Por Paul Battistón.-

Es un personaje que realmente gobierna, ha movido sin dudas a España (hacia el abismo). Día de por medio está en nuestras bocas (o en nuestros oídos).

La hendidura que anida en todas las atenciones escritas, habladas o viralizadas sobre España es la parte oscura o indefinida que separa con una total desconexión las interpretaciones posibles. Con certeza lo que la apreciación directa obtiene es resultado directo de lo que Sánchez gobierna, sólo que para evaluarlo se enfrentan dos escalas reales de marcaciones antagónicas.

Una España que legisla, debate, acciona y una España que se hunde y ahoga a sus ciudadanos.

¿Cuánto falta para que Sánchez anuncie la primera deserción resonante de la OTAN? Seguida de inmediato por un twiteo casi irracional y contraproducente de Trump: “Eran innecesarios”. Quizás luego una sorpresiva visita de Putin a Madrid y un festejo disociado de la coherencia, algo que a los argentinos, por ejemplo, nos haría recordar a la exaltación legislativa tras la renacionalización de YPF. Todo pura imaginación pero, Sánchez siempre supera toda inverosimilitud.

España es una puerta de acceso, la misma que Franco obturó a los aliados, la misma que contuvo el avance de los califatos, la misma que hoy se autodebilita ante enemigos de siempre e interfiere a las exigencias de Trump en cuanto a una mejora en el financiamiento de la maquinaria de la OTAN.

España es la que hoy se abre a un efecto dominó estrepitoso apuntando directamente al barrido de la occidentalidad (o sus raíces). Se ha convertido en el puente entre las dos parcelas subsaharianas, la Marruecos de Casablanca y la Francia de las selecciones oscuras.

Francia se ha suicidado en manos de su inexpresividad; España está siendo asesinada por los obtusos mejorados con su última actualización woke (camino que comenzó a concretarse de manera pausada pero firme durante lo de Zapatero).

La censura siempre es el medio. El encierro comienza por el cero de su escala, el intelecto. Y el estreñimiento comunicacional es infalible para circuncidarlo.

Las leyes de medios, las clausuras directas de medios, el mensaje único travestido de pluralidad o la apropiación misma son el encierro primigenio del desarrollo de la historia en curso que en un momento más oportuno se convertirá en una cuestión más fáctica (movilidad, transacciones, cumplimiento de reglas arbitrarias).

La inaccesibilidad a la información es la forma elegida por Pedro Sánchez, a sabiendas de que quien conquiste a la juventud tendrá el futuro en sus manos (él no lo puede, pero es testigo de cómo Milei pudo arrebatando ese capital de una forma frenética a sus adversarios).

Apartar a la juventud de sus medios (las redes) es una forma perversa pero muy desesperada de hacerlo, es una clara muestra de que a Sánchez no se le tiene permitida la opción de fracasar.

Anunciar su intención de censura como una forma de convertir a las redes sociales en espacios más democráticos, hacerlo en inglés, anunciarlo  en el marco de una cumbre mundial de gobiernos, en una sede no democrática y con una audiencia en su mayoría  de cabezas cubiertas como tapas de mermeladas artesanales (kufiyas) es la puesta en escena más hijoputesca posible de imaginar.

500 mil inmigrantes ilegales (la mayoría de los cuales agreden la vida misma del español a diario) son la cifra de la sentencia de muerte definitiva de la paz rutinaria de los ciudadanos que además verán cómo sus impuestos son usados para el financiamiento de la legalización de esa última gran invasión bárbara. Financiar la protección de la OTAN, ni joder…

El inteligente rey de los obtusos sabe que sus obtusos son lo suficiente esforzados en su condición como para poder llevar lo maquiavélico a un nivel más superficial sin esfuerzo extra de disimulo maquiavélico. Un verdadero hijodeputa aplicado.

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