El trabajo elaborado por investigadores del Instituto Interdisciplinario de Economía Política dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA destaca que la industria, la construcción y el comercio, que concentran el 38% del valor agregado y el 44% del empleo privado registrado, siguen entre 4% y 13% por debajo de sus niveles de 2022. Esto explica en gran medida por qué el empleo total continúa en descenso: hay 328.000 asalariados menos que en agosto de 2023, con el 77% de esa pérdida concentrada en el sector privado.
En el primer trimestre de este año el PBI creció 0,7% y acumula siete subas consecutivas. Sin embargo, este crecimiento se concentra en sectores principalmente extractivos y financieros, mientras la industria, la construcción y el comercio —que emplean a más de 4 de cada 10 trabajadores privados— siguen por debajo de sus niveles de 2022. Así lo revela el Informe de Coyuntura Macroeconómica N° 15 del IIEP (UBA-CONICET), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
De acuerdo con el estudio, con esta suba sin estacionalidad del primer trimestre, se alcanza una mejora de 8,9% desde el piso de la crisis, en el segundo trimestre de 2024. Aun así, medido por habitante, el producto todavía se ubica 8,9% por debajo del máximo histórico de 2011.
Una recuperación concentrada en pocos sectores y regiones
El documento elaborado por Joaquín Waldman con el asesoramiento de Pablo Mira, pone el foco en la heterogeneidad sectorial del proceso de recuperación, que ya lleva casi dos años. La minería, la intermediación financiera y el agro —que en conjunto representan apenas el 16% del valor agregado bruto de la economía y el 9% del empleo privado registrado— son los sectores más dinámicos, con niveles de producción entre 17% y 41% superiores al promedio de 2022.
En contraste, la industria, la construcción y el comercio, que concentran el 38% del valor agregado y el 44% del empleo privado registrado, siguen entre 4% y 13% por debajo de sus niveles de 2022, y en el último año volvieron a caer entre 2% y 3%.
Esta asimetría, señala el informe, explica en gran parte por qué el empleo total continúa en descenso: hay 328.000 asalariados menos que en agosto de 2023, cuando comenzó la caída, con el 77% de esa pérdida concentrada en el sector privado.
La desigualdad también tiene una dimensión territorial. Según las estimaciones del IIEP, que combinan la evolución sectorial del EMAE con la distribución del empleo privado por provincia, solo 12 de las 25 jurisdicciones analizadas —donde reside el 29% de la población— muestran una actividad superior a la de junio de 2022, el pico previo a la crisis. El conurbano bonaerense aparece como la región más rezagada del país.
El IIEP advierte, sin embargo, que mientras el crecimiento continúe tan concentrado en un puñado de sectores de baja intensidad de empleo, será difícil que se traduzca en una recuperación generalizada de los ingresos laborales en todo el país.
Informe completo: https://economicas.uba.ar/iiep/el-pbi-sigue-creciendo-de-forma-asimetrica/

21/07/2026 a las 4:32 PM
El conurbano bonaerense aparece como la región más rezagada del país.
ESO ES PERONISMO PURO.
22/07/2026 a las 6:53 PM
A la hora de anhelar unos centímetros en la prensa, todo sirve.
Cuando un salame inservible comprueba que sus intentos por
sobresalir socialmente son vanos, y no logra conseguir que los
conozca alguien más que su familia, apela a cuanto recurso
tenga a mano. Si hubiera que desnudarse y pasearse en pelotas
en torno al Obelisco porteño, no vacilaría.
Tal el caso de la diputada MARCELA PAGANO, una chirucita con
menos luces que un sulky, que gracias al señor Milei llegó al
Congreso y luego se dió vuelta como las medias cuando Milei
comprobó que se había equivocado incluyendo en sus filas a una
tarambana irrecuperable, y «la rajó de un boleo».
La briosa Pagano acaba de enviar una carta fustigándola a una
congresista afroamericana de Estados Unidos que nos acusó a
los argentinos de ser racistas .
Gracias a su boutade, la insólita hetaira Pagano se ganó unos
centímetros en la prensa de hoy. Algo es algo; al menos para esa
poquísima gente que sabe que la Pagano existe y continúa viva.
Roguemos que la Congresista Americana ignore a la babieca
Pagano (que es lo más probable), y que no decida urgar en
nuestra Historia para acabar señalándonos que en la guerra
contra el Paraguay, que protagonizamos en 1865 junto a Brasil
y Uruguay, nuestro gobierno mandó al frente a los pocos
africanos que andaba por estos lares, y que integrarían la
macabra lista de los soldados que nunca regresaron tras la
contienda bélica.
Si de tal modo ocurriera . . . ya entrevemos a la intrascendente
y oscura Pagano revolviendo la Historia de Astolfi del primer
año del secundario para enterarse de qué carajo era esa «guerra
del Paraguay» que nos dejó a los argentinos sin afrodescendientes
y los consabidos mulatos.