Por Oscar Edgardo García.-
El Presidente de la Nación se encontraba pronunciando su discurso en el Congreso Nacional para dar inicio a las sesiones ordinarias del año en curso y en el momento en que sus correligionarios coreaban “¡Presidente, Presidente!”, Juan Grabois se puso de pie besando tres dedos de su mano derecha y extendiendo el brazo en diagonal hacia arriba, parodiando irónicamente al saludo típico del personaje de Katniss Everdeen en la saga Los Juegos del Hambre.
A posteriori, publicó en su cuenta de una red social una foto con un cuaderno en el que llevaba una frase manuscrita dirigida al Presidente por el caso Libra: “$LIBRAnos del mal”. “Esperando al reptil”.
Luego el dirigente social coronó sus agravios en el propio recinto legislativo gritándole a Javier Milei “fascista” con un agregado desafiante: “Mostrame el doctorado, ¿dónde está?”
Cabe recordar que el principio de respeto a la investidura presidencial es un pilar democrático que exige honrar la jerarquía y dignidad del cargo de Jefe de Estado, elegido por voto popular, más allá de la persona que lo ejerce, lo cual implica mantener la sobriedad institucional, la cortesía y el decoro en los actos protocolarios, evitando ataques personales, deslegitimación o actitudes groseras.
Pensar que mientras estos graves y denigrantes hechos ocurren impunemente en nuestra patria la Comisión de Ética y Disciplina de la UEFA sancionó al jugador Gianlucca Prestianni por un “supuesto” insulto racista a otro futbolista, pero claro está que debemos reconocer que estamos en un país benevolente, generoso y transgresor, en el que hasta a la falta de respeto a la investidura presidencial no se la juzga como un delito.
La República Argentina es el mundo al revés.
03/03/2026 a las 3:05 PM
JAJA que «purista», el respeto hay que mostrarlo, el presidente con minúscula gritaba e insultaba como el abuelo , el exjefe de la barra de Boca, por otra parte el Javo se autocalifica de Dr pero es un doctorado honoris causa de la academia Pitman que se autodenomina Universidad Liberal de su amigo Benegas Linch padre