Por Carlos Tórtora.-

El escándalo que se está extendiendo por los EEUU debido a las muertes de migrantes causadas por agentes del ICE en Minnesota están aumentando la impresión de que se está formando una ola anti Trump muy fuerte, que puede hacerle perder las elecciones legislativas de noviembre próximo.

En un hecho que no parece tener antecedentes, Bill Clinton y Barak Obama se pronunciaron juntos contra la ola de violencia oficialista y la persecución sangrienta de los migrantes, asegurando que están en riesgo los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Pero más ilustrativo es el reportaje concedido a Axios por el senador republicano Ted Cruz. Éste es un opositor a Trump y se perfila como precandidato a presidente. En el reportaje, Cruz puntualiza que las recientes derrotas republicanas en Nueva York y Virginia, más el referéndum en California y la alcaldía de Miami, ya muestra que los demócratas están pasando al frente.

Señalando el empeoramiento progresivo de la situación económica, Cruz pronosticó que «Trump va a perder la cámara de representantes, va a perder el Senado y pasará los próximos dos años siendo sometido a un pedido de impeachment cada semana».

Un cambio probable

Si éstos u otros malos augurios se concretasen, la administración Trump podría quedar muy debilitada a fin de año. Y con el Congreso en manos de los demócratas, los cuestionamientos al apoyo político y financiero de la Casa Blanca a Milei podrían ser difíciles de sobrellevar. No sería exagerado decir entonces que el gobierno libertario corre serios riesgos de quedar huérfano de apoyo político y económico internacional, justo en el momento en el que debería iniciar la lucha por su reelección.

Así es que los resultados de las legislativas del norte se podrían convertir en la principal variante de ajuste de las elecciones presidenciales argentinas.

Por ahora, lo que conviene tener en cuenta es cómo va evolucionando el deterioro interno de la administración Trump y hasta dónde su actual ofensiva en política internacional le puede servir para compensar su actual pérdida de votos. Pero es obvio que los afectados por la actual agresividad de aquella, desde las potencias europeas hasta Irán, ya están especulando con las legislativas de noviembre.

Por otra parte, la firma de un alto el fuego en Ucrania sigue harto complicada, lo que no ayuda a Trump.

Share