Por Luis Alejandro Rizzi.-

Luis Caputo, ministro de economía, se apresuró a declarar que no se modificará la composición del índice que mide el costo de vida -la inflación- y se mantendrá el tradicional, que no incluye precios que son decisivos en el gasto familiar. Asimismo, dijo que el índice que pensaba estrenar en enero pasado Marco Lavagna no difiere sustancialmente del actual y que hubiera dado un número menor al medido con el “viejo”.

Es obvio que el nuevo índice no sería del agrado del gobierno, ya que, según los entendidos, mostraría una mayor inflación.

El gobierno “libertario” viene arriando las banderas de la transparencia política, sustento esencial para un buen ejercicio de la “libertad”.

No deja de ser una manipulación que, con un estilo más sofisticado que el de Moreno, se opta por un índice que ya pasó no sólo de moda, sino de significado.

Si la supuesta grandeza del año 2026 se va a ponderar manipulando estadísticas, será difícil de confiar en las “fuerzas del cielo” y creer en los milagros que se atribuye Milei.

Con cualquier índice es obvio que la verdad se impone, como lo escribía Gustavo González en “Perfil” el domingo pasado: “No es que Javier Milei quiera destruir a la industria nacional. Eso es sólo una consecuencia de su política de apertura indiscriminada de importaciones asociada con la caída del consumo interno, lo que en estos dos años ya generó el cierre de 21 mil empresas y la pérdida de 270 mil empleos, según datos oficiales.”

Ésta es la realidad de un gobierno que sólo gestiona para pagar la deuda y bajar el riesgo país.

Barclays, según dio cuenta “Bloomberg”, si bien aconseja invertir en el bono global 2038 (GD38), advierte sobre la fragilidad del equilibrio interno con la actividad económica y salarios reales estancados y un muy bajo nivel de inversión. Ver: El bono argentino que recomienda comprar el banco Barclays.

Este informe pone de manifiesto que coyunturalmente el país ofrece un buen escenario para obtener ganancias financieras, pero la cosa sería entrar y salir a tiempo, una vez hecha la diferencia, “toma de ganancias”, como se dice en el mundo del excel…

Un índice que muestre que la inflación se mantiene por arriba de un solo digito, es un rasgo de que una cosa es la “oportunidad” y otra muy diferente, la realidad cotidiana.

Ahora se buscará descalificar a Lavagna por supuestas cercanías con Sergio Massa o el Frente Renovador, o ex libertarios excomulgados por la familia Milei, pero de la composición del índice, sólo hablarán los mandriles y los “chatarreros”.

Será el año de las grandes mentiras…

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