Por Carlos Tórtora.-

La inminente declaración jurada de Manuel Adorni podría ser el comienzo de un largo peregrinaje de éste por Comodoro Py. Las declaraciones juradas de unos cuantos ex funcionarios de primer nivel fueron determinantes para su posterior procesamiento.

Julio de Vido y su esposa Alessandra Minnicelli fueron investigados durante años por sus presuntas omisiones en sus declaraciones juradas incompatibles con los ingresos declarados. Entre los puntos cuestionados aparecieron omisiones de bienes, inmuebles, diferencias en superficies y movimientos patrimoniales de justificación complicada.

En definitiva, hubo sobreseimientos parciales luego revocados. Recién este año De Vido fue procesado nuevamente por enriquecimiento ilícito y la Cámara confirmó el procesamiento. La causa avanza hacia el juicio oral.

En el caso de Cristina Kirchner, la Cámara Federal de Apelaciones reabrió el año pasado una causa relacionada a presuntas omisiones e inconsistencias en declaraciones juradas de distintos años. Entre los puntos señalados se registraban inmuebles heredados, depósitos en dólares y bienes de la sucesión de Néstor Kirchner.

El caso del ex Secretario de Transporte Ricardo Jaime es uno de los más significativos. La justicia, luego de investigar sus declaraciones juradas, llegó a la conclusión de que su patrimonio había crecido en forma incompatible con sus ingresos declarados y que había utilizado testaferros para ocultar bienes. En el paquete investigado hubo aviones, diversos vehículos y numerosas propiedades. Jaime fue condenado por enriquecimiento ilícito.

Mucha suerte tuvo en cambio María Eugenia Vidal. Fue denunciada por presunto enriquecimiento ilícito por la compra de un inmueble en Palermo. Se cuestionaba la falta de concordancia de esta operación con sus declaraciones juradas. Luego de investigarla, el juez la sobreseyó. El fiscal no apeló y la causa se cerró.

Las rectificaciones

Es muy probable que Adorni rectifique ahora su declaración jurada de 2024 para tratar de justificar el origen se los US$ 400.000 que gastó en ese ejercicio.

Las rectificaciones no suelen generar consecuencias penales cuando hay una diferencia de valuación razonable o el bien en cuestión ya aparecía de algún modo identificado. También cuando la rectificación es espontánea y temprana y no hay beneficio patrimonial oculto.

Lo que estaría por presentar Adorni se encuadraría en cambio entre las peores hipótesis según el criterio judicial: esto es, la aparición de inmuebles o cuentas enteras que no figuraban o la rectificación ocurre después de denuncias periodísticas o judiciales.

De acuerdo a lo que está trascendiendo, Adorni rectificaría su declaración de 2024 y completaría la de 2025 con varios mutuos cuya validez sería por demás sospechosa.

La diferencia entre una cosa y la otra es lisa llanamente entre un error administrativo tolerable y la presunción de enriquecimiento ilícito.

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