Por Luis Alejandro Rizzi.-
La única verdad son la hipocresía -fingir cualidades- y el cinismo -desvergüenza en el mentir-, no hay otra.
Europa, en general, piensa que el ataque perpetrado por Netanyahu y Trump a Irán vulnera el derecho internacional.
Macron, presidente de Francia, declaró que “no participará en operaciones de ataque porque consideran que se ha vulnerado el derecho internacional…” y se solidarizó con Pedro Sánchez, que le negó a Trump, no a EEUU, el uso de sus bases para atacar a Irán.
Pero a su vez, “Macron, previsiblemente, abordará también los compromisos europeos que comparten ambos países en cuestiones como la defensa de Chipre o en Líbano, donde Francia está profundamente comprometí”. Se refiere a la OTAN, que es consecuencia de un tratado internacional. (Washington 1949)
En su propio enredo, Macron le reprocha a Sánchez que, como miembro de la OTAN, debería permitir a Trump el uso de las bases que EEUU tiene en territorio español.
Creo imprescindible separar al nombre de Netanyahu y Trump, con los de Israel y EEUU (no son lo mismo), ya que parecería que sus proyectos se bifurcan de los intereses nacionales de sus países.
A su vez Macron, raro por su lucidez, invoca el derecho internacional para rechazar el ataque a Irán y a la vez lo invoca -OTAN- para permitir el uso de las bases de EEUU en Europa en esta aventura “netantrumpista”.
Lo cierto es que por ahora avanza el despotismo de estos dos hombres que se creen dioses, son expresiones de verdad, fe e infalibilidad.
Menos se respetó el derecho interno de EEUU, ya que Trump ni siquiera dio aviso al Congreso de sus intenciones, pero éste, a la vez, es incapaz de hacer valer sus atribuciones constitucionales, para revocar la arbitraria decisión de Trump de ir a la guerra, como perrito faldero de Netanyahu, como lo insinuó y debe pensar Thomas Friedman. También debería ser juzgado políticamente.
La conclusión más sólida es que todo este trágico “show” de guerra obedece a cuestiones partidarias internas y para salvar reputaciones cuya opacidad correspondería aclarar a los poderes judiciales de Israel y EEUU.
Esta vez Sánchez tiene razón. “No a la guerra”.
Bruselas lo respaldó: “Nos solidarizamos plenamente con todos los Estados miembros y todos sus ciudadanos y, a través de nuestra política comercial común, estamos preparados para actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE”.
En definitiva, la UE fijó su posición, también comparte el “no a la guerra”.
Si el objetivo de Netanyahu y Trump era el de hacer uso de su supuesta “licencia “00” para matar”, ya lo hicieron, según el primero en menos de un minuto. El primer indicio es que fortalecieron a la “teocracia iraní y que el pueblo huye, cuando puede, no se rebela.
Por último, no hablemos más de derecho internacional, ni nacional; hablemos de “agonalidad”; es el principio de la institucionalidad actual.
¿Será el nuevo constitucionalismo que insinuó Milei en su perorata o charlatanería del 1 de marzo?
Países que integran la UE: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía y Suecia
Países miembros de la OTAN. Los diez primeros fueron signatarios; los siguientes se fueron incorporando.
Bélgica
Canadá
Dinamarca
Estados Unidos
Francia
Islandia
Italia
Luxemburgo
Noruega
Países Bajos
Portugal
Reino Unido
Grecia (1952)
Turquía (1952)
Alemania (1955)
España (1982)
Hungría (1999)
Polonia (1999)
República Checa (1999)
Bulgaria (2004)
Eslovaquia (2004)
Eslovenia (2004)
Estonia (2004)
Letonia (2004)
Lituania (2004)
Rumanía (2004) Albania (2009)
Croacia (2009)
Montenegro (2017)
Macedonia del Norte (2020)
04/03/2026 a las 3:49 PM
Rafael Grossi, presidente del Organismo Internacional de Energía Atómica, dijo que ningún país enriquece uranio al 60% si no tiene fines militares.
Veremos qué dirá Rizzi cuando le caiga un misil nuclear en su cabeza. Parece que se olvidó, o no le importan, la Embajada de Israel y la AMIA.
Y ayer hablaba de negociar con Irán, un Estado probadamente terrorista. Grande, Rizzi.
04/03/2026 a las 4:32 PM
Descifra el abogado Rizzi: «Ni derecho internacional, ni nacional, hablemos de agonalidad» (lucha, enfrentamiento, combate) como institucionalidad propuesta y ejecutada por Donald Trump y Javier Milei en la actualidad. Se trata de «guerra».
Salvedad hecha que: «Las guerras las ganan quienes no intervienen» (palabra del estratega Juan Perón).
04/03/2026 a las 7:28 PM
Atento al planteo del autor de este opúsculo, lo correcto sería
emplear vías de diálogo con los sanguinarios iraníes para
lograr consensos pudorosos que disten de la violencia de sus
bombas alimentadas con uranio. Quizá lograran entender que
los buenos modales serán insoslayables siempre, y que por
ejemplo no corresponde meter una bomba a la AMIA donde
murieron doscientos pobres tipos que ni siquiera eran judíos,
sino argentinos; y que tampoco corresponde aplacar una
manifestación de protesta en las calles de Teherán donde
la policía asesinó a treinta iraníes; y que fue inaceptable que
los animales de Hamás matarán los mil doscientos pibes en
una fiesta israelí, con armamento proporcionado por Irán.
En suma : apelando a modos parsimoniosos, enternecedores,
paternales y balsámicos, quizá conseguiríamos que los iraníes
desistieran de pretensiones como las del finadito Kamenei,
que exigía que «Israel desapareciera de la faz del planeta».
Colofón : no aceptemos que una cabeza desmesuradamente
grande (o sea, un cabezón) sea indicio de una extremada
lucidez.
Y para cerrar, soslayemos el obvio acerto : «La letra con sangre
entra», y también la proclama del enorme estadista francés
Charles De Gaulle : «La sangre seca rápido», y descartemos la
intriga del númen José Ingenieros : «Me hubiese gustado ver
de qué modo habría reaccionado Cristo si le asestaban una
segunda cachetada»; y solazémonos con un chascarrillo
facilongo, al modo Groucho Marx : el razonamiento del señor
Ricci, provoca Rizza.
04/03/2026 a las 11:29 PM
No hay que sulfurarse, los iraníes dialogan con los israelíes en los términos planteados por estos últimos. Es el diálogo de la guerra como diría André Glucksmann. Los persas solo se limitan a dialogar en el lenguaje preferido de Tel Aviv. Sino pregúntenle a Bibi, cuando vuelva a reaparecer.