Por Guillermo Cherashny.-
Si se toma el 31,4% de la inflación anual en comparación con el 210% del kirchnerismo, la mejora es notable y muy alentadora, pero después de dos años de gobierno con un dólar pisado por el gobierno a través de ventas del Tesoro y compras del BCRA, que pocos entienden pero la divisa no es libre; está encepada para las empresas y el Tesoro y el BCRA son dos bolsillos de un mismo pantalón.
Lo que pasa es que las ventas del Tesoro van a una cuenta opaca y las compras del BCRA con dos días de atraso son poco claras, como las reservas del Central son negativas en 17.000 millones de verdes y las 43.000 que aparecen en la historia oficial son brutas, es decir hay que restarles swaps, préstamos de organismos internacionales, etc., pero la comunicación que maneja «Toto» Caputo es creíble para el mercado, lo cual es muy importante, porque la credibilidad en una política económica es todo.
La dupla Caputo-Bausili es muy hábil frente a los operadores del mercado financiero, pero la economía real está destrozada por la caída de las ventas y por la invasión de productos de importación y por el contrabando en un escenario de dólar atrasado.
El gobierno no quiere corregir este atraso porque cree que de este modo logra bajar la inflación, que hasta ahora es muy valorada por la sociedad y le permitió ganar las elecciones, además de tener enfrente al kirchnerismo, o sea el fantasma de la ópera. El mes de enero viene picante también con aumentos de tarifas y el índice que empiece con 0 se hace esperar.
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