Por Oscar Edgardo García.-
Los atropellos, estropicios y desatinos cometidos por Manuel Adorni revelan, al margen de aspectos inmorales, su ineptitud para desempeñarse como funcionario del gobierno nacional.
A la vez, permiten deducir que la mediocridad conduce generalmente a producir resultados de calidad o valor escaso, y también cercano a malo.
Javier Milei debería capitalizar la experiencia negativa de los desaguisados del Jefe de Gabinete si es que pretende jerarquizar su gestión y preservar la imagen positiva que aún sostiene sobre su persona y su gobierno.
De lo contrario, la oposición sacará provecho de sus errores dificultando la concreción de sus objetivos y limitando sus aspiraciones políticas futuras.
30/03/2026 a las 6:39 PM
Yo creo que debería haber renunciado, las explicaciones que dio fueron muy flojas, es preferible renunciar antes que lo echen.es cierto que los que lo critican y aprovechan la oportunidad han sido mucho más inmorales pero proclamaron un cambio radical en la ética y la moral y el no lo asumió como propio.