Por Carlos Tórtora.-

Las conspiraciones florecen en la Casa Rosada y esto iría de igual en peor si el gobierno continúa viendo cómo se frenan sus planes políticos. Es así que Karina Milei, que dedica buena parte de su tiempo a controlar los pasos de Patricia Bullrich, estaría ahora desarrollando una teoría conspirativa sobre los mismos.

En el karinismo dicen que los comentarios críticos de la senadora sobre las colectoras que el gobierno quiere incorporar al proyecto de reforma política no serían para nada inocentes. Ella sostuvo que las colectoras deforman el sistema electoral, invitando a que se desaten en el Senado críticas que son por demás conocidas: las colectoras confunden a los votantes y violan la igualdad entre los candidatos.

El relato karinista continúa señalando que, sutilmente, Bullrich buscaría instalar en el Senado una crisis en el bloque libertario para que, cuando llegue el momento de votar, las colectoras no reúnan mayoría absoluta y entonces se caiga el proyecto.

Al fracasar entonces la operación para eliminar las PASO, Bullrich pondría en marcha su candidatura presidencial y lo desafiaría a Milei a competir en una PASO. Para esto usaría un argumento potente: ante la probabilidad de una primaria atractiva entre cristinistas y axelistas, la única alternativa del oficialismo para que Milei no aparezca derrotado en las primarias sería montar un duelo entre él y Bullrich.

Algo más que hipótesis

Obviamente, la teoría de una PASO libertaria es sencillamente intolerable para los Milei, que encima se expondrían a ser derrotados por Bullrich. Las sospechas conspirativas de Karina hasta ahora se basarían en los dichos de la senadora y en el hecho de que a ésta no le conviene en modo alguno que el presidente tenga éxito y se anulen las PASO. Si el Círculo Rojo no puede bajarlo a Milei como candidato, a Bullrich sólo le quedaría buscar la vicepresidencia. Pero en caso de ganar, estaría condenada a ser una segunda Villarruel, porque los Milei la encerraron en su despacho.

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