Por Luis Alejandro Rizzi.-

El próximo jueves el PRO realizará en Parque Norte una cumbre que definirá su identidad, de ahora en más.

Hoy el mileísmo y el PRO abrevan en un mismo electorado, conformado por ese segmento social “no peronista” que es el que define las elecciones, votando “no a favor de…”, sino “en contra de…”

En las elecciones del 2023 se votó contra Massa, no tanto por Milei.

El problema del PRO es su agujero negro, que es “LLA”, mileísmo puro, una suerte de “Cámpora” libertaria, que selecciona “tránsfugas”, como Patricia Bullrich y el “Colo” Santilli, que pueden garantizar “votos” en un momento dado, pero cuya fidelidad siempre está en crisis.

Incluso algunos de esos tránsfugas, como Diego Valenzuela y Guillermo Montenegro, se pueden quedar sin nada, son “politicosness”.

Es el drama del transfuguismo o del político mercenario, el síndrome más patético de la supuesta vocación política.

Pasa que Karina es más que Máximo y el filtro en “LLA-los Milei” es doble, “obsecuencia y castración”, ésta, aunque se haya pasado por la menopausia o la andropausia.

El sadismo mileísta supera la mejor imaginación y pone en evidencia sus “patéticas miserabilidades”.

El PRO decidirá participar en las elecciones del 2027 en todos los distritos y para todos los cargos.

Es posible que, si el PRO ratificara esa posición, el transfuguismo centrifugo terminará, en la misma medida que la fuerza centrípeta de esa decisión podría regresar a los “tránsfugas frustrados…”

Zuleta habla de la candidatura de Esteban Bullrich, que en “Odisea”, el programa de Carlos Pagni, anuncio el año pasado su candidatura.

Mas allá de la discusión que podría generar su candidatura en cuanto a su idoneidad, por su enfermedad, para asumir la presidencia en caso de ganar, lo trascendente es que Macri y el “PRO” pondrían un estándar moral muy alto, inalcanzable para los Milei y difícil para el resto de la política.

El minúsculo episodio “Adorni” puso en evidencia, no sólo la hipocresía y el cinismo de los Milei, sino su inmoralidad, justo cuando Milei y su hermana se pretenden exhibir ante la sociedad y en el “Argentina week” como genuinas vestales.

Esteban Bullrich desde luego no es perfecto, como no lo es ningún ser humano, pero en el lado moral de la vida es políticamente insuperable.

La evidencia nos dice que la cuestión argentina es más que política económica, social y cultural, es moral.

Es el servicio que le prestó “Adorni” a la sociedad, por un viaje en el avión presidencial, se abroqueló todo el gobierno en su defensa, dejando al desnudo su absoluta inmoralidad, todo por un puñadito de quince mil dólares.

El gobierno, en el caso “Adorni”, parece regresar como lo cuenta Horacio Ferrer.

“Del fondo de las cosas

Y envuelta en una estola de frío

Con el gesto de quien se ha muerto mucho

Vendrá la última grela, fatal, canyengue y sola

Taqueando entre la pampa tiniebla de los puchos…(o dólares).

Pd. Porque el estado pagó el viaje particular de Milei a Madrid, yo tengo una amiga en Roma, ¿me prestarán el avión presidencial?; es para tomar un café en la Via Véneto y regresar… no pido más y el café lo pago con mi TC…

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