Por Luis Alejandro Rizzi.-
Como saben, este “furgón” estuvo fuera de servicio hasta el pasado 7 de enero, por eso recién ahora analizaremos someramente cómo fue el 2025 de este gobierno de Javier Milei y por qué lo calificamos con un aplazo.
No fue un buen año. Tuvimos recesión, estadísticamente eludida por el INDEC, que revisó hacia atrás la serie de “estimación mensual de actividad económica -EMAE-, que es un anticipo del PBI, para que no mostrara caídas mensuales consecutivas tan marcadas, evitando la definición técnica de recesión.
El portal “DiarioAr”, en septiembre pasado explicaba que: “el INDEC señaló que dos sectores fueron decisivos para este salto: la intermediación financiera, impulsada por un fuerte incremento en préstamos y depósitos, y la actividad de agentes y sociedades de bolsa, que registraron un volumen extraordinario de operaciones con títulos públicos. Esa mejora sectorial elevó el nivel agregado del EMAE y modificó la lectura del trimestre”.
La realidad es que tuvimos recesión.
Hubo mínima inversión en capital, lo que se notó en el continuo deterioro de la infraestructura vial y ferroviaria.
El gobierno de Milei tuvo que recurrir al blanqueo, que permitió regularizar activos no declarados hasta mayo de 2025, con alícuotas del 5%, 10% y 15% ó 0% para montos menores a US$ 100 mil.
Ese blanqueo fue insuficiente y en octubre una vez más se estuvo al borde del colapso, que evitó el tesoro de los EEUU, mediante una intervención financiera en nuestro mercado de divisas, comprando pesos por un valor equivalente a dos mil millones de dólares, evitando lo que pareció ser la caída del gobierno.
“Se están muriendo de hambre”, nos dijo Trump y además condicionó “su ayuda” a que Milei ganara las elecciones de medio término. Fue una intervención directa y “exitosa” en cuestiones internas argentinas, que indudablemente volcó a la gente en la única dirección que posibilitaba un seguro salvataje.
Cuando es necesario un “salvataje” es que se estaba en sumo riesgo.
En la Argentina, como en la Venezuela de Maduro, “Papá-Noel- Bessent” llegó un 9 de octubre, en vez del 25 de diciembre, que hubiera sido demasiado tarde…
La inflación anual estuvo por arriba del 30% y el equilibrio fiscal se logró mediante la supresión de la inversión en capital y el ajuste sobre los haberes previsionales y el empobrecimiento general de la población.
Para este año, el gobierno juega su destino en la llamada reforma laboral y fiscal.
Respecto de la primera poco se puede decir, ya que la falta de creación de empleo no se debe tanto al “costo laboral”, que tiene dos direcciones.
La primera es el costo judicial, que tiene que ver más con la inflación pasada que con la legislación estrictamente laboral. En ese sentido, debería legislarse una ley de desagio que haga compartir el costo de la inflación pasada entre las partes del juicio.
También podría invocarse la doctrina del enriquecimiento sin causa.
Ningún juicio puede convertirse en “negocio”, sino en la reparación de un perjuicio, que respete el derecho de las partes que no sea causa directa de la quiebra del deudor. En este punto se deben aplicar normas que regulan el “derecho monetario” y la pérdida de valor del dinero sobre su valor nominal facial debe compartirse entre las partes, está fuera de su control.
La otra dirección tiene que ver con el llamado “costo de la legislación laboral”, que está en línea con el de la mayoría de los países, entre el 29 y 35%, sino a la falta de inversión, debido al riesgo que significa el país por su inseguridad jurídica.
El gobierno de Milei no es “republicano” en el sentido más puro de la palabra; ejerce la función como “de facto”, mediante el dictado de los famosos “DNU”, sin respetar ni seguir el procedimiento descripto con extrema precisión por el artículo 99 inc. 3 de la Constitución. Deberíamos recordar el discurso del convencional de la UCR, Ortiz Pellegrini, al respecto en la Constituyente de 1994, en cuanto describía cómo era el procedimiento para sancionar y dictar un DNU; de paso, también los jueces de la Corte deberían hacer una nueva lectura de ese discurso, al igual que los senadores y diputados de la nación.
Es un gobierno que no respeta el federalismo; de hecho, ignora a la provincia de Buenos Aires, casi el 35% de la población total.
En política internacional, el gobierno procede como si dependiera de una franquicia de Donald Trump, para quien la Argentina sólo es un negocio más.
Mi conclusión es que a Milei lo salvó Donald Trump, lo que significa que su gestión política-administrativa merece un rotundo aplazo.
09/01/2026 a las 6:03 PM
No sirve este gobierno y su Plan Económico, por más que algunos nuevos Cabezas de Termo no quieran ver.
09/01/2026 a las 6:41 PM
El abogado Rizzi no equivoca su calificación. Por la situación y circunstancias el gobierno de Javier Milei no es representativo (lo avala solo el 25% del electorado); no es republicano (solo administra caprichos del Poder Ejecutivo); no es federal (solo atiende a las provincias que se le ocurren «convenientes»). Como «libertario» está sometido a la propaganda del «showman y empresario» Donald Trump (sinarca del imperio yanqui). En cuestiones económicas solo recurre a «desendeudar» al Estado argentino con renovadas «deudas impagables» (refinanciaciones).
09/01/2026 a las 6:58 PM
Al autor de la nota y los dos preopinantes(como dicen en el Congreso) , con todo respeto por sus opiniones; pero les recuerdo que el Sr. Milei cayó a estas pampas por la porquería asqueante (y creo soy demasiado educado) que tuvimos los 20 años anteriores. De modo que deberemos esperar los años que faltan (seguramente 6) para elegir a alguien que lo saque de circulación.
Entonces, la Sra. de San José 1111 que venga y explique, o les explique que hizo con este país.
Siempre habrá un Trump que ponga las cosas en su lugar o no, según los acontecimientos. A nosotros nos tocó este. Que queda por hacer?.
09/01/2026 a las 8:35 PM
A ver amigo desburreznos de cómo sería un no aplazado (o aprobado), gobernando un país en el cual durante cuarenta años gobernaron distintas asociaciones ilícitas (la casta). Me gustaría verlo a Ud. y a todos los articulistas y comentaristas, tan críticos que por aquí abundan, ante el desastre al que tuvo que enfrentar Milei.
09/01/2026 a las 11:33 PM
Antón, Antón: Aprobado nunca, quizás un «regular». Gobernaron y siguen gobernando «asociaciones ilícitas de oportunistas y saltimbanquis politiqueros». Es para La Argentina el perjuicio de una de una renovada «oligarquía», continuadora de lo que el histriónico Javier calificó como «La casta».
10/01/2026 a las 12:43 AM
Sr. Antón
Si se refiere a mi nota, le aclaro que pensamos lo mismo; lamentablemente.
10/01/2026 a las 1:00 AM
NO SOLO OLVIDAN ESTOS CRITICOS DE MORONDANGA, QUE MILEI ENCONTRO UN PAIS DESQUICIADO CON 25 % DE INFLACION MENSUAL, SINO QUE TUVO UN CONGRESO QUE LE TRABO TODAS LAS INICIATIVAS DE REFORMAS QUE TENIA EN CARPETA.
AHORA CAMBIO EL PANORAMA Y RECIEN PODEMOS DECIR QUE EMPIEZA EL GOBIERNO DE MILEI.
EN UN PAR DE AÑOS, NADIE SE ACORDARA DE LOS CHORROS E INUTILES PERUCAS Y KUKAS.
POR EL BIEN DEL PAIS, ESO SERÍA LO DESEABLE !!
10/01/2026 a las 1:47 PM
Dígame Dr Rizzi ¿Por qué no dice que los problemas que hoy discutimos son otros que los vigentes hasta 2023? ¿Sabe usted lo que fueron Vilcapugio y Ayohuma? Dos derrotas que calaron hondo en la formación del Ejercito Nacional. Puedo ser medio tonto pero llegué a Doctor en Ciencias Jurídicas por tener cierta capacidad analítica. No escriba solo para la gilada porque en ésta columna va a encontrar muy pocos.