Por Carlos Tórtora.-

La tormenta de corrupción y malas encuestas que sacude al gobierno desde hace tres semanas también tiene sus beneficiarios en las propias filas oficialistas. Uno de los más favorecidos es Patricia Bullrich. Y las razones son varias. Para empezar, los dos factores fundamentales de la actual crisis, el agravamiento del caso $LIBRA y la pérdida de imagen positiva de Javier Milei, abonan la tesis que muchos le adjudican a Bullrich: la reelección de Milei con el correr del tiempo se iría haciendo cada vez más improbable, hasta convertirse finalmente en inviable.

Esta situación, de concretarse, haría que el Círculo Rojo termine promoviendo la candidatura presidencial de Bullrich, como la única candidata oficialista con cierto volumen electoral.

En segundo lugar, la actual crisis hace que Milei necesite aquietar las aguas de su interna ante el riesgo de que la confrontación interna acelere el deterioro de la gobernabilidad.

En este caso puntual, circulaban en el despacho de Karina versiones acerca del inminente castigo a Santiago Caputo y Bullrich para intentar neutralizarlos políticamente. Pero ahora, con esta nueva realidad, todo esto quedó en veremos.

Supervivencia

La cuestión es que Bullrich estaría consiguiendo oxígeno como para llegar al último semestre del año, cuando la proximidad del calendario electoral haría que el gobierno la necesite, ya sea para disputar la jefatura de gobierno porteña o ser la segunda de Milei en la fórmula.

De hecho y aunque esto la complique a Karina, Bullrich sigue siendo la figura con mayor peso electoral del oficialismo después de Milei.

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