Por Carlos Tórtora.-
A tres días de la fecha límite para la presentación de las listas de candidatos para la conducción, el escenario que se está dando es el que era previsible. Axel Kicillof y Máximo Kirchner negocian full time el reparto de cargos y la discusión central pasa por lo siguiente: el cristinismo se conforma con la mitad de los cargos pero el gobernador quiere más que la mitad, como un modo de mostrar que el PJ está alineado con su candidatura presidencial.
Claro está que puede haber matices. Por ejemplo, si se acuerda que la presidenta del partido sea Verónica Magario, esto podría disimular hasta cierto punto el haberle hecho concesiones significativas a La Cámpora.
Tal como están construidos tanto el escenario mediático como la negociación, todo parece que es Kicillof el que está corriendo los mayores riesgos políticos. Es que si el saldo del inminente acuerdo se instalara como que ninguno se impuso al otro, esto se interpretaría como una señal de debilidad del gobernador. A menos de dos años de la elección presidencial, todos los actores políticos esperan que aparezca un Kicillof con autoridad propia y ya sin conductas dependientes de Cristina.
Indicios
Para empezar, hay que reconocer, en su peor momento político y judicial, los seguidores de Cristina se las están arreglando para negociar de igual a igual con un gobernador que aspira a presidente.
Es que la dirigencia cristinista parece sostenerse ante una ola de axelistas que no se ponen de acuerdo acerca de qué estrategia seguir.
En síntesis, con un acuerdo parejo, Kicillof confirmaría que está muy lejos de desplazar del centro de la escena a la expresidenta.
En cambio, para Javier Milei un pacto igualitario por la conducción del PJ bonaerense sería más que promisorio.
05/02/2026 a las 9:44 AM
Tanto Axel como Máximo son IRRECUPERABLES (hagan lo que hagan).
Más inútiles no se consiguen.
Ojo, Javier Milei es un de Sergio Massa y por lo tanto, MILEI ES MÁS DE LO MISMO.
Dos años fueron suficientes, para darnos cuenta de ello.
No hay peor ciego que quien no quiere ver.
Toto Caputo, está cada día más parecido a Martín Guzmán.
Ah hoy y siempre, Lijo LPQTP.