Por Luis Alejandro Rizzi.-
Como era fácil imaginar, el día de la memoria y sus agregados “significantes” sirvió para expresar oposición al gobierno de Javier Milei y solicitar la libertad de Cristina, Milagros Sala y otros dirigentes procesados y condenados del peronismo cristinista.
Axel Kicillof se encargó de darle el sesgo anti Milei al decir: “Le queda poco a Milei, pero depende de que hagamos lo que tenemos que hacer”, como un modo de convocar a una coalición política opositora, algo así como “Juntos contra Milei”.
Creo que hay algo que no se discute: un solo “partido” no gana una elección presidencial.
El “peronismo” y el “no peronismo” tienen una base más o menos similar; la diferencia, en todo caso, no supera los cinco puntos; en números generales constituyen un 65% del electorado; la cuestión es que ni uno ni otro tienen “candidatos” ni garantizada una candidatura única.
Milei contaría, tomando las PASO del 23 -una base del 30/29%-, para ser más precisos, pero es difícil saber qué porción de ese voto es propio y cuánto de ex votantes del PRO y sus aliados.
El “no peronismo”, visto así, sería mayoría, pero dentro del “no peronismo” hay un segmento que podría votar un candidato peronista digerible.
Conviene aclarar que no todo “el no peronismo” es “antiperonismo”; en todo caso, es “anti K”, y ése es el segmento ciudadano, un 20%, que decidirá la elección del 2027.
La concurrencia de ayer fue importante. Poco interesa determinar el número. Fue “mucha gente”, que se movilizó para expresar en la calle su rechazo al gobierno. Lo demás es folclore “out let”.
Al gobierno le falta “piolín”, como lo dijimos en una nota anterior; son pocos, como insiste Ignacio Zuleta. LLA es apenas un grupo de “WhatsApp”, y agrego, “conventillero y paranoico”.
Según Poliarquía, Milei tiene un 50% de apoyo, pero tiene otro tanto en contra, y como están las cosas, es probable que baje la adhesión y suba el descontento.
Es difícil distinguir entre el voto de “JxC-PRO” y LLA pero, si no logran armar una coalición, Milei no podrá reelegir.
Queda la otra incógnita, ¿al PRO y lo que fue JxC le conviene acordar con LLA-Milei?
Mi intuición me dice que Macri quiere ser candidato en 2027. Tiene una base, que no le alcanza, por eso lo poco que queda del PRO deberá diferenciarse de LLA-Milei. Es imposible, en mi opinión, que pueda evitar su actual e incipiente decadencia.
No tiene con qué y pocos se subirán a un barco con riesgo de hundimiento. Recibió un “adonizase” insignificante en su lineal de flotación. Con Santilli y Patricia no les alcanza. Valieron por Macri y luego por Milei su identidad es ir de aquí para allá, trasfuguismo puro.
25/03/2026 a las 5:37 PM
Néstor Kirchner tenía muy en claro que, para hacer política o estar en política y con ambiciones, había que tener plata y nunca dinero propio, es decir o auspicio de empresas (de las que no quería depender) o manejar una Cuenta Corriente Oficial (es decir, tener la chequera del estado municipal, provincial o nacional).
Dicho ello, Kirchner nunca fue de izquierdas. Solo se hizo de izquierdas porque gano las elecciones y llego al poder sin una fuerza de apoyo (y no quería depender de Duhalde); y entonces elegió para legitimarse a las izquierdas argentas (que sabía que las podía comprar con poco dinero y gestos simbólicos, como bajar el cuadro de Videla).
Cristina, que sin Néstor no es nadie y solo le gusta que la llamen doctora, aunque no tiene «ni idea» de como gestionar poder y llevar adelante un gobierno ejecutivo. Ella solo sabía gastar el dinero que Néstor recaudaba, en artículos productos de belleza, carteras, perfumes y etc.; además siendo ella legisladora nacional y Néstor quedándose en Santa Cruz, aprovecho «para voltearse» a cuanto tipo se le cruzara (y que le gustara).
Por eso, el 24 de marzo no es Kuka ni lo será nunca; solo revelándose que las izquierdas argentinas son de las peores del mundo.