Por Carlos Tórtora.-

Parece cada vez más clara la intención de Javier Milei de gobernar casi sin oposición a partir del 2027, si junto con la reelección consigue mayoría propia en las dos cámaras del Congreso y que LLA gane la jefatura de gobierno porteña y la gobernación de Buenos Aires. Pero detrás de este proyecto parece haber un subproyecto, que es el de Karina Milei, que a partir de la designación de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia, ya disimula cada vez menos.

Karina ya presenta sin vueltas a Sebastián Pareja como su candidato a gobernador, mientras sostiene a Manuel Adorni para disputar el Gobierno de la Ciudad. En síntesis, si le salen bien las cosas, ella pasaría a controlar los dos principales distritos del país y donde se cocinan muchas de las decisiones políticas nacionales.

Pero algunos conocedores de los entretelones del armado electoral libertario ya hacen distinciones. Para garantizarse los votos del PRO bonaerense para ganar la gobernación -y más si la elección es desdoblada- Milei necesitaría del apoyo de Mauricio Macri. Y el precio de éste sería uno solo: que Jorge Macri renueve como jefe de gobierno.

Así es que Karina, al ver que el proyecto Adorni se perfila oscuro, se estaría concentrando ahora en la provincia.

Interna salvaje

Esto explicaría que la Secretaria de la Presidencia haya fulminado la designación de Diego Valenzuela a cargo de una nueva Agencia Nacional de Seguridad Migratoria. Valenzuela rivaliza con Pareja en la lucha por la gobernación. A todo esto, el candidato «natural» del oficialismo a la gobernación, Diego Santilli, está dando un paso al costado para evitar la furia de Karina y a la espera de que Pareja, que está repleto de denuncias de corrupción, se caiga como candidato.

Más escondida por ahora, Patricia Bullrich puede resultar la rival más peligrosa contra Karina y Pareja. La senadora sabe que el gobierno porteño no estaría a su alcance y mira hacia La Plata, pensando que un candidato de escaso relieve como Pareja terminará cayéndose.

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