Por Luis Américo Illuminati.-

Nicolás Maduro ha sido detenido por tropas de la DEA, lo que legitima la hipótesis de que comandaba un Narcoestado. Un operativo impecable. Maduro recibe el trato de «narcotraficante», trasladado por tropas de la DEA estadounidense. Final del chavismo y cambio en Venezuela 26 años después de una sórdida dictadura. Este acontecimiento genera un cambio histórico en el mundo de 180 grados. Por más que el resto de sus cómplices del gobierno chavista quieran tergiversar la realidad, es un hecho irreversible e inexorable, que se desmorona a pedazos el régimen oprobioso de Nicolás Maduro. Las Fuerzas Armadas venezolanas estupefactas no detendrán ni defenderán una caída anunciada, por más declaraciones altisonantes del Fiscal General Tarek William Saab y del crápula presidente de Cuba Miguel Díaz Canel ni tampoco incidirá en nada el viaje a Moscú de la vicepresidente Delcy Rodríguez para pedir -supuestamente- ayuda a Rusia. Putin no es tonto, ya que bastantes problemas tiene con la absurda guerra que mantiene con Ucrania. Se percibe en todos los ambientes del mundo entero que Edmundo González Urrutia tiene que asumir en breve como legítimo presidente de Venezuela por haber ganado las elecciones. La mayoría de los países democráticos de Occidente lo apoyan.

La captura de Maduro y su esposa Silvia Flores ocurrió a las 02.00 hs. de la madrugada. Los adictos al chavismo han salido a la calle y con el mismo truco televisivo tan utilizado por el kirchnerismo y la atrabiliaria izquierda en la Argentina, de hacer ver a los televidentes que un reducido grupo de manifestantes se vea como una muchedumbre se lo conoce como «blow up» o «amplificación» cuando se toma algo pequeño y se lo hace parecer más grande o importante de lo que es. Ese truco se llama «efecto de edición» o «manipulación de la percepción». Los medios de comunicación pueden usar técnicas de edición para influir en cómo los espectadores perciben una noticia o evento. Con esta técnica o truco consiste básicamente en seleccionar imágenes que muestren una multitud grande, aunque en realidad sea pequeña.

Y a Cristina, ojo, que EE.UU. también la puede extraditar para juzgarla por narcotraficante, como lo anunció en su momento el secretario de Estado Marco Rubio. Tanto los venezolanos exiliados, como para los argentinos que han tenido que soportar al kirchnerismo durante décadas, pueden decir, como Guillermo Francella: «Buen día. Hermosa mañana. ¿Verdad?»

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