Por Carlos Tórtora.-

El gobierno se enfrenta a un panorama contradictorio. Por un lado, la inminente sanción de la reforma laboral le daría tal vez su mayor éxito legislativo junto con la Ley Bases. Pero por el otro, marzo se proyecta como uno de los meses más negros de la gestión de Javier Milei, porque se acumulan dos factores: el aumento de la inflación, cuya baja fue anunciada hasta el cansancio, y la agudización de la recesión. La secuencia de cierres de empresas de primera línea que empezó con FATE seguiría en los próximos días con Stellantis, Tres Arroyos, Metalfor, Corona, Paty, Verónica, Marengo, La Anónima y La Paila.

Sin ninguna capacidad de respuesta para el agravamiento de la situación económica, Milei optaría entonces por sacarle el jugo a la reforma laboral. Pondría así en marcha su precampaña de reelección, probablemente a través de un acto en el conurbano.

Con esta operación, el presidente apuntaría a cumplir varios objetivos. Para empezar, instalar que la continuidad de su gobierno es la alternativa más probable, ya que Axel Kicillof iría a las urnas asociado con los Kirchner y esto aseguraría el triunfo libertario en un eventual ballotage.

El lanzamiento de Milei 2027 también serviría para tapar la batalla que se está incubando entre Karina y Santiago Caputo, confrontación que a esta altura ya deteriora al gobierno. Y también habría otro efecto: planchar las ambiciones presidenciales de Patricia Bullrich, que ésta ya no disimula, y de Victoria Villarruel, que sueña con recolectar el voto de los libertarios disidentes y la derecha peronista.

El factor Macri

Pero hay más factores que lo convencerían a Milei de que debe ponerse a hablar de su reelección. Por ejemplo, está la probable estrategia de Mauricio Macri. Éste y su primo Jorge tendrían un solo objetivo estratégico: conseguir que el PRO retenga el Gobierno de la Ciudad el año que viene.

Según se viene comentando, el expresidente anunciaría pronto su intención de postularse para presidente, En realidad, no pretendería ganar sino restarle a LLA alrededor del 10% de los votos. La amenaza estaría clara, ya que semejante drenaje le podría hacer perder la primera vuelta al oficialismo. Para evitar esto, Macri negociaría su no presentación a cambio de que LLA lleve a Jorge como su candidato a jefe de gobierno.

Ahora en la Casa Rosada evalúan que, si Milei instala su reelección, la inminente candidatura de Macri perdería fuerza.

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