Por Gustavo Oscar Colla.-

Sr. Director:

La batalla cultural que estaría proponiendo el actual gobierno no estaría logrando el éxito esperado. En algunos casos, perdiendo por goleada.

Una de las cosas que la ciudadanía espera es terminar con el nepotismo, dejando de lado obviamente el saber que la función pública, dentro de la cual están incluidos los cargos políticos, sólo tiene como horizonte tener un sueldo, asegurado por mucho tiempo y de montos que exceden a lo que se percibe en la actividad privada. Y dentro del paquete están incluidos los «asesores», entre los cuales abundan los familiares. Políticos y asesores que, como diría un viejo sabio, jamás cavaron una zanja ni conocieron el formato de una pala.

Nos estamos enterando de que el Senador Jorge Capitanich acaba de nombrar a su propia hija como asesora en el Senado. Quizás si las preguntas las hiciera en la mesa familiar sería mucho más ético, económico y respetuoso a la ciudadanía.

Mientras tanto sigue el IVA, sigue el Impuesto a las Ganancias, siguen las Tasas Municipales, siguen los Impuestos a los Ingresos Brutos provinciales, siguen y siguen y siguen…

Mientras tanto, ese cáncer denominado «nepotismo» sigue ganando la batalla cultural emprendida. Sin la menor vergüenza por parte de los políticos regaladores de cargos inútiles.

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