Por Luis Alejandro Rizzi.-
¿Estás nervioso, Milei…? Me apodero de la frase de Néstor Kirchner, dirigida al grupo Clarín, ya que el gobierno no vive “un buen momento”, frase de Mariano Clos, relator deportivo de ESPN.
Y es cierto, en realidad el gobierno está pasando por un “mal momento”, en el que se advierte, más “cansancio” o “fatiga social” que descontento. Es posible, como lo señala Francisco Olivera, que sea una nueva forma de expresarse por parte de la sociedad, un novedoso modo de protesta.
Mas allá de lo que dicen las estadísticas, que nunca deben leerse de modo lineal, lo que uno ve en la calle son negocios vacíos, locales en alquiler o en venta, más gente en situación de calle a cualquier hora del día y consumo de menor calidad en los barrios de clase media, en los que se presume en los grupos familiares un nivel de ingresos superior a los cinco millones de pesos, que los colocaría en el décimo decil de las estadísticas del INDEC.
En dos carnicerías ubicadas a 300 metros de distancia en pleno barrio norte -Recoleta-, me decían sus dueños que no hacían más milanesas de peceto, porque no salen, sólo por encargo. Se agotan los cortes más baratos; los demás salen, pero mucho menos que hace solo un año.
Un mozo de un conocido bar del mismo barrio, me decía: “nosotros sentimos “la malaria” en las propinas, te dejan el 5 o nada”. Hay excepciones en lo que antes era normal
Las encuestas reflejan esa fatiga en los rechazos, que superan en general el 50%, y las adhesiones están en baja, nadie supera el 48%.
La cuestión es que Milei también defraudó; sus pronósticos no se cumplen y los que por ahora son sólo indicios de corrupción se defienden comparando con los bolsos que recibiría la familia Kirchner en el departamento de la calle Juncal o en la misma casa de gobierno. En todo caso, este gobierno sería mucho menos corrupto, lo que no es una señal de honestidad.
La sociedad está cansada. Ya probó toda la oferta disponible y la demanda sólo ofrece “chatarra política”, que hizo presente aquella frase de Alberto Olmedo: “éramos tan pobres, que ni hambre teníamos…”, hoy diría: “somos tan pobres, que nos sobra parte del mes”.
Este cansancio acumulado es el mayor riesgo de un Milei nervioso, muy nervioso…
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ISMALABAD. Como sabemos, comenzaron las “negociaciones de paz” entre EEUU e Irán, y agregaría China.
China interviene sin figurar, por medio de Pakistán, su país satélite. En los hechos diría que más bien Irán y EEUU negocian con China el modo de continuar la guerra por medio de la política. Es lo que doy en llamar “el conflicto continuado”.
Irán y EEUU, con posiciones intransigentes entre sí, sería difícil que pudieran llegar a algún acuerdo, pero sí lo pueden hacer con China, de donde en la negociación “directa” habría solo ganadores.
A pesar del primitivismo de Trump, el mundo está globalizado y la economía mundial no admite “conflictos agonales” entre potencias dominantes.
Se admiten guerras localizadas como la de Ucrania, que se desarrolla en un solo territorio.
El conflicto de medio Oriente es “sinfónico”, conjunto de voces -intereses políticos-, instrumentos -petróleo y gas- y medios -poder militar-.
En este momento China parece ser el director de orquesta. Su habilidad consistirá en armonizar “furias”.
De todos modos, los efectos de estas seis semanas son irreversibles.
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