Por Luis Américo Illuminati.-
El papa caballeroso. Pregunto. ¿El papa es un caballero simplemente porque recibe a un Cardenal o intercede por Maduro? Si Dios castigara a los papas por sus palabras vanas, escarceos e infértiles protocolos terrestres, tan cerca y tan lejos de la Justicia Divina, muchos católicos y no católicos pensarían lo que yo pienso de Prevost (León XIV), tanto que me había ilusionado que seguiría los pasos de Gioacchino Vincenzo Raffaele Luigi Pecci (León XIII), pero lamentablemente ha seguido los de Bergoglio, senderos de un jardín que se bifurcan y senderos del bosque que se pierden. La única diferencia con Francisco es que habla inglés. No soy ni anti ni propapista -tal vez algo lefebvrista- pues no concuerdo con los programas sinodales, lo que para algunos ha dado comienzo a una extraña iglesia de cuño modernista iniciada por su antecesor. La iglesia Sinodal. El progresismo ha sido condenado ya varias veces por papas de venerable memoria, que si volvieran a la vida suscribirían nuevamente los mismos documentos y decretos que firmaron y otros más enérgicos frente a tanta defección, lenidad y comodidad existente dentro y fuera de la Iglesia. Muchos papas tienen más de Sancho Panza que de Don Quijote. Porque la verdadera nobleza no es sólo saber montar a caballo sino ser un soldado de infantería -la reina de las batallas- y dejar no solamente el Palacio, la jaula de oro, sino cruzar a nado el río turbulento para llegar a la otra orilla. Mucha retórica. No me gustó para nada que el papa León usara su título de jefe de estado del Vaticano para mediar con EEUU para que el asesino de Maduro fuera a Rusia. Menos mal que el presidente Trump no hizo caso a tan desprolija propuesta, por no decir otra palabra más fuerte. El papa ha dicho hace poco: “La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende. La paz ya no se busca como un regalo y como un bien deseable en sí mismo, o como una búsqueda de la instauración de un orden querido por Dios, que comporta una justicia más perfecta entre los hombres”. Muy bonitas palabras, pero allí se quedan, en una cajita de cristal.
A tales palabras entonces forzoso es no callarse y contestarle: «Menos retórica y discursos que se los lleva el viento. Como Vicario de Cristo haga algo que no sea puro bla bla como Bergoglio, sino como Cristo, arriesgando tu zona de confort del Vaticano. Pues como como dijo el poeta alemán Hölderlin: «Allí donde está el peligro está lo que salva». Venda o regale el Vaticano y establézcase en África y muera por la paz y sus semejantes sin volverse un Lutero o un Calvino sino un pacificador como Gandhi o Mandela.
El mundo de hoy necesita mártires, no profetas de palacio. Basta de medias tintas. Al pan, pan y al vino, vino. Al bueno, bueno, al mediocre, mediocre y al que hace de mediador entre Dios y el Diablo, no le cabe otro título que el de buro-papa. Si viviera el P. Leonardo Castellani, otra vez protestaría contra la ramplonería clerical. Y más todavía de la hipocresía clerical. El mismo Cristo dijo: » ¿Cuándo venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?» (Lucas 18:8). Tenía razón entonces Nietzsche cuando dijo que «Dios había muerto», pero fue malinterpretado porque lo que quiso decir realmente, aunque en un lenguaje poético-alegórico es que el hombre si puede matar a Dios en su corazón, aunque Dios sea eterno y a la vez Creador del todo, el universo. Si lo hubiera querido negar habría dicho simplemente «Dios no existe». Pue si alguien muere, es lógico que antes ha tenido que nacer. Y las palabras del filósofo alemán no estaban tan erradas, ya que Jesús siendo Dios (la Segunda Persona de la Santísima Trinidad), murió en la cruz, condenado por los fariseos (la iglesia oficial judía) y cuando Pilatos le dio a elegir al pueblo entre Jesús o el criminal Barrabás, inicuamente votaron para que muriera el primero y quedara libre el segundo. Después vino la lavada de manos de Pilatos, después el Vía Crucis y finalmente la muerte del Divino Redentor en el Gólgota. Y al tercer día sucedió lo que se había anunciado: la Resurrección del Crucificado. Pero antes de todo esto se dio lo más abyecto que pueda cometer un hombre: el beso de Judas después de la Última Cena. La Iglesia Católica ha pasado por las mismas circunstancias y avatares de Cristo, ya que en sus comienzos fue perseguida y miles de fieles fueron arrojados a las fieras del circo romano. La Iglesia primitiva se ocultaba en las catacumbas para celebrar los ritos religiosos. Pero sucedió que con emperador Constantino el cristianismo pasó a ser la religión oficial del Estado (313 d. C). Luego de la caída del Imperio romano (1453), el Papa no sin resistencia fue el máximo árbitro de los reinos de Occidente, dándose «la querella de las investiduras», conflicto que enfrentó a papas y emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico hasta 1122. Y no olvidemos la excéntrica Teoría de las Dos Espadas que afirmaba la existencia de dos espadas en el Pontífice: la espiritual y la temporal; una debe blandirla él personalmente, la otra, en cambio, por medio del Emperador, lo cual le trajo al mundo más problema e incordios que soluciones, hasta que llegamos al siglo XX, y entonces la Iglesia perdió el inmenso poder global que detentaba espiritual y materialmente. Y se vio entonces que la mejor y más sabia doctrina la formuló el mismo Cristo: «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». La conclusión que cabe es que no está bien que el Papa tenga que confraternizar con tiranos y déspotas comunistas como Fidel Castro, Chávez, Maduro, Putin y demás individuos de la misma laya ideológica, lo cual confunde y desvirtúa el verdadero rol y vocación de la Iglesia de Cristo en el mundo que es la salvación de las almas. Desde hace tiempo -a partir de la finalización del Concilio Vaticano II- que el comunismo cambió su estrategia. Poniendo en práctica la máxima maquiavélica: «Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él» y así ocultó astutamente su odio visceral a la Iglesia y diabólicamente simuló ser amigo y de esta manera prohijó una suerte de sincretismo o herejía moderna que intenta acercar a Marx y Cristo mediante la falsa doctrina progresista.
12/01/2026 a las 4:23 PM
Pero cortala curote frustrado!!!!!