pérsico y participar de un despliegue bélico.
Da la impresión entonces de que el gobierno estaba preparado para dar un paseo triunfal por el Congreso, haciendo sancionar sus proyectos de ley pero se encontró en cambio con una tormenta de corrupción, recesión y malhumor social que recién empieza.
Cómo contraatacar
Hasta ahora Milei fue sobrellevando sucesivas crisis, sobre todo gracias a los gruesos errores de la oposición. Por su impronta personal, el presidente opta normalmente por salir de las crisis huyendo hacia adelante en vez de defenderse. En este caso le está faltando alguna jugada fuerte para retomar la iniciativa, a menos que, como dijimos, apueste a embretarse en la guerra contra Irán.
En un análisis objetivo, el mayor capital político que hoy atesora la Casa Rosada es su alineamiento total con la administración Trump.
Y no sólo eso: la militancia libertaria en Washington es también el único paraguas efectivo contra las acusaciones de corrupción que ya no son simples sospechas.
22/03/2026 a las 3:01 AM
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