El recuerdo de un nefasto dirigente sindical

Jorge Triaca padre

El 11 de mayo el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, expuso en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, que debatió el proyecto de ley de emergencia ocupacional. El momento de mayor tensión se vivió cuando el diputado del FPV Marcos Cleri, al hacer uso de la palabra, cuestionó al padre del ministro, el fallecido dirigente sindical Jorge Alberto Triaca, a quien acusó de haber contribuido con el desmantelamiento del Estado durante la época de Carlos Menem. El ministro Triaca también hizo uso de la palabra y entre sollozos expresó que su padre había sufrido cárcel a raíz del golpe de 1976 y que su domicilio había sufrido varios atentados. Muchos cuestionaron al diputado Cleri por haber maltratado al funcionario y por haber criticado a alguien que ya no puede defenderse. Lo cierto es que el legislador trajo a la memoria la trayectoria de un conocido dirigente gremial que fue un emblema del sindicalismo peronista ortodoxo.

Jorge Alberto Triaca nació en Buenos Aires el 30 de mayo de 1931. Muy joven se enroló en el vandorismo, el sindicalismo que respondía al otrora todopoderoso secretario general de la CGT, Augusto Timoteo Vandor. Este dirigente sindical metalúrgico adquirió notoriedad durante la década del sesenta, particularmente durante la ajetreada presidencia de don Arturo Illia (1963-1966), donde se dedicó con especial ahínco en desestabilizar al gobierno radical. También se hizo famoso por proclamar la necesidad de un peronismo sin Perón. En 1969 un grupo armado lo ultimó a balazos. A raíz de este trágico suceso el joven Triaca se vinculó con otro emblema del sindicalismo peronista ortodoxo, José Ignacio Rucci. A diferencia del “lobo” Vandor, “el petiso” era ultraverticalista y odiaba todo lo que oliera a “zurdaje”. Se hizo famoso por el paraguas que utilizó para proteger a Perón de la lluvia el día de su regreso momentáneo al país y por la polémica que mantuvo con otro dirigente sindical ubicado ideológicamente en las antípodas, Agustín Tosco. Rucci tuvo el mismo destino que Vandor. El 23 de septiembre de 1973 un comando montonero lo asesinó a mansalva. De manera pues que Triaca tuvo como ejemplos del sindicalismo a dos dirigentes de la derecha peronista, muy polémicos y que no se caracterizaron precisamente por su apego a las reglas de la democracia. Su relación con “el petiso” le permitió viajar varias veces a España donde logró entrevistarse en Puerta de Hierro con Perón. Miembro de la Comisión de Normalización del Movimiento Nacional Justicialista, tuvo una gran gravitación en el mundo gremial durante la tercera presidencia de Perón y la presidencia de “Isabel”. Fue un duro crítico de las medidas económicas tomadas en 1975 por el ministro de economía Celestino Rodrigo y enfrentó a José López Rega. Sufrió la cárcel a raíz del golpe de Estado cívico-militar que derrocó a “Isabel” y durante 1976 “compartió” celda con Antonio Cafiero, Carlos Menem y varios ministros de la presidente depuesta. Una vez en libertad fue delegado en numerosas oportunidades ante la Organización Internacional del Trabajo y durante un tiempo apoyó lo que se dio en denominar “la lucha contra la subversión”.

Al final del régimen militar, Triaca fue elegido Secretario General del sindicato de trabajadores plásticos. En 1982 enfrentó al grupo sindical que, liderado por Saúl Ubaldini, confrontaba con los militares. Para ello contó con el apoyo logístico de sindicalistas de la “talla” de Armando Cavalieri, Oscar Lezcano, Luis Barrionuevo y Juan José Zanola. Ese año formó la denominada “CGT Azopardo”. Luego de la derrota en Malvinas y ante la inevitabilidad del retorno a la democracia apoyó la candidatura presidencial de Ángel Federico Robledo, un histórico dirigente justicialista. Evaporada la candidatura de Robledo apoyó sin hesitar a Ítalo Argentino Luder en 1983. Ese año sufrió dos atentados contra su vida (su domicilio recibió varios impactos de bala). Una vez en democracia, la Ley Mucci del presidente Alfonsín logró lo imposible: la unificación del sindicalismo peronista. Luego de arduas negociaciones Triaca logró unificar a la CGT Brasil de Ubaldini con la CGT Azopardo que dirigía. Durante el alfonsinismo apoyó la embestida del cervecero contra la política económica del gobierno mientras se incorporaba al Jockey Club.

Triaca también tuvo una larga carrera política. En 1985 fue elegido diputado nacional en la lista del Frente Justicialista de Liberación que conducía el impresentable de Herminio Iglesias. Apoyó la precandidatura presidencial de Antonio Cafiero y la de José María Vernet para la vicepresidencia, pero don Antonio la desechó. Finalmente apoyó la candidatura de Carlos Menem, quien luego se alzaría con la presidencia. Una vez en la Casa Rosada, Menem lo nombró ministro de Trabajo. Nada hizo por defender los derechos de los trabajadores, principales víctimas de “la economía popular de mercado”. Sin embargo, durante su etapa como ministro la desocupación total disminuyó levemente. Respecto al sindicalismo fue funcional a la estrategia de Menem apoyada en el histórico “dividir para reinar”. Triaca apoyó a los dirigentes de los gremios con mayor cantidad de afiliados que decidieron estar al lado de Menem y se opuso a la CGT de Ubaldini, uno de los pocos líderes sindicales que en aquel entonces denunciaba los estragos que causaba a los trabajadores la política del ajuste perpetuo. A nivel internacional, Triaca fue el primer sindicalista en presidir la asamblea anual de la OIT en 1990, año en que se hicieron presentes en la entidad figuras de la talla de Nelson Mandela y Lech Walesa. Al año siguiente, siendo ministro de Trabajo, asumió como interventor de Somisa, la empresa estatal que estaba en pleno proceso de privatización. Su función consistió en ofrecer retiros voluntarios a los trabajadores. En 1992, luego de fracasar su proyecto de Ley de Empleo, renunció al ministerio. Cuatro años más tarde fue designado coordinador del Grupo de Acción Política que dependía del ministerio del Interior. Afectado por una dolencia cardíaca se retiró de la actividad política falleciendo el 22 de octubre de 2008 a los 77 años (fuente: Google).

Como bien señaló Marcos Cleri en Diputados, Jorge Alberto Triaca fue ministro de Trabajo durante los primeros cuatro años de Carlos Menem en el poder y, al mismo tiempo, interventor en Somisa. Paradojas de la vida, un importante sindicalista, que supuestamente representaba los intereses de los trabajadores, apenas se calzó el traje de ministro pasó a representar los intereses del poder económico concentrado. Perrito faldero de Carlos Menem, dio el okey a una política económica que, bendecida por el Consenso de Washington, condenó a millones de trabajadores a una infame e injusta muerte civil. Porque durante esa primera etapa del menemismo lo que hubo fue un genocidio encubierto, un plan sistemático tendiente a eliminar del mercado laboral a la mayor cantidad posible de trabajadores. Lo que se propuso el menemismo, avalado por Triaca, fue hacer un país para pocos, condenando al resto de los argentinos a la pobreza e indigencia. Triaca convalidó este genocidio desde el ministerio de Trabajo y desde la intervención a Somisa. Lo hizo sin sonrojarse, desvergonzadamente. No titubeó un instante en traicionar a los trabajadores y en decir amén a los dueños de la Argentina. Estuvo de acuerdo con las leyes de reforma del Estado y de emergencia económica que le dieron encuadre jurídico al mayor saqueo de la historia. Porque el menemismo fue eso: un gigantesco saqueo de las arcas públicas que transformó en multimillonarios a quienes estuvieron cerca de Carlos Menem. Algún día se sabrá a cuánto ascendió el premio que recibió Triaca por su aporte a la causa del ajuste.

La figura de Jorge Alberto Triaca pone en evidencia la decadencia que aqueja a la dirigencia del movimiento obrero desde hace décadas. Porque Triaca no es el único. Hagamos memoria: Vandor, Rucci, Casildo Herreras, Lorenzo Miguel, Herminio Iglesias, Armando Cavalieri, Luis Barrionuevo, Oscar Lezcano, Gerardo Martínez, Hugo Moyano, Antonio Caló, entre tantos otros. Estos sindicalistas tienen en común el haber denigrado la figura del verdadero dirigente sindical, del genuino representante y defensor de los trabajadores. Porque en la áspera disputa entre el capital y el trabajo, la figura del dirigente sindical adquiere una especial relevancia. Sin un líder que los defienda, los trabajadores quedan a merced de las garras de los empresarios, quienes siempre han sentido escozor por las conquistas de los trabajadores. Si fuera por los dueños del capital los obreros tendrían que trabajar gratis. Como ello resulta imposible hacen todo lo que está a su alcance para pagarles los más bajos salarios posibles. Durante el menemismo los empresarios encontraron en Triaca a un aliado, a un sindicalista devenido en empresario. Traicionando vilmente al trabajo, Triaca se puso a disposición del capital, como lo hizo Menem. El menemismo, conviene siempre tenerlo presente, fue la traición más impresionante cometida desde el poder contra la clase trabajadora. Triaca fue uno de sus símbolos.

Menem puso a Triaca en Trabajo para hacer el trabajo sucio, para enervar desde la cima del poder los reclamos de los trabajadores. Con el apoyo de Menem y la complicidad del círculo rojo, hizo socios del poder a algunos de los más relevantes popes sindicales de la época. Un cuarto de siglo más tarde la historia se repite. Ahora el presidente es Mauricio Macri que, siguiendo el ejemplo del riojano, aplica cirugía sin anestesia con el apoyo del poder mediático, del poder empresarial y del poder sindical. Casualidad o no, puso en Trabajo al hijo de Triaca, un joven economista que al hablar se parece mucho más a un empresario que a un dirigente sindical. En Diputados dijo que Macri no tuvo más remedio que sincerar la economía y confesó que el gobierno tomó drásticas decisiones para devolverle al pueblo la esperanza. Negó la emergencia laboral y aseguró que las medidas que está tomando el gobierno son para cuidar el empleo y generar nuevas condiciones laborales. El cinismo de este funcionario sólo es superado por el del presidente de la nación. ¡Cómo puede decir que el objetivo del gobierno es crear empleo cuando lo que está haciendo desde que asumió el 10 de diciembre es pulverizar empleo! ¿Qué son los miles y miles de despidos que se vienen produciendo desde hace cinco meses, una sensación de desempleo? Pero la angustia del desempleo parece importarle poco al ministro, así como sucedió con su padre hace veinticinco años cuando ni se mosqueó frente a la pérdida de los puestos de trabajo en Somisa. Como dice el refrán, “de tal palo tal astilla”.

Hernán Andrés Kruse

23 comments for “El recuerdo de un nefasto dirigente sindical

  1. jose maria
    18/05/2016 at 1:01 PM

    Estimado: ¿no te consideras “militante? ¿eres un librepensador? Tus escritos son siempre contra alguien. Llenos de odio, de veneno y de improperios. Pídele al Señor que te haga más bueno, pillín.

  2. Adolfo Ruiz
    18/05/2016 at 1:22 PM

    Kruse ¿Se olvidó involuntariamente de José Rodríguez, de SMATA; de Víctor Santamaría, de los porteros; y de Viviani, el de los “peones” de taxi? ¿O fue a propósito?

  3. IRRESPETUOSO
    18/05/2016 at 1:39 PM

    Terrible garca el y por lo que vemos el hijo sigue sus pasos

  4. 18/05/2016 at 2:08 PM

    …lo que se dio en llamar “guerra contra la subversión”..FILOTERRO DETECTED!

  5. luis
    18/05/2016 at 2:30 PM

    Al autor de la nota le faltó terminarla diciendo viva el Frente para la victoria

  6. Silvio Pizarro
    18/05/2016 at 2:32 PM

    Infamantes son las declaraciones de Kruse en este artículo que reboza de olor al más repugnante peronismo. No ataque a un muerto que, según sus palabras, cuando peronista excelentísimo funcionario y cuando se despegó de la lacra, un traidor nefasto.
    Son comentarios de un peronista fracasado que destila su resentimiento con un odio envenenado. Usa el catecismo del relato populista podrido hasta el hartazgo: “intereses del poder económico concentrado”, “con el apoyo del poder mediático concentrado”, “la economía popular de mercado” “plan sistemático tendiente a eliminar del mercado laboral a la mayor cantidad posible de trabajadores”, “para los dueños del capital los obreros tendrían que trabajar gratis”. El pobre las tiene grabadas en su catecismo peronista, es incorregible.
    Le recomiendo darse un baño de agua bendita.

  7. Diego
    18/05/2016 at 3:03 PM

    Como todos los que hacen éste tipo de notas, demuestran que tienen mucha militancia e “intereses pecunarios” no muy claros que digamos.!!

  8. cejulito
    18/05/2016 at 3:11 PM

    Kruce, indudablemente sos un KK, resentido, no estas conforme con MAURICIO MACRI, ni su gente, creo que preferías que el manco siguiera esta fiesta de impunidad, y bueh, que le vas a hacer, ya que la tenes bien adentro al menos gozala, no seas gil la resistencia produce estress, recordá el viejo consejo de una señora que decía : ANTE LA EVIDENCIA : RELÁJATE Y GOZA.-

  9. TITO
    18/05/2016 at 3:38 PM

    HOLA ! ¿KRUSE? . . .ANÍBAL CHE . . .
    CÓMO ANDA COMPADRE ?
    CUCHÁME. . . LLAMÓ RECIÉN CRIS
    DICE QUE TE VAYAS UNOS DÍAS A
    VER LA NIEVE EN EL CALAFATE . . .
    NO TE LO PIERDAS; LLEVATE
    TAMBIÉN A TU JERMU, OBVIO.
    UN ABRAZO.

  10. Otto
    18/05/2016 at 4:25 PM

    Una vez le preguntaron a Triaca por su fortuna y él dijo que era
    de la suegra. Y resulta que la suegra era portera.-
    Está todo dicho.

    • Pedro Daniel Corrado
      18/05/2016 at 4:38 PM

      Si, Otto. Lo que Usted dice es rigurosamente cierto. Es muy lamentable el triste espectáculo que ha dado toda la dirigencia argentina. Así estamos. Saludos.

  11. POCHITO
    18/05/2016 at 4:54 PM

    Al diablo con las bibliotecas; sirven
    “pa’ juntar tierra nomás”. El talibán
    Kruse abreva en Wikipedia, que
    tanto joder.
    Si Bernardito Neusthad lo lee “allá
    en el cielo” (el Tango que eternizara
    Argentino Ledesma), le recordará
    que la nueva economía mundial no
    la inventó Menem, llegó en los
    ochenta con la caída del tontuelo
    Muro. Allí fue cuando nos sorprendió
    una palabreja hasta entonces desco-
    nocida : doña globalización.
    YPF privatizada pasó de 44.000
    empleados a 14.000, sin que se
    resintiera su funcionamiento.
    Un símil de lo que también fue
    SOMISA.
    La cantidad de argentinos que perdie-
    ron su empleo culpa de Triaca (Kruse
    dixit), eran zánganos que roían el
    presupuesto (bancados con los impues-
    tos de todos los argentos) y que debie-
    ron salir a cartonear; una réplica de los
    “trabajadores” que hoy está despidiendo
    el PRO.
    Globalización-Menemismo mediante, los
    argentinos pasamos a ser los tipos con
    más celulares en el mundo (uno cada
    tres). Antes de las privatizaciones que
    Triaca apoyó, para conseguir un teléfono
    tenías que engrasar a veinte mafiosos
    que pululaban en la administración de
    la Telefónica Estatal.
    El “bum” tecnológico que se nos vino
    encima logró tal tecnificación en el
    Campo que copamos el fenómeno soja
    con rindes que jamás habríamos
    soñado.
    Los pobrecitos cubanos, más “Krusistas”
    que nosotros, podrán recién ahora
    renovar sus autos modelos sesenta y
    a la vez darse el gustazo de vestir
    un Vaquero “Li”.
    Finalmente, aclaremos que Menem fue
    “Apenas un delincuente” (como el que
    hiciera el Jorge Salcedo en la película
    de 1950) que supo asimilar la metamor-
    fosis que con él o sin él era inexorable.

    Por favor : un plumero allá para quitar
    las telarañas del gomía KRUSE !!

  12. Pedro Daniel Corrado
    18/05/2016 at 5:07 PM

    Lo que el columnista se olvida de aclarar es el estado catastrófico que el Doctor Menem recibió el país. Estábamos al borde de la guerra civil con saqueos e hiperinflación.

    No había electricidad en casi ningún lugar del país, los teléfonos no funcionaban y las ciudades se inundaban apenas empezaba a llover. Del gas ni hablar, en invierno había que esperar hasta la medianoche para poder bañarse.

    Al cabo de seis años el país estaba normalizado y si hubiese habido el genocidio encubierto que dijo que hubo, no hubiese ganado el Doctor Menem en la forma aplastante con la que ganó en 1995. El problema se suscitó con el pésimo segundo gobierno de 1996 a 1999, que luego le estalló en las manos al Doctor De la Rúa.

    Pero es justo reconocer que con Menem y Cavallo logramos el autoabastecimiento energético, se modernizaron masivamente los puertos, las rutas, las telecomunicaciones, los aeropuertos, la provisión de agua, LA ELECTRICIDAD…Muchísima gente se pudo comprar su casa, había créditos masivos a bajo interés…Éramos respetadísimos en el mundo, especialmente en Europa…

    No hay que olvidar que Menem recibe un país que exportaba 9.000 millones de dólares y lo entregó exportando 35.000 millones de dólares, por aumento masivo del volumen exportado. Se compraba y se vendía libremente, se importaba y exportaba, se concedía financiación externa para obras de infraestructura.

    Lo mismo pasó con el cobro de impuestos que se evadía casi el 40%. La DGI y la DGA se unificaron en la AFIP y todo el mundo TUVO QUE SACAR SU CUIT Y CUIL. Entró en vigencia el Sistema María para combatir el contrabando. Se informatizó masivamente el Estado y se implementó el nombramiento de agentes públicos por concurso.

    Se le pagaron sentencias a todos los jubilados que estaban esperando hacía años. La creación de las AFJP fue un logro fundamental para que la gente sepa que ERA SU JUBILACION, NO UNA DADIVA DEL ESTADO, como es ahora.

    En la crisis del tequila en 1994, un consorcio de bancos extranjeros respaldó al país con una masiva inyección de dinero prácticamente a sola firma, con una bajísima tasa de interés. Se podían firmar contratos en pesos y dólares, dejando a la gente la libre elección de moneda Y TODOS PREFERIAN EL PESO, porque era confiable. Los bancos rebosaban de depósitos.

    Pero tuvimos dos problemas graves principales. El primero es que los productos de exportación valían la mitad de lo que valen ahora, y el dólar se empezó a fortalecer en el mundo hacia 1997 por la entrada del Euro como moneda de Europa. Además no se firmó el Pacto Fiscal con las Provincias y todo se manejó con discrecionalidad con los famosos ATN. Tampoco se prestó atención al problema de relanzar el ferrocarril, lo que hubiese activado empleo genuino.

    Pero recordemos que quien no respaldara la convertibilidad en 1999 perdía las elecciones. Entonces, ¿dónde estuvo el genocidio?…Hubo desocupación por el cambio profundo en tecnología pero no genocidio.

    Por eso hay que ver toda la película, no quedarse en un solo cuadro de ella.

    No me interesa defender a Triaca, pero sí defender lo bueno que tuvieron los años 90s y remarcar sus defectos, que los hubo y muchos. Pero no se puede permitir de que se hable de genocidio. Para eso hay que remitirse al golpe institucional del 2001, que fue cuando empezaron a aparecer los cartoneros.

    Saludos.

    • mari
      18/05/2016 at 9:59 PM

      Y si menen hizo mucho y al cabo de unos cuantos años nosotros que vente+abamos el gas nos convertimos en un país que tiene que comprar gas.Después de unos años los que nos conbensieron que YPF daba perdida nos dijeron que teníamos que reestatizarlo entre ellos la señora cristina y
      menen que se llenaron los bolsillos por la entrega vil de nuestro petróleo
      Grande Menen y todos ellos que nos empobrecieron y nos hicieron cada vez más pobres y sin recursos propios

  13. hernan
    18/05/2016 at 5:24 PM

    No puedo creer que aún haya defensores del menemismo.

  14. Osvaldo Barosio
    18/05/2016 at 5:28 PM

    NO ENTIENDO COMO EL IP. le da espacio a este resentido,JUERA MAL BICHO !!!

  15. POCHITO
    18/05/2016 at 5:30 PM

    Triaquita no era un sindicalista
    mafioso. En todo caso era un
    mafioso como todos los sindi-
    calistas argentinos. Tenía un
    stud modernísimo con no sé
    cuántos matungos de pedigrí,
    que valían una fortuna. Y vivía
    en San Isidro, rincón del baca-
    naje, tras su paso por una
    fábrica de plásticos.
    Señalizarlo como malandra
    dentro del sindicalismo es prac-
    ticar una discriminación odiosa
    entre sus pares de esa CGT
    pergeñada por el huevo-duro
    Perón que la consideraba “la
    columna vertebral de nuestro
    Partido”.
    De haber sido una Carmelita
    Descalza, sus mismos compañeros
    lo habrían desplazado del gremio,
    con ineludible patente de gilastrún.

    Para cerrar : la ecuación es sencilla;
    Sindicalista argentino es sinónimo
    de peronacho, y peronacho es
    sinónino de chorro. Luego, todos
    los sindicalistas son chorros.
    El Sofisma de “los grecios” como
    los llamaba el inolvidable Mario
    Fortuna en los años cincuenta (el
    precursor de Minguito), cierra con
    perfectísima ensambladura.

  16. ricardo
    18/05/2016 at 6:28 PM

    Rucci murió sin un mango.- Su viuda tuvo que ir a buscar laburo.- Ni punto de comparación con el resto de la caterva.- Si el autor de la nota cursó la universidad, creo adeuda dos materias: baldosa floja y terreno baldío.-

  17. POCHITO
    18/05/2016 at 7:13 PM

    Una golondrina no hace el verano,
    Richard. La viuda de Rucci tuvo
    que salir a laburar para morfar,
    hasta que junto a su hija ganaron
    el juicio al Estado para cobrar los
    doscientos cincuenta mil dólares
    conque indemnizan a las víctimas
    del Proceso. A Rucci no le corres-
    pondía ese reconocimiento porque
    fueron los mismos sucios Montoneros
    quienes lo mataron, apenas unos
    meses antes de que los militares
    —-merecedores de las más cálidas
    felicitaciones —- los mataran a ellos.
    Menta mezclada con ruda macho
    activa la memoria m’hijo.

  18. Operativo Virgen de Lujan
    18/05/2016 at 8:00 PM

    LA GRAN “OBRA” del TRAIDOR a la PATRIA y de sus entonces ex”alumno de Harward” mtro.de R.E., obviamente OLVIDADA por los CIPAYOS VENDEPATRIA y LACAYOS “democráticos” de TURNO…
    .
    Tratado de 1990 entre Argentina y Gran Bretaña
    http://www.mov-condor.com.ar/documentos/Tratado.htm
    -la rendición incondicional argentina-
    …….La extranjeriación de nuestra Patria está totalmente consentida y por ende asegurada….Cnel.Mohamed Alí SEINELDIN
    .

  19. mari
    18/05/2016 at 9:48 PM

    El diputado de fpv es bien hipócrita en criticar a triaca porque en los años 90 cristina fernadez era senadora y acompañaba en todo a la política económica de menen de enajenación de todos los recursos del país. Por otro lado triaca hijo debería ver que también muchos hijos sufrieron con sus padres por la perdida de trabajo e incluso la muerte ya sea por suicidio o por enfermedad provocada por tanto dolor al no tener trabajo.Acá las únicas víctimas son los que perdieron sus trabajos y si bien los hijos no tienen la culpa de lo que hacen sus padres pero si gozaron de las riquezas que sus padres consiguieron a costa del dolor y sufrimiento de otros muchos que se vieron sin trabajo y sin posibilidades de conseguir otro

  20. Francis
    18/05/2016 at 10:23 PM

    Un gran hijo fr puta el Triaca aquel, desesperado para afiliarse al Jokey club. Que este ardiendo en el infierno.
    .

  21. Norberto
    18/05/2016 at 11:40 PM

    Kruse existe. Desmemoriado, pero existe.

    Y no fueron pocas las veces que visitó el edificio de la calle Córdoba que tiene un viejo pasadizo al Templo de la calle Libertad. Precisamente, en el piso de la Fundación Pensar.

    ¿Qué pasó, Kruse? ¿No le siguen pagando en Pensar; o piensa que, oponiéndose al hijo, Macri pensará en usted para ese cargo; o ahora usa el viejo pasadizo para conspirar contra el más conocido rabino amigo de Macri, también famoso por las kippot multicolor?

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