Donald Trump no es un verdadero republicano

Donald Trump no es un verdadero republicano

El magnate ha demostrado con sus declaraciones que sólo dice cosas las cosas que le convienen, de acuerdo con el momento en que se lo pregunten.

Desde que el multimillonario empresario Donald Trump anunció sus aspiraciones a la nominación a la presidencia de Estados Unidos, por el Partido Republicano (GOP), una lluvia de críticas ha caído sobre ellos. Los medios tradicionales han vendido a Trump como el “típico republicano racista”.

Luego de los comentarios que hizo sobre los indocumentados, en especial los que vienen de México, no cabe duda que Trump se convirtió en una celebridad política. La situación es que a pesar de que el magnate es un candidato republicano, el multimillonario no cree en los principios republicanos de gobierno.

Para ello tenemos que hacer un repaso en la plataforma del GOP y lo que Trump cree de ellas. Primero, tenemos la fiel defensa del GOP al derecho constitucional de la posesión de armas, escrito en la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. En ese sentido, en su libro La América que Merecemos, Trump escribió: “Apoyo la prohibición de armas de asalto, y apoyo un período de espera un poco más largo para comprar un arma de fuego”.

Ésta definitivamente no es la posición republicana sobre el tema de las armas. Algunos dirán que eso no tiene nada que ver porque Ronald Reagan también apoyó el control de armas antes de su entrada a la política. Pero Reagan ya había sido republicano por más de 30 años antes de postularse como candidato a presidente en 1980, por lo que tuvo mucho tiempo para cambiar su filosofía y convertirse en un verdadero conservador. Mientras que Trump publicó su libro apenas en el 2000. Incluso el hijo del presidente Reagan, Michael Reagan, escribió en su cuenta de Twitter: “Mi padre estaría horrorizado y avergonzado de Trump y sus seguidores”.

Cuando el abogado conservador Hugh Hewitt entrevistó a Trump en su programa de radio y le preguntó si apoyaba la reautorización de la Ley Patriota, Trump contestó: “Creo que estaría bien. En lo que a mí respecta, eso estaría bien… Estoy a favor de una legislación que le permita a la NSA mantener la data que adquiere”.

Está claro que Trump apoya medidas que violan la Cuarta Enmienda de la Constitución y los derechos individuales de los estadounidenses, precisamente cuando los principios republicanos son la protección de las libertades civiles.

Pero esto no es sorpresa ya que la Ley Patriota fue impulsada por un presidente republicano, y el estado policial es una de las políticas del movimiento neoconservador dentro del GOP. Lo que sí aleja a Trump de la filosofía republicana es su creencia en el sistema de salud universal. En su libro de campaña en el año 2000, Trump escribió sobre la salud lo siguiente:

Debemos tener un sistema de salud universal. Soy un conservador en la mayoría de los temas, pero un progresista en este caso. No debemos escuchar tantas historias de familias arruinadas por gastos de cuidado de la salud”.

La meta de una reforma de salud, debe ser un sistema que se parezca mucho al de Canadá. A los médicos se les pagaría menos de lo que cobran ahora, como es el caso de Canadá, pero serían capaces de tratar a más pacientes debido a la reducción de su papeleo”.

Incluso tan reciente como el año pasado, Trump dijo en una entrevista con el periodista Scott Pelley en su programa 60 Minutes, que reemplazaría la reforma de salud implementada por el presidente Obama conocida como Obamacare con un “sistema de salud universal más eficiente”. Cuando Pelley le preguntó quien pagaría por ese sistema, Trump dijo que “el Gobierno va a pagar por él”.

Eso puede ser una posición que le agrade a muchos estadounidenses, en especial a los demócratas, pero no apela a los que apoyan el Gobierno limitado y entienden las facultades delegadas al Gobierno Federal en la Constitución. Claramente la postura de Trump en cuanto a la salud y a la seguridad nacional no es republicana, ya que son posturas que buscan la expansión del Gobierno y no son fiscalmente conservadoras.

No cabe duda que Trump es un populista que dice lo que le conviene de acuerdo con el momento presente. El 4 de agosto del 2015, nuevamente en el programa de Hewitt, Trump dijo que estaría dispuesto a cerrar el Gobierno federal para cortar los fondos a Planned Parenthood. Siete días después le dijo a Chris Cuomo de CNN que estaría abierto a continuar financiando a Planned Parenthood.

En cuanto a la Economía, definitivamente Trump no se acerca en nada a la posición republicana de capitalismo de libre mercado, en especial cuando dijo que implementaría un impuesto de 45% a todas las importaciones que provengan de China.

Para aquellos que rechazan el paradigma de izquierdas y derechas, es evidente que Trump se inclina muy lejos de las ideas republicanas de libertad, Gobierno limitado, conservadurismo fiscal y capitalismo de libre mercado. Incluso, como el mismo Ron Paul señaló, “él les un autoritario peligroso”.

Muchos no se dan cuenta de lo mucho que Donald Trump y Bernie Sanders tienen en común, pero así es el populismo. (Nelson Albino Jr. | PanAm Post)

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2 comments for “Donald Trump no es un verdadero republicano

  1. Al Vit
    22/02/2016 at 5:11 PM

    Sr. Nelson Albino Jr., que patético su comentario,

    Mr. Trump, no es ángel del fervor de muchos; incluso no del mío y muy en particular de todos esos acérrimos y arcaicos Republicanos como usted, que están fuera del contexto político, económico y humanitario que afecta en estos momentos a EE.UU., persistiendo en ese intento de someter al mundo a sus voluntades, sin respetar fronteras o culturas. No obstante, Mr. Trump, esta manifestando a esa gente; de su caduca ideología, ya cansados de tanta verborragia metaforiza y no resultados positivos, de gastar tres billones en guerras interminables, en tanto que disminuye la clase media o que esa calaña súper autócrata se beneficia propiciamente; solo tiene que prestar atención en las actividades del Congreso y en particular las de los Republicanos que lo componen en mayoría, a mas de que Mr. Trump demuestra que los Conservadores están totalmente fuera de foco con la realidad vigente, y los votos obtenidos a su favor lo están evidenciando claramente.

    Pero tanto Ud. como otros, se sienten afectados por sus ideas, cedido a que se financia su propia campaña política y no por grupos especiales de ese 1% que directamente quieren adquirir a un candidato, financiándooslo indiscriminadamente por medio de los “Súper Packs”, para eventualmente ambicionar controlar la “Casa Blanca” …y otra vez mas, perversamente manejar no solo los destinos del país del norte, modificando su constitución a gusto, controlar todo los derechos o alterando a la corte suprema para sus prerrogativas económicas y políticas, pero asimismo los designios de muchos otros países.

    La posición Republicana referente a la segunda enmienda de la Constitución, the famous “Second Amendmentt”; por la cual le exhorto que analice claramente esos estatuto, fue establecida en esa época en el que el país no contaba con fuerzas armadas, refiriéndose a sus milicias y al uso de armas del período; mosquetes propiamente dicho y no a AK47con múltiplos cargadores, claro esta que dentro de esa nebulosa ineptitud de aquellos que “pretenden” mantener un arsenal de guerra en su propiedad, no los deja analizar que hoy vivimos en otro medio ambiente con diferente desarrollo, algo de lo que muchos “Conservadores Republicanos” tendrían que dilucidar basado en modalidades europeas, si no entienden las nacionales. Los tiempos de los cowboys y bandoleros armados ya se supero, hoy hay FF.AA y policías, asegurando la libertad de todos por igual, asimismo es obvio que un buen cazador solo necesita un disparo certero, pero jamás una ametralladora para ejecutar a su presa.

    La Ley Patriota, lo mas absurdo que la administración absolutista de esa dupla formada por Bush-Cheney y los Neo Con y todos esos criminales de guerras adjuntos, fueron quienes la engendraron exclusivamente para demoler las libertades constitucionales de todos los ciudadanos …y afirmado en sus irónicos comentarios, …por un lado Uds. pretende que los ciudadanos se armen hasta los dientes, por el otro los restringen de libertad constitucionales, espiándolos por cualquier medio ilegal o de arrestarlos sin tener el mínimo derecho a una defensa jurídica… es esa la libertad Republicana que usted pretende a igual que sus pares…?

    Y no salga acreditando a Cruz o Rubio, dos bufones de primera línea que solo pretenden asegurarse sus retiro y acomodar a varios ñoquis. En realidad, los Republicanos Conservador actuales han terminado con ese partido político, …and you guy’s are finish for a long, long time…

    Al Vit

  2. Al Vit
    24/02/2016 at 5:40 PM

    Democracia a la venta

    David Brooks – La Jornada

    Hillary Clinton, precandidata demócrata, y su marido Bill, ex presidente de Estados Unidos, ganaron 139 millones entre 2007 y 2014, casi todo por ofrecer discursos a empresas de Wall Street y compañías internacionales, y por sus libros. Para su campaña Clinton ha recaudado más de 100 millones de dólares. A la derecha, Donald Trump, del Partido Republicano, multimillonario que financia su precandidatura. La contienda por la presidencia de Estados Unidos se prevé como la más cara de la historia.

    Esta es la mejor democracia que el dinero puede comprar. Cuando uno de los principales precandidatos es un multimillonario, y cuando todos los demás de ambos partidos –con excepción de uno– son patrocinados por multimillonarios, es difícil hablar de una democracia del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

    Como para confirmarlo, ahora hay un potencial candidato independiente, Michael Bloomberg, que amenaza con ingresar a esta, la elección más cara de la historia mundial, y que dice estar dispuesto a invertir mil millones de dólares de su propia fortuna para buscar la presidencia. Ya deberían poner un anuncio de Se vende en el jardín frente a la Casa Blanca.

    En 2010, la Suprema Corte, en un caso conocido como Citizens United, emitió un fallo que declara que las donaciones de campaña tanto de individuos como de empresas son, en esencia, libre expresión, y por lo tanto no pueden ser limitadas. Esto llevó a la creación de Comités de Acción Política ampliados, o súper PAC, que son entidades dedicadas a promover sus intereses en una elección y, aunque no pueden por ley coordinarse con un candidato o partido, pueden comprar publicidad en televisión, generar campañas de propaganda y más, a favor de un partido o candidato. Más aún, no tienen que divulgar de dónde reciben sus contribuciones ni los montos donados.

    El ex presidente Jimmy Carter calificó este fallo de legalización del soborno en las elecciones. Abundó, en una entrevista reciente con la Radio 4 de la BBC: el fallo erróneo de la Suprema Corte, donde ahora millonarios y multimillonarios pueden entregar montos ilimitados de dinero, permiten que el soborno legal pueda prevalecer, porque todos los candidatos, sean honestos o no, o sean demócratas o republicanos, dependen de estas infusiones masivas de efectivo de gente muy rica para poder contar con el dinero para hacer sus campañas.

    Explicó que cuando los candidatos son electos hacen lo que los ricos desean. Y eso es dejar que la gente rica se haga más y más rica, y dejar de lado a la clase media. Todas las estadísticas demuestran que la clase media está estancada o va hacia abajo en el ingreso por el trabajo que realizan, indicó.

    Miles de millones se invertirán en esta contienda presidencial que supuestamente refleja la voluntad del pueblo. Pero unos cuantos ricos determinan en gran medida quiénes serán los candidatos entre los cuales el pueblo podrá escoger. Pero esta vez hay una diferencia.

    Esta vez hay dos precandidatos, por ahora, que no reciben fondos de multimillonarios ni tienen un súper PAC: el por ahora republicano Donald Trump, que lo puede hacer porque es multimillonario, y el precandidato demócrata y proclamado socialista democrático Bernie Sanders, quien se destaca por rehusar aceptar fondos de cualquier interés empresarial o multimillonario y por financiar su campaña casi exclusivamente con donaciones pequeñas (en promedio de 27 dólares) de más de un millón de ciudadanos, un nuevo récord.

    La periodista financiera Nomi Prins ofreció datos sobre los patrocinadores ricos de algunos de los principales precandidatos en un reportaje para TomDispatch, entre lo que informa: el ultraderechista cristiano Ted Cruz cuenta con tres millonarios –todos proclamados cristianos– que han financiado su súper Pac con más de 35 millones, además de los 65 millones que ha recaudado hasta ahora para su campaña.

    Marco Rubio ha recaudado más de 33 millones de contribuciones de individuos y PAC, entre ellos Goldman Sachs. Se destaca por tener entre sus tres principales patrocinadores al jefe del fondo buitre Paul Singer, famoso por su disputa contra el anterior gobierno de Argentina; otro conocido es el ejecutivo en jefe de Oracle, Larry Ellison, quien es el tercero en la lista de los hombres más ricos del país, según Forbes.

    Jeb Bush, quien el pasado fin de semana suspendió su campaña, había acumulado más fondos que cualquiera de los precandidatos –más de 128 millones hasta finales del año pasado– con ocho de sus 10 principales donantes del sector financiero, incluido Goldman Sachs, todos los cuales seguramente hoy están muy decepcionados con el fracaso de sus inversiones en él.

    Hillary Clinton, precandidata demócrata, y su marido Bill, el ex presidente del país, ganaron 139 millones entre 2007 y 2014, casi todo por ofrecer discursos a empresas de Wall Street y compañías internacionales, y por sus libros. Clinton ofreció 12 discursos a empresas del sector financiero entre 2013 y 2015 ganando 2 millones 935 mil por sus palabras.

    Para su campaña Clinton ha recaudado más de 100 millones. Sólo 17 por ciento de sus fondos provienen de pequeñas donaciones individuales y 81 por ciento de grandes contribuciones de donantes. Cuatro de los seis principales bancos de Wall Street figuran entre los 10 contribuyentes más generosos a su carrera política, aunque ahora han sido más titubeantes. Más aún, cuenta con varios multimillonarios, entre ellos Haim Saban y George Soros.

    Este costoso espectáculo ahora arroja varias interrogantes: ¿ganarán los candidatos millonarios y/o los patrocinados por multimillonarios, o el único que depende en gran medida sólo del apoyo financiero de los ciudadanos comunes? O, por otro lado, ¿se verá un gran combate entre dos gladiadores multimillonarios: Trump contra Bloomberg? ¿O todo acabará como siempre, con varios multimillonarios patrocinando a sus gallos para ver quién es el mejor actor en este espectáculo llamado democracia?

    No sorprende que tres de cada cuatro estadunidenses opinan que la corrupción es generalizada en el gobierno, según una encuesta Gallup en 2015, y que 84 por ciento opinan que el dinero tiene demasiado poder en este sistema político, según una encuesta de CBS News. Por ahora, la democracia es un lujo en este país.

    Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/22/opinion/023o1mun

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