Por Enrique Guillermo Avogadro.-
“En este mundo hay algo terrible, y es que cada uno tiene sus razones”. Jean Renoir.
Siempre llega el momento en que una, sólo una, rebalsa el vaso y se produce la catástrofe. Esta semana estuvo a punto de ocurrir algo tan impensable como que una Europa cada vez más intrascendente y carente de capacidad militar autónoma se suicidara por defender con sus ejércitos un lejano territorio ocupado por una nación colonial. Pero, de ambos lados del Atlántico primó la cordura y tanto EEUU como Dinamarca se sentarán a la mesa de negociaciones sobre Groenlandia, que seguramente concluirán con la instalación de nuevas bases militares para garantizar la seguridad de la superpotencia -ya previstas en el tratado de defensa vigente, firmado en 1951- y, paralelamente, el desarrollo de la despoblada y helada isla, por la explotación de las famosas tierras raras y de los combustibles fósiles.
Si, como todos los científicos suponen que ocurrirá, el total deshielo del Polo Norte se produce, habrá cambiado simultáneamente la ecuación comercial del transporte marítimo, que comenzará a circular por allí, pero ya la sola presencia permanente de tráfico submarino ruso y chino constituía una amenaza intolerable para los EEUU; ambas circunstancias justificaban la enorme presión política y comercial que ejerció Donald Trump para lograr revitalizar ese tratado y establecer allí un gran escudo defensivo.
De todos modos, los argentinos deberíamos recordar la similar importancia que tienen, tanto por su privilegiada situación geográfica en el Atlántico Sur cuanto por su proyección sobre la Antártida, nuestras islas Malvinas. Espero que el firme alineamiento estratégico de Javier Milei con Trump y el consecuente aval que ello conlleva, permita a éste presionar a Gran Bretaña para lograr una solución negociada para este eterno conflicto que derivó en una trágica guerra.
En cambio, hubo algo que sí produjo el derrame del vaso, y fue en las Naciones Unidas cuando muchos países fueron invitados -y varios ya firmaron en Davos- a integrar el Consejo de Paz, originariamente previsto para reconstruir Gaza pero con objetivos más difusos en los papeles. La originalidad de la propuesta de Trump radica tanto en el alto costo de la membresía (US$ 1.000 millones cada uno, pero Argentina fue excusada de afrontarlo) hasta el derecho de veto que el mandatario se ha reservado no sólo para cualquier iniciativa común sino también para la designación de su sucesor. Ahora, el viejo organismo internacional profundizará su actual irrelevancia y, sin la financiación de EEUU, su carísima burocracia sufrirá los sanadores efectos de la motosierra.
Otra situación gravemente incómoda se está produciendo en Venezuela cuyo régimen, aún después de la quirúrgica extracción de Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores, parece consolidado por el respaldo político y financiero explícito que siguen recibiendo de Trump los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez y el violento Diosdado Cabello, tan criminales como el ex Presidente detenido. Nada ha cambiado allí, salvo la liberación con cuentagotas (sólo 154) de los más de mil presos políticos; el miedo continúa vigente y tampoco se ven señales que tiendan a la recuperación de una verdadera democracia, ni siquiera a través de la promesa de nuevas elecciones, por completo innecesarias puesto que ya fueron probadamente ganadas por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado.
En la mesa de arena global, que comparten los departamentos de Estado y de Guerra estadounidenses, es altamente probable -el Wall Street Journal lo pronosticó para este mismo año- que Trump pueda lograr hacer una carambola con el derrocamiento del régimen comunista en Cuba, dado que la supresión de envíos de petróleo venezolano (reemplazado levemente por México) agravará aún más la situación socio-económica de la isla, ya afectada por generalizados cortes de energía de veinte horas de duración. Miguel Díaz-Canel, cada vez más solo por el obligado ausentismo de Rusia, China e Irán, debe estar sintiendo en la nuca el aliento de traidores dispuestos a entregarlo, como hicieron con Maduro.
En Irán, el salvaje régimen de los ayatollahs parece haber conseguido detener momentáneamente la protesta social luego de 5.000 asesinatos y más de 15.000 detenciones de civiles pero la situación económica, que sigue deteriorándose a ojos vistas, y el prolongado apagón de Internet, seguramente pronto volverán a encender la mecha de un estallido ciudadano que puede acabar definitivamente con él. Cuando eso suceda, se despejarán muchas de las nubes que oscurecen, desde hace décadas, el panorama general de Medio Oriente, en el cual el país de los persas ha sido siempre la principal fuente de conflictos, tanto por su fanatismo chiita que lo obliga a guerrear contra las naciones sunitas que lo rodean, a los cuales les preocupa sobremanera su irredenta vocación por convertirse en una potencia nuclear, cuanto por la organización y financiación de las peores milicias terroristas del globo, también presentes en toda América Latina.
En la Argentina, nada ni nadie parece capaz de intranquilizar al Gobierno, que vive un enero muy tranquilo, que se reflejó en el tono inusualmente medido con que Milei se dirigió a las personalidades reunidas en Davos. Dentro de una semana, los pingos de la política saldrán a la pista legislativa con la imprescindible ley que cambiará el régimen laboral actual, que mantiene en la informalidad al 50% de los argentinos, pero una inmoral CGT defiende aunque perjudica por igual a las empresas, que se abstienen de contratar los empleados que necesita, y a los trabajadores, que no consiguen acceder a empleos registrados bien pagos y a servicios sociales.
24/01/2026 a las 4:10 PM
EL GNOMO DEBERÍA DEDICARSE A JUGAR A LAS BOCHAS EN LUGAR DE PUBLICAR NOTAS.
24/01/2026 a las 4:25 PM
Si solo falta que diga que Trump va a obligar a los ingleses para que nos devuelvan las islas….
24/01/2026 a las 5:43 PM
La cuestión de la devolución de Las Malvinas e instalación de una gran base naval norteamericana, la planteó como posible y para 2030, Gómez Centurión.
Respecto de la caída del comunismo en Cuba, si ocurre, es imprescindible la captura de los archivos del regimen, para demostrar, por si todavía hiciera falta, la inmensa implicancia que tuvo, así como los colaboradores de cada país, en el baño de sangre que ello trajo en las décadas pasadas.
Un buen análisis del panorama internacional actual y posible futuro.