Por Luis Alejandro Rizzi.-

En este “Furgón” hablamos días pasados de una posible mediación en el conflicto de la “FURIA EPICA”, por parte del Reino Unido y China.

Según alguna información disponible cuya veracidad no descarto, el Reino Unido, que tomó la iniciativa, habría actuado por encargo del gobierno de los EEUU, no de Donald Trump, y China, que padecía el conflicto y observaba los errores continuados de Trump, decidió intervenir por medio de Pakistán, uno de sus satélites, como lo afirma Carlos Pagni hoy en el diario “La Nación”, lo que fue un alivio para los EEUU, porque ayudaba al país a salir del laberinto trumpiano. Había otra carta, era difícil que Trump le dijera que no a China.

En verdad, la negociación durante esta tregua será entre China y EEUU, y a Israel no le quedará más remedio que aceptar los que esos dos países acuerden.

China, más que la paz, busca la administración del conflicto permanente, que podría ser el nuevo rostro de la paz siglo XXI.

La locura o senilidad de Trump generó un conflicto que tuvo un elevado costo para todos, en especial para los países endeudados que, como la Argentina, salieron tipo “Mambrú” a participar, de palabra, en una guerra ajena y que a la larga nos perjudicará, a pesar de los precios del petróleo y la minería.

Las subas de las tasas de interés.

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