Por Luis Alejandro Rizzi.-
Esta vez sí podemos anunciar el fin del cristinismo o de Cristina Fernández de Kirchner, que de ahora en más deberá contar los días que le restan de prisión y pensar en los que se podrían agregar en las causas en trámite.
Ahora, principalmente ella y sus abogados deberán pensar en la defensa estrictamente legal; quienes siguen la causa advierten que habría con que defenderse.
La expectativa cierta de participar en la elección de uno de los jueces de la Corte, si se mantiene en cinco o dos y pasaran a siete, se desvaneció.
Le queda su silencio y la soledad de San José 1111. Es probable que el decomiso de esa propiedad se suspenda o se le conceda una suerte de usufructo hasta el cumplimiento de su condena y las que podrán venir.
Ayer el Senado la dejó políticamente en paños menores o, como en el cuento del rey, totalmente desnuda.
Esto es el presente.
Ahora queda pendiente el juicio de la historia que sólo conocerán las futuras generaciones.
Como se estudiará dentro de 50 años, estas tres décadas del inicio del siglo XXI y en qué punto se ubicará la corrupción en este lapso, que no se caracterizó, hasta ahora, ni por la idoneidad profesional del ejercicio de la política ni por la honestidad en el desempeño del empleo público.
No sólo nuestro país fue víctima de estos vicios; muchos otros países del mundo tienen cuentas pendientes desde Netanyahu -Bibi- en Israel, hasta Donad Trump en EEUU, Putin en Rusia, el régimen teocrático en Irán y varios gobiernos europeos están salpicados por la mala praxis y la deshonestidad pública.
Ayer, en su discurso en el Capitolio de los EEUU, Trump expuso la mediocre y lastimosa imagen de la “nueva y rancia derecha” recurriendo al autoelogio e insultos, más que críticas a quienes discrepan con él o se le oponen.
Destaco un párrafo: “Estamos restableciendo el dominio y la seguridad de Estados Unidos en la región”, refiriéndose a América o hemisferio Occidental.
Específicamente se refirió a Venezuela y a México, atribuyéndose el “mérito” de la muerte de “el Mencho”.
Seguramente será el modelo que elija Javier Milei el 1º de marzo cuando inaugure un nuevo período de sesiones ordinarias del Poder Legislativo.
Lo que sí me animo a afirmar es que todo esto que nos pasa hoy será visto retrospectivamente en el futuro con más naturalidad y sin las pasiones que genera todo presente.
Para concluir y en lo que nos interesa en nuestra cotidianidad, de ayer en más Cristina fue.
No sé si es una buena noticia para Milei, quizás se vea necesitado a resucitarla, es su único argumento de fondo.
25/02/2026 a las 3:56 PM
No creo que Milei necesite de esta principiante de política. Su carisma fue solo una caricatura.
Más vale calificarla como alguien que no supo usufructuar de semejante poder; miren que hay que ser mediocre para dilapidar este regalo de un pueblo ingenuo o ignorante, por tanto tiempo.
En su soledad , es muy posible, como todo ser humano que se plantee un pasado que le regaló el destino y no supo aprovechar para pasar a la historia como una política de verdad. Hoy cualquiera con argumentos por momentos extraños y desconocidos, aunque no se los comparta, le hace sombra a su historia.
Sabrá plantearse que dejó todo contaminado de tantas cosas que un país en serio repudia?.
25/02/2026 a las 4:52 PM
No sé si el argumento de fondo para Milei es «resucitar a Cristina»; lo que es seguro es la necesidad de Donald Trump y los sionistas para sostenerse… El tiempo restante hasta la finalización de su período presidencial lo dejará en claro.