Luis D’Elía: El próximo preso por justas causas. Éste es su historial

Próxima indagatoria, procesamiento y detención para Luis D’Elía, Exequiel Espinosa; nuevo procesamiento para Julio de Vido y otros más. Esto ocurre después de cuatro años en que el juez Ercolini hizo la plancha.

El juez federal Julián Ercolini, el día 24 de noviembre de 2016, ordenó allanar al menos cuatro inmuebles de empresas de transporte de combustibles que fueron atribuidas por una investigación periodística al piquetero kirchnerista Luis D’Elía y ligadas a la contratación de fuel oil con la empresa estatal de energía Enarsa, durante el gobierno de Cristina Kirchner.

En las intervenciones, el personal de la fuerza de seguridad asignada por el juez Ercolini se incautó de documentación comercial y societaria de las empresas, al menos tres equipos informáticos. Uno de los datos clave de los operativos es que, en la vivienda, Paione fue sorprendida justo cuando estaba por salir con dos cajas con documentación que fueron secuestradas por los uniformados. De acuerdo con las fuentes, no se pudo determinar si la mujer de estrecha confianza de D’Elía supo antes de los allanamientos o fue informada de las otras inspecciones que estuvieron en curso en los barrios de San Telmo, San Cristóbal y Puerto Madero.

La empresa Transportadora de Combustibles Atalaya SRL, de supuestos testaferros de D’Elía, fue beneficiada con la adjudicación del servicio de transporte de combustible a la mitad de las usinas de energía eléctrica. Según denunció en su momento el programa Periodismo para Todos a través del testimonio de Mario Codarín y de varios documentos aportados, la empresa facturaba unos 10 millones de pesos al mes gracias a un contrato con Enarsa, que creó el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.

Junto a los allanamientos en las empresas ligadas a Luis D’Elía, el juez Ercolini ordenó el retiro de documentación de Enarsa, que había sido solicitado durante el gobierno de Cristina Kirchner y que no había sido cumplido.

Según la orden de allanamiento, el objetivo del operativo fue “secuestrar toda documentación original (cartas de porte, remitos, solicitud de compra y pedidos, órdenes de pago, facturas, entre otros) que vincule que vincula dichas empresas entre sí y/o con Enarsa para la prestación de servicios”. La sospecha del juez Ercolini es que hubo contrataciones irregulares entre las empresas de D’Elía y Enarsa, a quien se le libró una orden de prestación para que entregue toda la documentación que la vincule con Transportadora de Combustible del Sur SRL y su continuadora Transportadora de Combustible Atalaya SRL. El representante legal de Enarsa se comprometió a entregar lo solicitado. Otra de las sospechas del juez es que la empresa Chenyi sería la “madre” que manejaría el contrato central y derivaría parte de los contratos a la firma Atalaya.

Pregunta del millón: ¿quién armó esta sociedad? Marta Cascale, escribana, esposa del patotero Moreno.

EnArSA (Energía Argentina S.A.) había sido creada en 2004 por el entonces presidente Néstor Kirchner para la “exploración y explotación de hidrocarburos sólidos, líquidos y gaseosos”, pero en realidad se transformó en la mayor caja de corrupción, ya que su producción no alcanzó un 1% de los combustibles. Las contrataciones “digitadas” y los sobreprecios fueron de hasta un 60% sobre valores de plaza.

La Auditoría General de la Nación (AGN) confirmó en sus informes anuales que los balances de esta sociedad eran “un misterio”. Revelaron que en EnArSA sólo se hacían contrataciones directas “violando los más elementales principios de contratación pública que ordena la administración del Estado”.

Todas condiciones para que en su operatoria haya sido ineludible la intervención presidencial, del ministro De Vido, como del ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. El ocultamiento llegó hasta el congelamiento intempestivo de una inspección integral de la AFIP.

Esa gravosa situación para el patrimonio nacional llevó al abogado Jorge Vitale a denunciar penalmente en 2013 a quienes sean responsables por Administración fraudulenta, Fraude a la Administración Pública y Tráfico de Influencias. Es la causa 6678/13 que está en el Juzgado Federal 6 a cargo del juez Daniel Ercolini, Fiscalía 6 de Federico Delgado.

“La Argentina está trayendo energía de afuera a un ritmo de u$s 25.000 por minuto. Estamos hablando de u$s 1,5 millones por hora. Es infernal lo que se tiene que importar”, ejemplificó el ex secretario de Energía, Alieto Guadagni.

Para tener una medida de esta estafa, recordemos que la Argentina en 1989 había tenido su último déficit en el sector por u$s 23 millones, un “vuelto” si se lo compara con los costos actuales. EnArSA en 2012, recibió $ 19.000 millones, en 2013, $ 27.000 millones y en 2014, tuvo $ 40.000 millones.

La Argentina importa dos tipos de gas: el natural licuado (GNL), que llega en barcos y equivale al 60% de lo que se compra por este rubro, y el que llega vía gasoducto desde Bolivia, que representa el 40% restante.

En 2014 recalaron en nuestras costas unas 60 embarcaciones, en tanto que en la actualidad ya superan las 80, que aportan cerca del 15% de todo el gas que se consume en nuestro país. El costo de cada carga es de unos 50 millones de dólares, a lo que hay que sumar fletes y seguros.

Señalemos que, para hacer más accesible este sistema de latrocinio, el gobierno K realizaba las compras de gas, por ejemplo, en Trinidad Tobago, Angola y otros países exóticos, que tienen controles “flexibles” para las transacciones, igual que para cumplir las normas de seguridad.

EnArSA es una empresa donde el Estado tiene el 53% de las acciones. Pero el 12%, que corresponde a las provincias, nunca no fue distribuido. Tampoco el restante 35% de acciones, fue a la oferta pública, como correspondía. Lo cierto: es totalmente estatal.

Desde el momento de su creación hasta el día 10 de Mayo de 2013, la presidió el ingeniero Exequiel Omar Espinoza. Este funcionario tuvo que renunciar al develarse que también era gerente de “La Rosadita”, la financiera SGI que Báez le “compró” a Federico Elaskar, donde se comprobó que el empresario Báez había lavado, como mínimo, 20 millones de dólares.

A modo de ejemplo, digamos que sólo en 2012, esta empresa, importó combustible por 10.000 millones de dólares, una suma que fue incrementándose hasta llegar a los 14.000 millones de dólares.

Este gigantesco desborde de corrupción , se amplió con la adjudicación directa a Lázaro Báez, para levantar una Planta Termoeléctrica en el Chaco. La construcción no se hizo, y los u$s 100 millones “desaparecieron”, a pesar que estaban incluidos en el Presupuesto Nacional 2010.

Otro caso fue la adjudicación también al mismo empresario “amigo”, de siete pozos de petróleo que abarcan una superficie en Santa Cruz equivalente a la provincia de Tucumán, donde no se realizaron exploración ni explotación alguna.

El dirigente “social” Luis D’Elía también fue denunciado ante la Justicia por ser dueño en las sombras de la firma Transporte de Combustible Atalaya, sucesora de Transporte de Combustibles del Sur. Esta empresa celebró contratos con Enarsa, que se presumen irregulares, por unos 10 millones de pesos mensuales. El testigo en esta causa, Mario Codarín, admitió que el mismo D’Elía le había asignado la titularidad del 95% de las acciones de esa empresa transportista.

Por último, la escribana Martha Cascales, esposa de Guillermo Moreno, y de estrecha amistad con la ex presidente, fue la síndica de Enarsa. Es oportuno recordar que también fue funcionaria de la empresa Ar-Sat Empresa Argentina de Soluciones Satelitales y responsable de armar la sociedad Meldorek de Sergio Schoklender, involucrada, junto a Hebe de Bonafini, en la estafa de unos $ 700 millones del Programa de Viviendas Sueños Compartidos. La misma Cascales asesoró en los negocios del Gobierno nacional con Venezuela, y creó 46 empresas “fantasma” destinadas a recibir subsidios del ONCAA, cuando ese organismo lo dirigía Ricardo Echegaray.

Éste es Luis D’Elía

Formación y militancia: el 16 de marzo de 1981 comenzó a desempeñarse como maestro, iniciándose con una suplencia de un mes en la Escuela Nº 50 de La Matanza. Hasta el 28 de febrero de 1988 fue tomando suplencias en diferentes escuelas, hasta completar un tiempo efectivo de docencia de 4 años, 8 meses y 28 días. La escuela en la que se desempeñó durante más tiempo fue la Nº 172, lindera al barrio El Tambo, en Isidro Casanova, donde permaneció en 1986 y 1987 Entretanto, D’Elía continuó sus estudios para obtener el título de profesor en la enseñanza secundaria, en el Instituto de Profesorado Manuel Dorrego de Morón, recibiéndose en 1985. A fines de los años setenta comenzó a actuar en SUTEBA, uno de los sindicatos de maestros que existen en la provincia de Buenos Aires. En ese período militó en el Servicio de Paz y Justicia, dirigido por Adolfo Pérez Esquivel,9 afiliándose luego al Partido Demócrata Cristiano, identificado con las ideas de la teología de la liberación. Su mentor fue el sacerdote Enrique Lapadula, cura párroco de actuación en La Matanza, con quien mantiene desde entonces una estrecha relación. A partir de su militancia social cristiana, D’Elía comenzó a impulsar algunas experiencias cooperativistas, con desocupados y trabajadores pobres de La Matanza. Desde 2008 realiza un programa de radio, llamado Siete Punto Cero, en un principio salió por Radio Cooperativa AM 770 de lunes a viernes junto a Leonardo Cofré. Actualmente sale por Radio Rebelde AM 74010 de lunes a viernes de 07 a 09 AM. Conduce Luis D’Elía acompañado de Elizabeth Machado y Nahuel Bianchi.

Ocupación y urbanización de El Tambo

En 1985 miles de pobladores sin vivienda, entre los que se encontraba D’Elía, ocuparon las tierras fiscales de El Tambo (en Isidro Casanova, La Matanza) para exigirle al gobierno que se las vendieran y construir allí un barrio urbanizado. Inicialmente fue un proceso caótico, con grandes discusiones entre los ocupantes y serios problemas para alimentar a las familias instaladas. Frente al caos del proceso, D’Elía, por entonces un joven de 25 años, decidió retirarse y volver a la villa miseria en la que vivía con su esposa.8 Pero la líder de la toma, la Negra Thatcher fue a buscarlo a la casa para convencerlo de volver y hacerse cargo de la conducción del proceso: “Pendejo cagón, vos sos el único que puede conducir esto. Yo soy una negra bruta, te necesitamos allá”.

D’Elía volvió a la toma y comenzó a organizar a los pobladores como cooperativa, a la que denominaron Unidad, Solidaridad y Organización. Al día siguiente de regresar, la policía reprimió violentamente a los ocupantes, matando a la Negra Thatcher. Los pobladores sin embargo permanecieron y lograron urbanizar las tierras y construir viviendas, conformando a El Tambo como un nuevo barrio de la ciudad de Isidro Casanova.

Durante esa década D’Elía combinaba el trabajo y el estudio, con sus actividades en los grupos cristianos de base y la militancia el Partido Demócrata Cristiano. En abril de 1988, Antonio Salviolo, dirigente del PDC y director de Escuelas de la provincia de Buenos Aires, durante la gobernación de Antonio Cafiero, lo convocó para desempeñarse en la subsecretaría administrativa. Poco después, ese mismo año, el Senado de la provincia de Buenos Aires lo designó consejero escolar, desempeñando ese cargo hasta 1992.

Años noventa

En 1992 fue designado maestro titular en la Escuela Nº 188 de La Matanza, aunque nunca llegó a ejercer efectivamente la función.

Simultáneamente, D’Elía comienza a actuar en el Partido Justicialista (peronismo), y a generalizar la exitosa experiencia de organización cooperativa de “los sin techo” que puso en práctica en El Tambo (Tambo II, Tambo III, Tambo IV, San Javier).

En 1995, Carlos Chacho Álvarez, líder del FREPASO, le propone integrar la lista de candidatos a concejales en La Matanza, resultando electo en 1997, cuando esa fuerza ya integraba La Alianza y obtuvo el triunfo en la Provincia de Buenos Aires.

Como miembro de la Alianza, fue parte del triunfo electoral de esa fuerza en 1999, llevando como presidente a Fernando de la Rúa. Fue diputado provincial por la lista del Polo Social de Luis Farinello. Luego de la crisis argentina de 2001, D’Elía decidió abandonar el FREPASO y comenzar a actuar gremialmente, organizando a los desocupados y sin techo.

Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat

En los años noventa, algunos sindicatos, liderados por dirigentes de tendencia mayoritaria social cristiana, se separan de la Confederación General del Trabajo (CGT), para crear la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA). Uno de los principales sindicatos de la CTA es SUTEBA, organización de origen de D’Elía.

Luego de abandonar el FREPASO, D’Elía organizó la Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat (FTV), una de las primeras y más importantes agrupaciones de desocupados en Argentina, que se integró a su vez en la CTA, cuyo secretario general era Víctor De Gennaro. La Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat estableció también una alianza con la Corriente Clasista y Combativa (CCC), volviéndose la organización de desocupados de mayor llegada en la zona oeste, y las más moderadas, desde el punto de vista político-ideológico, de las organizaciones piqueteras actuantes.

Década de 2000

En 2003 se presentó, en una alianza con dirigentes del ex FREPASO, como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el partido Nueva Democracia, un desprendimiento del Frente Grande.

Funcionario del gobierno de Néstor Kirchner Al asumir en 2003, el presidente Néstor Kirchner convocó a D’Elía para hacerse cargo de la Subsecretaría de Tierras para el Hábitat Social, con funciones orientadas a promover la vivienda popular.

En esos años, el dirigente del Polo Obrero, Néstor Pitrola opinó sobre D’Elía: “Parece que este hombre ha perdido verdaderamente toda condición de dirigente social. Además, quedó demostrado en su pobrísimo acto en Atlanta, que ya no representa a nadie. Por eso ya no queremos discutir más con él. Discutir con D’Elía es como hacerlo con la policía. Con las declaraciones que hizo cuando fue lo del Puente Pueyrredón y con lo que dice ahora queda claro que es un vendido, un alcahuete y que abandonó toda rectitud de lucha.”

La ocupación de la comisaría 24

El 26 de junio de 2004, D’Elía y un grupo de militantes y vecinos de La Boca ocuparon las instalaciones de la comisaría 24 del barrio porteño de La Boca, a consecuencia del asesinato del dirigente comunitario Martín Oso Cisneros. El entonces funcionario y sus seguidores justificaron la ocupación afirmando que el asesino de Cisneros contaba con protección policial. Durante la toma, que duró toda la madrugada, se lo acusa de producir múltiples destrozos. La titular del Juzgado de Instrucción n.º 1, la jueza María Angélica Crotto, ordenó el inmediato desalojo de la comisaría, sin embargo los entonces secretario y subsecretario de Seguridad -Norberto Quantín y José María Campagnoli- acordaron la salida de los manifestantes del lugar, medida que fue avalada por el juez federal Norberto Oyarbide. La magistrada denunció a los funcionarios por “desobediencia”, pero el expediente fue cerrado en la justicia federal.

El entonces comisario Cayetano Greco ratificó meses después ante la Justicia que el líder piquetero encabezaba la toma, y que “se le impidió recuperar la comisaría”. También confirmó la veracidad de la denuncia penal que radicó una mujer embarazada, quien declaró haber quedado dentro de la seccional durante los incidentes junto a su esposo y un menor de edad, sin que le permitieran retirarse.

Polémica con Douglas Tompkins

En agosto de 2006, D’Elía viajó a la localidad de Concepción (en la provincia de Corrientes) y provisto de una tenaza procedió a cortar el candado de una tranquera que cerraba un camino provincial entre los campos del magnate estadounidense Douglas Tompkins junto a la ruta provincial Nº 6, acompañado por un grupo de baqueanos quienes denunciaron que Tompkins los había expropiado. El dirigente piquetero juntó firmas entre legisladores de diversos partidos políticos para intentar expropiar al terrateniente estadounidense y a otros dueños de humedales en esa provincia.

Justificando su accionar, sostuvo: “Me tergiversan, yo fui a abrir una tranquera que estaba cortando un camino provincial y público. Pero más que discutir eso, deberíamos preguntarnos quién es este hombre. Creo que todos sabemos que los Estados Unidos están interesados en el agua.”

Contramarcha a Juan Carlos Blumberg

El 31 de agosto de 2006, D’Elía organizó una contramarcha a la organizada por Juan Carlos Blumberg en reclamo de seguridad, donde acusaba a éste de ser apoyado por la derecha argentina para desestabilizar al gobierno. El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel -quien también realizó ese día una contramarcha- acusó entonces a D’Elía de “especulador y arribista” por usar su contramarcha “en provecho propio y del Gobierno”.

Posición en la causa AMIA

En noviembre de 2006 renunció a su cargo en el gobierno a pedido del presidente Kirchner, tras sostener que la acusación que en ese momento realizó la justicia argentina contra funcionarios iraníes en la causa del ataque terrorista a la AMIA realizado en 1994, se trataba de una pista falsa introducida por los servicios secretos de Estados Unidos e Israel, sin otras pruebas que los informes de los propios servicios de inteligencia

Por este motivo, en 2007, viajó a la República Islámica de Irán junto a otros miembros de su corriente política como el sacerdote católico Luis Farinello y Mario Cafiero, con el fin de entregarle una carta al presidente Mahmud Ahmadinejad, apoyando el derecho de Irán a la autodeterminación y de no injerencia en sus asuntos internos, firmada por diversas personalidades argentinas como el director de cine Fernando Pino Solanas y las presidentas de ambos sectores de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y Nora Cortiñas, entre otros.

D’Elía declaró en ese momento que había que “investigar a la derecha judía” por la voladura de la mutual y que rechazaba “que los Estados Unidos e Israel o la Mossad o la CIA nos digan a nosotros quiénes son los culpables, manoseando un expediente”. Uno de los argumentos utilizados por D’Elía en apoyo de su posición, fue que si “[Isaac] Rabinfue asesinado por la derecha judía, ¿por qué no se puede hablar de esta hipótesis para la AMIA?”

En declaraciones a la prensa realizadas el 6 de marzo de 2007, Cafiero, D’Elía y Farinello presentaron un informe sobre la causa judicial, señalando que los testigos Hadi Roshanravani, Hamid Reza Eshagi y Abolghasem Mesbahi, utilizados por el fiscal para fundar su acusación, tenían pedido de captura de Interpol acusados de actos terroristas contra ciudadanos iraníes. Cafiero explicó que los testigos integraban un grupo terrorista que entre otras cosas asesinó al ex presidente Rajoy y a un presidente de la Corte Suprema iraní, sosteniendo que EEUU había acordado con los terroristas su inmunidad, a cambio del testimonio presentado en la causa AMIA. En dicha conferencia de prensa D’Elía realizó comentarios generales sobre Irán y sostuvo que “queremos ver a quienes hicieron este horrible atentado pudrirse en la cárcel”.

A raíz de sus denuncias públicas, la Agrupación de Familiares y Amigos de las víctimas del atentado a la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) solicitaron la citación como testigos de Cafiero, D’Elía y Farinello en la causa de la AMIA, admitida por el fiscal para el 8 de mayo de 2007, donde se limitaron a ratificar su posición pública contraria a la decisión de la justicia argentina de acusar a los funcionarios iraníes basándose solo en informes de inteligencia de la CIA, el Mossad y la SIDE pero sin aportar pruebas concretas capaces de sostener una hipótesis alternativa, debido a lo cual el juez ratificó la orden de detención de los funcionarios iraníes acusados.

Sergio Widder, del Centro Simón Wiesenthal, señaló que las “declaraciones de D’Elía sobre el atentado a la AMIA son copia fiel de lo que argumentaba un neonazi argentino muy conocido”, refiriéndose a la teoría del autoatentado sostenida por el neonazi Norberto Ceresole varios años antes.

En enero de 2008, el jefe de gabinete Alberto Fernández, declaró que el gobierno quería reactivar el Plan Arraigo, un plan de regularización de títulos de propiedad para ocupantes de tierras que estuvo a cargo de Luis D’Elía antes de su renuncia. La noticia fue relacionada con rumores sobre un eventual reingreso del dirigente de la CTA al gobierno. Dicha eventualidad fue cuestionada, entre otros, por el titular de la DAIA Aldo Donzis y el secretario general de la AMIA Edgardo Gorenberg, expresando este último que “quizás a alguien le sea útil esta designación, pero seguramente no le será útil al prestigio de nuestro país”.

Imputado por discriminación racial

En el año 2014 fue llamado a declaración indagatoria por la Justicia ante el juez federal Luis Rodríguez al llamar en forma peyorativa “paisanos” a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender en su programa de radio.

Incidentes durante el paro agropecuario patronal, denuncia y condena

Durante las primeras semanas del paro agropecuario patronal de 2008 contra la administración de Cristina Fernández de Kirchner, tras el discurso de la presidenta el 25 de marzo, manifestantes salieron a las calles con fuertes reclamos hacia Gobierno. En Buenos Aires, tras enterarse de estos sucesos, Luis D’Elía encabezó una movilización de simpatizantes de la FTV, acompañando a otras organizaciones, como el Movimiento Evita. Las columnas lideradas por D’Elía procedieron a desplazar a los caceroleros de la Plaza de Mayo, bajo la consigna de “La Plaza es nuestra”. Durante la movilización se produjeron incidentes con algunos heridos y el mismo D’Elía golpeó a uno de los manifestantes, Alejandro Grahan, ex dirigente del partido de derecha Ucedé, productor agropecuario, asambleísta entrerriano conocido en su ciudad por participar en los piquetes del puente internacional que realiza la Asamblea de Gualeguaychú contra la pastera Botnia, cuando este le dio la espalda.

Al día siguiente, Grahan relató el hecho en un diario: “[D’Elía] Entró como trotando, sin golpear pero asustando, amedrentando. Muchas personas desaparecieron, lógico, porque eran mayores y tenían chicos. Yo me quedé ahí. D’Elía pasaba al lado mío y me fui como acoplando a su marcha. Le pregunté si el permiso era suyo; si había trabajado para el Gobierno; que por qué nos teníamos que ir. El amagó a contestarme, pero siguió caminando adelante, yo le volví a repetir lo mismo, él no me decía nada y directamente reaccionó: me surtió un trompazo en la boca de costado, pero se ve que la sabe poner bien.”

Por su parte, D’Elía relató el mismo hecho en el mismo medio de prensa: “El hombre se me pegó a la altura de Corrientes; se me pega él y me empieza a insultar. A agraviar él y una tipa con un tachito que les pega a los compañeros con el tachito. Y él, bueno, estuvo prácticamente una cuadra diciéndome cosas que mí me rejoden. Dos veces incluso lo muestran las cámaras por delante, y yo sigo caminando. Cuando llegué a la otra punta de Corrientes escuché el último insulto y “se me salió la cadena” y le di un mamporro. Es un maleducado y un atrevido.

Periodista: ―¿Qué le había dicho cuando usted lo golpeó?

D’Elía: ―En un momento, me dijo “negro, mercenario, represor”, y la verdad es que le zampé un bollo porque me sentí reagraviado.

D’Elía denunció que el movimiento opositor tenía la intención de producir un golpe de Estado, y que ante ello el objetivo de su agrupación era “romper el golpe de Barrio Norte”.

En la noche del 26 de marzo de 2008 volvieron a registrarse cacerolazos en algunas ciudades del país. En esa oportunidad en la Plaza de Mayo ya no sólo estaba alguna gente de la clase media-alta porteña sino que se sumaron diferentes organizaciones de izquierda y socialistas. Nuevamente organizaciones políticas adeptas al gobierno y lideradas por Luis D’Elía ocuparon la Plaza de Mayo en medio de agresiones cruzadas e incidentes con algunos manifestantes, quienes en su mayoría abandonaron la plaza.

Los manifestantes que abandonaron la Plaza de Mayo se desplazaron a la Plaza de la República, donde se encuentra el Obelisco.

Al día siguiente, el 27 de marzo, D’Elía estuvo en el palco de invitados al acto oficialista en el que Cristina Fernández de Kirchner habló en la Plaza de Mayo.

En noviembre del 2011 D’Elía fue condenado a cuatro días de prisión por la trompada que le pegó a Grahan en marzo de 2008.

En noviembre del 2015, tras la tan mediática piña del 2008, Luis D’Elía se junta y entabla amistad con el ruralista agredido, Alejandro Gahan. Hicieron un programa de TV juntos y hasta le escribieron una carta al Papa.

De esta amistad se demuestra que con voluntad no hay grieta y así lo cuentan ellos:

“Gahan contó que “nos comunicamos habitualmente” con quien lo agredió hace ya 7 años. Después del juicio, habló con su viejo némesis para cerrar viejas heridas, aunque mantienen diferencias políticas. “Nos parece horrible cómo vivimos hace décadas”, se confiesa. D’Elía, por su parte, calificó el entendimiento como “un compromiso de caballeros”.

Tanto uno como otro reconocen que fueron criticados por sus pares por este acercamiento, pero eso no destruyó la relación. Gahan inclusive cuestionó a quienes los señalan: “Hay mucho caretaje (sic) y prejuicio, la gente es imprudente y me molesta cuando habla ligeramente”. D’Elía dijo que “hacían falta más gestos de estos, hay una gran necesidad de unir a los argentinos”. De ambos lados reconocen que pueden llegar a trabajar juntos en cuestiones vinculadas a lo social.”

Enfrentamiento con Fernando Peña

En marzo de 2008, el actor, humorista y conductor de radio Fernando Peña (1963-2009), en el programa El parquímetro, se comunicó telefónicamente con Pablo D’Elía (hijo de Luis D’Elía), para pedirle su opinión sobre el enfrentamiento entre su padre y manifestantes ruralistas. El joven inició la conversación diciendo que era un gusto hablar con el periodista y cuando se enteró que se trataba de un reportaje en vivo, se excusó amablemente de opinar sobre el tema, aclarando que su padre era “un buen tipo” con “muchos ideales”. Durante la charla Peña trató al joven de “negro de mierda” y terminada la conversación, se refirió a él de modo despectivo diciendo: “El nivel intelectual del hijo de D’Elía es una cosa lacrimógena; menos mal que no es puto”.

Al día siguiente, Fernando Peña entrevistó a Luis D’Elía por radio,47 presentándolo de la siguiente manera:

Tenemos una nota de color… de color NEGRO, porque está Luis D’Elía del otro lado de la línea.

D’Elía entonces respondió del siguiente modo:

¿Cómo te va, sorete? Odio a la puta oligarquía, odio a los blancos… […] Tengo un odio visceral contra ustedes, el norte de la ciudad… sépanlo de mi boca. Ustedes piensan que la gente que me sigue a mí es pura basura, escoria humana, negra, fea, horrible. Somos kelpersen nuestro propio país…[…] Te odio Peña, odio tu plata, odio tu casa, tus coches, tu historia, odio a la gente como vos, que defienden un país injusto e inequitativo. […] ¿Sabes con quien estás hablando?: Laferrere, asentamiento Tambo, manzana uno, lote tres […] Ya lo decía Sarmiento en los albores de 1880: “No hay que ahorrar sangre de gauchos”, o sea de negros. Nosotros somos bosta, caca, basura, para vos Peña y la lacra que es igual que vos. […] Odio a las clases altas argentinas que han hecho tanto daño, que han matado tanta gente, en nombre de una sola bandera, que es la bandera de su propia ganancia.

Tras los dichos del líder del movimiento piquetero, Fernando Peña dirigió una carta abierta a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en la que se refirió a la respuesta de D’Elía:

Le cuento que todo empezó cuando llamé a la casa de D’Elía […] Me saludó con un “¿Qué hacés, sorete?” […] Le quise recordar el día en el que en el cine Metro, cuando Lanata presentó su película Deuda, él me quiso dar la mano y fui yo quien se negó. Me negué, Cristina, porque yo no le doy la mano a gente que no está bien parada, no es mi estilo. Para mí, no estar bien parado es no ser consecuente, no ser fiel. Acepto contradicciones […] pero no tolero a las personas que se cruzan de vereda por algunos pesos. No comparto las ganas de matar. El odio profundo y arraigado tampoco. […]. Cuando me cortó, diciéndome: “Chau, querido”, enseguida empezaron los llamados, primero de mis amigos que me advertían que me iban a mandar a matar […] que [D’Elía] es tremendamente peligroso. Entonces, por las dudas hablé con mi abogado. […] Me contestó que no había nada qué hacer porque el jefe de D’Elía es el ministro del Interior! Entonces sentí un poco de miedo. ¿Es así Cristina?

En declaraciones a la radio FM Reporter 650 del 28 de marzo de 2008, D’Elía afirmó que sentía “un odio visceral” por la oligarquía argentina y los “blancos de Barrio Norte” y señaló en el país existía una profunda división social entre “blancos” y “negros”. Estas manifestaciones generaron un amplio debate relacionado con el racismo y la injusticia social en la Argentina, con expresiones de crítica y apoyo, y en muchos casos con fuertes connotaciones racistas. Al día siguiente, la Juventud Radical denunció a D’Elía ante el INADI por discriminación racial contra una persona que fue tratada de “oligarca, blanca y de Barrio Norte”.

Durante sus declaraciones a FM Reporter 650, D’Elía dijo también que “la oligarquía no tendría problema en matarnos, como hicieron tantas veces”.

Sin embargo la agencia DYN -dependiente del Grupo Clarín-, modificó las declaraciones de D’Elía y redactó un cable sosteniendo que D’Elía había dicho “no tengo problemas en matarlos a todos”. A pesar de que la información falsa fue inmediatamente denunciada por la propia radio FM Reporter 650, fue dada por ciertas y ampliamente difundida en todos los medios de comunicación.

Enfrentamiento con el Grupo Clarín

El día miércoles 9 de abril de 2008, D’Elía fue invitado al programa A dos voces, de la señal de cable TN (Todo Noticias), conducido por los periodistas Marcelo Bonelli y Gustavo Sylvestre, en el cual mantuvo un tenso debate con ambos periodistas, con la presencia del diputado de la Coalición Cívica, Fernando Iglesias. El dirigente lanzó duras acusaciones al Grupo Clarín, haciéndose eco de denuncias anteriores de la Universidad de Buenos Aires de León Rozitchner y de varios intelectuales que habían manifestado su inquietud por la manipulación de información de los días del Paro patronal agropecuario, lo cual originaría la intervención de un “observatorio contra la discriminación en los medios”. La solicitud a ese observatorio se refiere a los presuntos casos de discriminación informativa que hubo durante el cierre patronal. Días atrás, la SIP, había manifestado su preocupación por la medida en un comunicado, en el cual expresó que la prensa argentina “da muestras de una riqueza plural de opiniones”, por lo que aseguró: “No entendemos por qué el Gobierno desea intervenir en cuestiones que solo le competen a la sociedad civil”.

Al margen del debate sobre la existencia de multimedios que monopolizan la difusión de la información en el país y las consecuencias que se originan de ello, estas acusaciones se dieron en particular en el marco del críticas por parte del oficialismo contra el principal multimedio de prensa de la Argentina.

Denuncia sobre un virtual golpe de Estado contra Cristina Fernández

El 16 de junio de 2008, Luis D’Elía, en declaraciones a la AM Radio Provincia, afirmó que se estaba gestando un intento de derrocamiento del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, acusando al expresidente Eduardo Duhalde de ser el jefe de una conspiración cuyo plan es “un claro intento de golpe de Estado económico”.

Quieren desestabilizar la democracia y generar las condiciones para la destitución de Cristina Fernández, porque lo que quieren es que ella se vaya […]. Duhalde organizó el golpe contra De la Rúa y hoy está organizando el golpe contra [Cristina] Kirchner. Veremos si él nos logra desestabilizar y sacarnos, o si de una vez por todas terminamos poniéndole las esposas para que esté donde tiene que estar.

El dirigente kirchnerista sostuvo que “no hay que descartar un enfrentamiento civil porque estos tipos quieren imponer su voluntad como sea”. En ese sentido, D’Elía recordó que el ex presidente “armó los saqueos en el conurbano” y después “logró que la Justicia no actuara en su contra”. “Nosotros no somos De la Rúa y esta disputa la vamos a dar en la calle, en cada lugar de la Argentina. Como la guerra es abierta y total, van a ser muy difíciles los tiempos que vienen”, señaló.

Esa misma tarde, el líder piquetero brindó una conferencia de prensa en el barrio porteño de Once, en la que ratificó y amplió su denuncia, acusando de acompañar la supuesta conspiración al Grupo Clarín y a los jefes de las organizaciones patronales agropecuarias que encabezaron el lock-out patronal agropecuario, invocando la Constitución Nacional que autoriza a los habitantes a armarse en defensa de la Patria y de la Constitución. Al mismo tiempo convocó al acto oficialista realizado el 18 de junio en Plaza de Mayo:

Con Eduardo Duhalde a la cabeza están el Grupo Clarín y los cuatro jefes del campo en una actitud sediciosa, golpista. Convocamos al pueblo argentino al miércoles que viene, romper con el golpe de Estado. Le pedimos a todos los argentinos bien intencionados y bien paridos que vengan a la Plaza de Mayo a defender la democracia y las instituciones y al Gobierno nacional y popular electo hace seis meses por ocho millones de argentinos. Ninguno quiere la violencia, simplemente nos hacemos cargo de lo que establece el artículo 21 de la Constitución Nacional.

Horas más tarde, Eduardo Duhalde respondió a las acusaciones de D’Elía con un comunicado, difundido por su vocero Luis Verdi:

El ex presidente Eduardo Duhalde no responderá a las agresiones, pues ello sólo serviría a los fines de quienes pretenden generar una escalada de violencia y el peor favor que podemos hacerles a nuestra democracia y a nuestras instituciones es entrar en el juego de la provocación […]. El doctor Duhalde ha reclamado desde un principio la apertura del diálogo y la resolución en paz de este problema que afecta a todos los sectores de la producción y del trabajo. Y sostiene que solo los que actúan con las categorías de la guerra pueden creer que el triunfo deviene por la eliminación del que piensa diferente.

Condena por delito de calumnias

En 2005 Luis D’Elía afirmó que “Eduardo Duhalde introdujo la droga a la Argentina”. El expresidente le inició un juicio por calumnias e injurias a D’Elía, quien solicitó inmunidad diplomática, la cual fue rechazada por los jueces. Después de cuatro años y de que D’Elía pidiera la prescripción de la causa, el 21 de diciembre de 2009, la jueza María Romilda Servini de Cubría, titular del Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal Nº 1, lo declaró culpable y lo sancionó con una multa de $ 6.000.60616162. D’Elía, sobreseído en el fuero penal y condenado por 11 hechos en el fuero civil, no pagó la multa. El caso llegó a la Corte Suprema de Justicia. En 2012 la Corte Suprema de Justicia ratificó la condena del Sala Segunda de la Cámara en lo Civil y Comercial y le impuso el pago de $ 150.000 que D’Elía se negó a pagar nuevamente y dijo que acudiría a la Corte Interamericana.

Denuncia contra los bombardeos de Israel en la Franja de Gaza

Durante el mes de enero de 2009 Luis D’Elía participó en varios actos de repudio contra los bombardeos de la Franja de Gaza llevados a cabo por Israel y ante una pregunta acerca de la responsabilidad que podría tener la comunidad judía argentina en lo que ocurre en Medio Oriente, D’Elía respondió:

La comunidad judía de aquí tendría que haberse sumado a los miles de judíos que marcharon en Tel Aviv oponiéndose a la matanza y a la agresión del gobierno de derecha en la Franja de Gaza. Me gustaría verlos repudiando lo que hizo su gobierno, igual que nosotros.

Estas declaraciones fueron repudiadas desde diversos sectores. Sergio Burstein, dirigente de una agrupación de víctimas del atentado a la AMIA, acusó a “D’Elía de tratar a los judíos argentinos como ciudadanos de segunda y de negarles su condición de argentinos”.

Posición en la causa de Once

Cuando se dio a conocer el fallo por la tragedia de Once, accidente ferroviario que dejó un saldo de 51 muertos y 189 heridos, Luis D’Elía cuestionó la sentencia que condenó a los funcionarios kirchneristas responsables del accidente y acusó a los jueces de pertenecer al Partido Judicial y ser demasiado duros. Afirmó que los jueces deberían aflojar un cambio. También criticó a los jueces que sobreseyeron por falta de pruebas a Mauricio Macri.

Posiciones políticas

D’Elía se ha manifestado a favor de la pena de muerte: “Si Perón hubiese fusilado a Menéndez en el 51, habríamos ahorrado mucha sangre del pueblo”. El 18 de febrero de 2014 D’Elía pidió al presidente Nicolás Maduro que fusile al líder político opositor Leopoldo López, detenido con la acusación de instigación pública a delinquir, asociación para delinquir, daños en la propiedad privada y pública e incendio intencional, en el marco del conflicto por las protestas sociales que vive Venezuela y la represión que produjo varios muertos, decenas de heridos y cientos de detenidos. Esta declaración le valió una denuncia del abogado Santiago Dupuy ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral por apología del crimen, incitación a la violencia e instigación a cometer delitos.

Expediente: CFP 6678/2013

Carátula: DENUNCIADO: ESPINOZA, EXEQUIEL OMAR Y OTROS S/DEFRAUDACION POR ADMINISTRACION FRAUDULENTA, DEFRAUDACION CONTRA LA ADMINISTRACION PUBLICA, INFRACCION ART 256 BIS – 1º PARRAFO Y COHECHO ACTIVO DENUNCIANTE: VITALE, JORGE LUIS.

DENUNCIADO: ESPINOZA EXEQUIEL OMAR.

IMPUTADOS: D’ELIA LUIS.

LETRADOS: PAIONE LUCIA ANDREA DEL CARMEN.

DENUNCIANTE: VITALE JORGE LUIS

Delitos: COHECHO ACTIVO, INFRACCION ART 256 BIS – 1° PARRAFO, DEFRAUDACION CONTRA LA ADMINISTRACION PUBLICA, DEFRAUDACION POR ADMINISTRACION FRAUDULENTA

Radicación del expediente: 14/11/2017.

CAMARA CRIMINAL Y CORRECCIONAL FEDERAL – SALA 1.

FISCAL: DR. GERMAN MOLDES.

FISCALIA NAC. ANTE LA CAMARA EN LO CRIM. Y CORR. FEDERAL

15/07/2013

JUZGADO CRIMINAL Y CORRECCIONAL FEDERAL 10

FISCAL: DR. FEDERICO DELGADO

FISCALIA NAC. EN LO CRIM. Y CORR. FED. N° 6

Estado: REQUERIMIENTO FISCAL DE INSTRUCCION

Última actualización: 24/11/2017.

Dr. Jorge Luis Vitale

Abogado

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2 comments for “Luis D’Elía: El próximo preso por justas causas. Éste es su historial

  1. Carlos Enrique
    26/11/2017 at 10:42 AM

    Cagaste negro.

  2. Ironics
    27/11/2017 at 2:46 AM

    Con politicos serios este personaje (el se hace llamar profesor) no pasaba de barrendero.

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