Por Luis Alejandro Rizzi.-
EN EL GOBIERNO DE MILEI
Me decía el otro día un amigo que Milei no tiene infantería, refiriéndose a los “temas” de la gente, el dinero no alcanza y los meses se acortan.
Lo reflejan las encuestas; una de las más favorables al gobierno, me refiero a la de “Poliarquía” que, según Morales Solá, sostiene que la mitad de la sociedad simpatiza todavía con el jefe del Estado. Esa medición asegura, en cambio, que se estropeó la percepción social sobre la economía. Si esa disociación existe realmente, le será difícil a Milei conservar los niveles actuales de simpatía”.
Hasta ahora Milei arrastraba votos, por eso se insiste en la reforma electoral que, con una sola cruz a favor de Milei, se absorba toda la lista.
Sin embargo, la caída de Milei, que incluso reconoce la encuesta de Poliarquía, en mi opinión una de las empresas más sólidas de medición, bien podría tener el efecto opuesto, la presencia de Milei implicaría el rechazo de toda la lista.
Esto significa que LLA -grupo de WhatsApp, como suele decir Zuleta- no tiene infantería política, depende pura y exclusivamente de Milei.
Hay experiencia. El PRO está íntimamente vinculado a Mauricio Macri, lo que se vio en las elecciones del 2023: sin Macri, perdieron todos, empezando por Larreta, Santilli y Bullrich, que revivieron gracias a Milei.
¿Qué valor político tienen hoy día esas tres personas? Difícil saberlo, ya que sus carreras son muestras cabales de trasfuguismo político.
En cierto modo, Macri un poco menos y Milei un poco más, fueron “outsiders”; tras ellos se encolumnó el descontento por la política y quizás hasta eso que Rosanvallon llamó “contrademocracia”
Creo que Jorge Giacobbe padre fue el primero en explicar que la misión que la sociedad no peronista le encargó a Macri fue la de desalojar del poder a la familia Kirchner y seguramente hubiera dicho en 2023 lo mismo respecto de Milei.
Jorge Giacobbe murió en 2021.
Por eso me animo a decir que Macri y Milei representaron a la “contrademocracia”, sinónimo del “no peronismo”.
El PRO y LLA son formalmente partidos políticos, sin infantería y sus oficiales políticos, proceden de otras etiquetas. Como en el fútbol, juegan para el que paga más.
LLA no tiene tiempo para formar su propia infantería; su futuro depende exclusivamente de Javier Milei y de la fe que genere en la gente.
Lo de Milei parece ser más religión que política y su riesgo es la debilidad del converso o del apóstata.
El peronismo, en sus variopintos tonos, y el partido obrero son los únicos partidos con infantería propia.
El “no peronismo” no tiene pertenencia, elige el medio más eficiente en cada elección para que no gane el “peronismo”.
Como dice Alberto Cortés en “Callejero”, el “no peronismo” “es callejero por derecho propio… aunque fue de todos, nunca tuvo dueño”
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LA INFANTERÍA EN LA GUERRA DE MEDIO ORIENTE
Hasta hoy, en esta guerra son muy pocos los soldados que han muerto en hechos de guerra. Murieron civiles, se obligó a mucha gente a migrar sin destino, y se destruyeron ciudades enteras, pero la guerra lejos de amainar se prolonga y extiende.
Por ahora, más bien es una guerra tecnológica, incluso la mayoría de los daños se generan por vehículos no tripulados -drones y misiles-, pero los gobiernos se mantienen en su territorio.
Irán tiene 90 millones de habitantes y se sabe que unos veinte son incondicionales del régimen teocrático, pero también entre los disidentes se cultiva un alto nivel de patriotismo, contra los atacantes del país Israel y EEUU, que se puede extender a todos los países que de algún modo le facilitan la logística militar.
El dilema de Trump es que se acerca la hora de la infantería, cuya intervención parece que es rechazada por la mayoría del pueblo norteamericano, no quiere recibir a los cuerpos de sus familiares honrosamente envueltos en la bandera de los EEUU, les interesa vivir antes que con “por gloria ajena morir”.
Paradojalmente, Boris Pistorius, ministro de defensa alemán, dijo que la de Medio Oriente “no es nuestra guerra, no la hemos empezado”, pero tampoco es la guerra de los norteamericanos, porque el pueblo -el congreso- no la declaró ni la aprobó.
En verdad, es una guerra de muy pocos que, al carecer de moral para tirar la primera piedra, tiran bombas, lo que involucra a muchos que no la desean y mata muchos mas inocentes que culpables.
Por eso es difícil darla por terminada, porque significaría el fin político de quienes la promovieron.
Sólo León XIV podría lograr lo esencial, un alto el fuego, y al mismo tiempo promover una negociación en la que todos logren una ventaja, es decir, sin perdedores, sólo con ganadores, un ajedrez que aún no se inventó.
23/03/2026 a las 5:36 PM
LLA (que en verdad significa La Libertad Atrasa) hoy no tiene votos, salvo él de ellos mismos.
Milei aprovecha a viajar al exterior, creyéndose un profeta, con los dineros del Estado, porque él no podría pagarse ni la SUBE. No conoce Argentina y no tiene ni idea de lo que pasa en el gobierno, salvo por los escándalos que ellos mismos generan.
23/03/2026 a las 6:09 PM
No obstante la insidiosa y estéril campaña elaborada
con fines tan espurios como vanos, las encuestas
revelan que la imagen presidencial continúa teniendo
un grado de aprobación que supera el sesenta por
ciento.